viernes, 22 de agosto de 2014

AL DON DE LA VISTA













Qué ha sido de mis ojos 
pregunto a las distancias 
estos días en que está aquí la luz 
develando las últimas páginas 
al entrar la primavera 
el río gris de nuevo 
sosteniendo el brillo del cielo 
que se extiende 
hacia el valle

no hace mucho
solía creer sin siquiera dudar
en todo lo que veía
claros contornos de letras
nítidas imágenes representándose
en mis ojos

entonces podía ver
cómo el tiempo seguía
ocultando los momentos
uno dentro del otro
un día a la vez
a espaldas del presente
los años se veían a través de los años
cada uno fundiendo
su contorno en el otro
hasta dejar de ser
cercanos o distintos
aquellas estaciones y significados 
se ocultan uno en el otro 
como arrojada penumbra 
que flota en torno suyo 
se ocultan bajo la luz 
permitiéndome entrever 
lo que de ellos retengo 
apenas destellos 
de la piel desnuda del mundo

se distiende en lo frío de la luz
y mira la superficie
y las alas plegadas
en el agua de la mañana


William Stanley Merwin (Nueva York, 1927)


(Traducción: Jeannette L. Clariond)

To the Gift of Sight

What has happened to my eyes
I ask the distances
these days when the light is here
disclosing the late pages
the first leaves of spring
the gray river again
holding the still sky
that shines through it
down in the valley

it is not long ago 
that I believed what I saw 
without a shadow of doubt 
clear contours letters 
sharp figures standing for 
themselves in my eyes

yet I could see then
how the time kept hiding
moments behind themselves
one after the other
a day at a time
behind the present
and the years were seen only through
each other with their outlines
melting into each other
until they were no longer
immediate or distinct
now those seasons and meanings 
inside each other 
as one cast a floating 
penumbra around themselves 
they wear a veil in the light 
that makes me prize the glimpse 
of them I have 
the naked skin of the world 
whatever of it can be seen

it uncurls in the cold light
and faces surface
and folded wings
in the water of morning




1 comentario:

Valeria Cervero dijo...

Gracias por este poema también.