sábado, 26 de febrero de 2011

Si los faroles brillaran














Si los faroles brillaran, el rostro santo se marchitaria
preso en un octógono de insòlita luz,
y todos los muchachos del amor
se cuidatìan de perder la gi'acia.
Los rasgos de sus intìmas tinieblas
estàn hechos de carne, pero que venga el falso dia
y que los labios de ella pierdan sus ajados colores,
que el traje de la momia muestre un antìguo pecho.
Me han dicho que pianse con el corazón
pero el corazón, como el cerebro, conduce al desamparo,
me han dicho que piensc con el latido,
que cambie el ritmo de la acción cuando el latido se acelere
hasta que en un plano se confundan el campo y los tejados
tan rápido me muevo por desanar al tìempo, el caballero quieto
cuya barba se agita en el viento de Egipto.
He oido el contai' de muchos afios
y muchos anos tendrian que atesuguar un cambio.
La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo.


Dylan Thomas



(Traducción de Elizabeth Azcona Cranwell)



Dylan Thomas (Swansea, Reino Unido, 1914-Nueva York, 1953) Poeta galés en lengua inglesa. Durante un tiempo trabajó como periodista para el South Wales Evening Post y durante la Segunda Guerra Mundial, como guionista para la BBC. Se dio a conocer como poeta con Dieciocho poemas (1934), al que siguieron los volúmenes Veinticinco poemas (1936) y Mapa de amor (1939), con los que se consolidó como máximo representante del movimiento poético Nuevo Apocalipsis, que practicaba un tipo de poesía de evocación, de tono metafísico y con cierto fondo romántico, por lo que Thomas adoptaba el papel de poeta-profeta. Alcanzó su plenitud poética con el volumen Defunciones y nacimientos (1946) y con su obra póstuma Bajo el bosque lácteo (1954). Autor de un volumen autobiográfico en el que defiende sus concepciones estéticas, Retrato del artista cachorro (1904), escribió diversos guiones radiofónicos y cinematográficos. Cuando murió, estaba totalmente alcoholizado.





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