martes, 10 de septiembre de 2013

El vaso roto





Decir que alguna vez contuvo margaritas y campánulas
        Es ignorar de algún modo
Su brillo indeleble, donde, en añicos contra el suelo, 
Yace el ancho vaso como si acogiera al sol, 
Orladas sus verdes hojas, deshecho su entero resplandor, 
Esparció su vidriada integridad por todas partes;
        Liberados espectros hablarán 
De un florecer más frío donde roto quedó el frío cristal.

Aunque fragmentos se desplomaron de la unidad al caos,
        Cada arista retiene 
La nota opalina de la imperfección 
Cuyos rayos, asimétricos, emitirán 
Más de una red de ángulos de luz 
Que al anochecer se dirijan hacia puntos ilesos
        Y esbocen en la estancia 
Las posibilidades del fuego y su aceptación.

Las generosas curvaturas de vidriado artificio
        Dan fe de su pureza 
En unidades lúcidas. Libre de estas, 
Como el amor triunfa sobre la irrelevancia 
Y construye armonía de disonancias 
Y de algún modo vive entre nosotros, roto, como si
        El tiempo fuera un vaso roto 
Y nuestra última alegría asumir que no se puede remediar.

Astillas presagian ruina desde el suelo, 
        Cortan estructuras en el aire, 
Delimitan, como ojos o brújulas, un rostro
De matemática fijeza, haz de luz
En cuyo círculo podemos colocar
Todas las soledades del amor, espacio para el rostro del amor,
        Reverdecidos proyectos de amor, 
Los monumentos del amor como lápidas en nuestras vidas.




James Merrill (E.E.U.U., New York, 1926, Tucson, Arizona, 1995)

(Traducción: Jeannette L.Clariond)

The Broken Bowl


To say it once held daisies and bluebells
      Ignores, if nothing else,
Its diehard brilliance where, crashed on the floor, 
The wide bowl lies that seemed to cup the sun, 
Its green leaves curled, its constant blaze undone, 
Spilled all its glass integrity everywhere;
      Spectrums, released, will speak 
Of colder flowerings where cold crystal broke.

Glass fragments dropped from wholeness to hodgepodge
      Yet fasten to each edge 
The opal signature of imperfection 
Whose rays, though disarrayed, will postulate 
More than a network of cross-angled light 
When through the dusk they point unbruised directions
      And chart upon the room 
Capacities of fire it must assume.

The splendid curvings of glass artifice
      Informed its {lawlessness 
With lucid unities. Freed from these now, 
Like love it triumphs through inconsequence 
And builds its harmony from dissonance 
And lies somehow within us, broken, as though
      Time were a broken bowl 
And our last joy knowing it shall not heal.

The splinters rainbowing ruin on the floor
      Cut structures in the air, 
Mark off, like eyes or compasses, a face
Of mathematic fixity, spotlight 
Within whose circumscription we may set 
All solitudes of love, room for love's face, 
      Love's projects green with leaves, 
Love's monuments like tombstones on our lives.