El título del presente volumen es deudor de Gonzalo de Berceo (c.1196- c.1264), quien en su obra “Vida de Santo Domingo de Silos” expresó su motivo con claridad: "Quiero fer una prosa en román paladino / en qual suele el pueblo fablar con so vecino".
1-
hace muchos años mamá subió
a un tren desde un pueblo muy lejano,
muy lejano, porque no quería morir
en la rama de un árbol ni cosechando
a jornal. debió entrever que un día
confluiríamos al escuchar el gañido
de la perrada cuando la tarde declinase,
que nos agradaría menos la noche
que el brillo de ciertas estrellas
o que habríamos de contarnos
nuestras historias con fidelidad,
perpendiculares a la tierra, a la parra,
a la rosa mosqueta, a nuestros
mismos ojos de ternura y desolación
animal; aún hasta hoy le debía
estos simples versos de bienvenida;
han de permanecer en este manuscrito.
tan azules, tan comprimidos como fuese
posible. para que se parezcan más
a nuestros sueños, allá donde vayamos.
3-
cuánto valen las mercancías
(la pulpa, la tinta, la goma arábiga),
por qué este entretenimiento
de ociosos habría de producir
algún valor. mientras huye la luna,
mientras nos despedimos para siempre
y aún después, nos levantamos
el cuello del impermeable e infringimos,
trastocamos, confundimos materia
incesante, oscura y misteriosa,
a veces doctos mirlos juntos,
a veces tierra baldía.
8-
(Vera dijo: es sólo un difusor,
una fragancia, un regalo, pa)
oscila con la brisa de la noche,
y sin que imite a algo que hayamos
leído en un libro, cuando no quede
ya nada hermoso en el planeta,
en la escala de la vida animal,
vegetal o tras alguna recóndita
mancha del cerebro, alguno
sabrá recordarlo por el otro,
para completar la realidad.
el amor indica adónde vamos.
12-
un suave campo verde tu sonrisa parecía,
una declaración de fe, mudado el cielo,
el año, el mes, la yedra, ninguna otra
finalidad que en sí misma. y menguaba
febo. hoy que todo parece valer un millón
de billetes falsos, esto es sólo para decir
que no podría hacerse nada parecido
con palabras.
13-
quisiera hacer una prosa, Merlina,
que no hable de amor ni juventud,
soplar sobre la palma y que te llegue
a través de la oscuridad. que diga
de modo suficiente: somos nuestra
propia ilusión. y que ambos estamos
más lejos que nadie en este mundo
de conciliar con el forrajero y el ortiba,
de interpretar sus propósitos; y sólo
admitir el más alto cántico del pulso
con que vivimos, siempre dignos
de acompañarnos hasta el fin;
para vos brilla la centella, ahora
y en cualquier lugar.
16-
las decimos con una especie de asombro,
con un poco de paciencia todavía (el barrio
sur se oculta a nuestra vista), en el espacio
donde surgirá el alba: palabras caducas,
desprestigiadas; las usamos en común.
otras lunas pasarán, otros dioses pasarán.
saludamos al nuevo día, tomamos la pluma,
la hundimos en la tinta y cerramos los ojos.
23-
un verso, otro, el tiempo pasa,
suelen decir bien del mal, traer
salvas apagadas por las bocinas.
una hoja, otra, nunca de verdad
entera, denotan ciertas divisiones:
la luna entre las rejas, las flores
color de vino. a terminar no han
con la pobreza; nadie las tenga
en agras por eso. pronto llegará
la alegre claridad del día.
26-
digo el fulgor marceño y el libresco
de abril, pero qué hacer con esta
primera alborada y el murmullo
del agua que el viento sopla sobre
las piedras, las cruces, las tapias,
alejándose peregrina. se replica
el canto de un insecto en la aldea
junto al río; aún buscamos un día
poder hablar con nuestros muertos.
argentino significa algo de lo que
nos informaron mal.
31-
para Jorge Aulicino, la paz para los que pacen.
conservar aquello que se ha perdido,
nunca lo ambicionamos; es bien lo sea.
copiamos de vez en cuando algunos
versos (faltos de talento para el daño
y la publicidad como tantas glorias
nacionales), unas pocas palabras
gastadas que dudan sobre el orden
terreno y estomacal, acaso las mejores
que recordamos y olvidamos, antes
y después, sin afán de estar en lo cierto.
aceite quemado bajo las estrellas.
(Del libro homónimo,
Envío del autor,
Barnacle, 2026)
Alberto Cisnero
Fotografía: Merlina Cisnero.
Alberto Cisnero (La Matanza, Provincia de Buenos Aires, 1975). Publicó: “El límite de la materia” (Ruinas Circulares, 2012); y otros libros. Publicará: en 2027 “Este libro es para vos"; en 2028 "Recuerda esa palabra"; en 2029 “La ninfa huye”; y así sucesivamente. Vivo o muerto. Integra las antologías: “La nación generosa: 111 rutas al otro lado del mar” (La Gaya Ciencia, Murcia, 2015); “La carta perdida II” (Arta-Fundación Andreani, Buenos Aires, 2022); “El silencio organizado: poesía argentina contemporánea y sus consecuencias prácticas” (Colección Sur, La Habana, 2024); "Toda poesía es hostil al anarcocapitalismo" (Askasis, Valparaíso, 2024); y “Poesía argentina del siglo XXI” (Clara Beter, Buenos Aires, 2025). “Ajab” (Barnacle, 2016):obtuvo una mención en los “Premios Nacionales de Poesía 2015 / 2018”.“Mil brillos apagados” (Barnacle, 2024): en 2008 el libro resultó finalista del Concurso de Poesía “Olga Orozco” cuyo jurado estuvo integrado por Gonzalo Rojas, Antonio Gamoneda y Juan Gelman, poetas galardonados con el Premio Cervantes de la Lengua.
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