sábado, 21 de noviembre de 2015

NO ES EL AURA DE KANT


























El resultado es el silencio.
Ocultos en los ranchos,
emparejados con la hacienda,
los peones carcomen la filosofía.
No es el aura de Kant
ni el primer motor de Tomás de Aquino:
es una bola de lento fuego
que se revuelca en el alma.
El sueño es un cuchillo en el vientre
de los blancos dioses
y un incendio de alpataco
que todo lo destruye.

La luna amontonada en los galpones
y el regreso de un interminable viaje
a caballo por las estrellas.

Los perros huelen el alma de los peones
y encuentran seres desconocidos.



MARCO DE ESMALTES

Contá tu historia, chica muda,solitario
árbol de los pechos
          Vocabulario reducido a amagues, Aratud
           puesto en un marco de esmaltes,
           adónde vamos a parar-.
La mordedura fantasma de tu estilo,
hembra Irlanda, hecha de sobriedad
y escándalo.

No amés a nadie
que te quiera tanto,
las pruebas siguen partiéndose
como espejos.



LIJA DE TINTA

Antes que nada, es preciso tener una vida
para hablar.
Es paciente, lija de tinta, pasión
del tiempo.
Es preferible, tal vez,
que pocos entiendan el discurso
de un hastiado. La comprensión excesiva
conduce al vómito.
Que nadie entienda tu memoria.
Tus gustos son muestras del estilo,
cortes de estilete
sobre un cuello finamente pálido.




Cristian Aliaga (Tres Cuervos, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 1962) -Reside en la Patagonia.