sábado, 21 de diciembre de 2013

Pájaros de tierra




donde se apoya mi cara 

la miseria de cada mañana 
se ubica en el espejo 
donde se apoya mi cara 
y lo que veo 
es una esperanza tan cansada 
tan sometida a los miedos 
tan llena de polvo 
y sueños a mitad de camino 
que el mismo espejo 
se deshace en la tierra 
como un último reflejo de lo por venir 


caja de resonancia 

todo ha enmudecido en la casa 
sólo el corazón retumba en mí 

de pronto  
arranca la heladera 
y crece su frío entre la oscuridad 

es bueno a veces  
no escuchar 
el corazón



alguien abre una salamandra

luego de que el otoño se quema
con la primera helada
vas a encontrarte con lo poco que persiste
en una salamandra fría
vas a hacer el gesto negro
que tizna el hierro de las palabras
papeles en mano tu cuerpo buscará el recuerdo
el espeso susurro que enciende la noche
los sueños empapados de kerosén
la música que se frota en los sarmientos
cada beso astillado cada leño mojado

y vas a beber con delirio de esa boca en llamas
como si tu lengua fuera una paloma herida
que se tomó un respiro
antes de huir con el último mensaje

(De "Pájaros de tierra" )



Hernán Schillagi (Argentina, San Martín, Mendoza, 1976)