sábado, 14 de marzo de 2026

BLOQUE DE HUESO

 


Variaciones Storni I
 
Casta al alba,
en la raíz roída con dientes mellados
Las manos, la corola,
viejos los huesos en tierra mojada
 
Si en pájaros rojos fueras tornado
Amarga la raíz, negros los engaños y alba la envoltura
Las copas, las mieles, nublarían tus pámpanos
Cómo es que ¿me quieres? Negra en los jardines
Lista en el banquete
¿de labios morados?
Vuelta de los bosques
Saciada en las rosas
 
Será pretendida
Mi encendida azucena
Negra, negra en la noche
Casta en el alba.
 
 

Rutila
 
Si te roza la gasa de mi celo
Si se te cuela en la mano el viento de mi pollera,
Si en tu plato despunta mi arrebato
Y te dice de mi mueca un botón de tu camisa
 
Si el volumen está alto
y el rojo muy intenso
          si te ensordece
               o te encandila
          si es abril
o lo parece
 
Desenrolla la alfombra
 
      será verde brotando
 
será agua.
 
 

Los niños de Oporto
 
Los niños de Oporto son azules o dorados
están dispuestos en enjambres en algunas paredes
se reúnen los dorados en unas,
los azules en otras
Todos de frente
te miran
tienen los culitos redondos y las mejillas rebosantes... l
os niños de Oporto en ocasiones salen a correr por las calles
y cuando saltan
quedan levitando unos instantes
 
Es hermoso verlos flotar por las calles que suben y bajan
En Oporto hicieron falta tantos niños
Yo, en cambio, soy de otro lugar y debo evitar
pasar por debajo de las escaleras o
que pase un gato negro por delante de mí o
tengo que estar atenta a hacer los cuernos hacia abajo en
                                             / precisas ocasiones. Tuve,
alguna vez, que
mojar el dedo en el vino derramado y
dibujarme símbolos en la frente. Tuve,
alguna vez, que
besar el pan
En Oporto hicieron falta tantos niños
Todos igualitos
de la misma especie
enjambrados en las paredes.
 
 

El almendro
 
El año en que estamos es la edad del almendro
EI jardín entero, su testimonio
No hay estrella fuera del destello
Fuera del rocío
No hay más que ayer en el charco
Las hojas se descomponen en el suelo
Sin remedio
En el tiempo acotado
En el país del jardín.
 
 

El devenir
 
Si caen
Si las estrellas caen
Si es el augurio
Si caen pero el augurio no aclara
—no aclara cuánto dura—
Si en el jardín las vimos
Si bajo el almendro fue sueño
Si la mano, en fin
Bajo las estrellas
que se nos antojó que caían
Si después no
Si muy después/
Después de Ellos
Si las estrellas cayeron
Si ahora están en el suelo
Están tiradas bajo el almendro
 
 
 
Instrucciones para comer una magdalena
 
No hay modo de recordar en el vacío
Haga la prueba
Verá
 
En el vacío todo cae, insensible, a igual velocidad
Los recuerdos se desmoronan sin ton ni son
y hacen unas montañitas en el fondo
que parecen hormigueros
 
En el vacío no hay fricción
no hay resistencia ni aceleración:
no hay matices
 
Póngase el guardapolvo, agarre la lupa
vea el tubo vertical por donde se despeñan (sin ton ni son)
los recuerdos blandos
lisos
que se igualan
que bajan como copos
 
¿Los ve?
¿Los ve amontonarse en el fondo así nomás?
Esos no son recuerdos tonales
No tienen espesor
No tienen masa
No tienen espinas
No pueden modelarse a su antojo (al suyo, digo)
 
¿Quién querría, dígame, tener esos recuerdos poligrillos?
 
 
(Del libro homónimo,
Ediciones del Dock, 2025)

Virginia Caramés

 

Virginia Caramés, nació en La Plata, vive en Buenos Aires. Publicó: Las cuerdas de Jacobo (no­vela, 2021) en Griselda García Edi­tora, y Aves, moscas y otras máquinas (poesía, 2023) y Las cuerdas de Jaco­bo (2024) en Barnacle. Forma parte de la Antología cubana de diez poe­tas argentinos El Silencio Organizado (SurEditores -La Habana-) 2024. Se desempeña también en artes vi­suales. Fue jurado en concursos de narrativa y poesía. Coordina el ciclo de entrevistas y lectura de poesía El Aparejo, que se desarrolla en La Casa de la Poesía / Biblioteca Evaristo Carriego, depen­diente de Red de Bibliotecas de la Ciudad de Buenos Aires.

Pueden LEER más poemas de la autora en entradas anteriores

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