miércoles, 30 de septiembre de 2015

62 BRAZADAS












1

No busques hacer pie, 
ahora es otro el arte: 
sostenerse y avanzar, así es 
ser nadador.


2

No te anticipes,
el sol sigue en la punta
se derrama alrededor.
Quedate ahí, 
cuerpo en movimiento.


3

Vas ligero,
es el agua
es la primera pileta.


4

Lo que se deja atrás, lo que aún 
no llega, no importa 
es otro el tiempo, un estilo que fuerza 
la mirada al costado: respiras.


5

Como quien se despierta y corre a lavarse la cara 
y va más allá del espejo: no hay edad 
hay un cuerpo que toma 
contacto con el agua.


6

La ilusión de avanzar
de pileta en pileta.


7

Los pies sobre la tierra, plantarte
al borde de otra pileta
con esa decisión de saltar, saltar
ahora: agua
quedarte adentro, en lo radiante
del día y al salir
decirlo en voz alta un día
radiante, así de simple
hablar del clima.


8

Una casa un cerco una casa es agua
lo que une
una cosa con otra,
seguís su curso.


9

Al sacar la cabeza del agua
recobras aire y recobras parte de lo que suena afuera: viento, el golpe
de unos postigos que se cierran. Al sacar 
el cuerpo del agua ves en el verano 
en el centro mismo del verano 
bajo los árboles 
hojas secas.


15

Queda el brillo
del agua en la piel.


16

Otra pileta.Esta vez
el peso inesperado de una idea te hace hundir
la cabeza en el agua.


17

No vas en busca de una idea,
la idea va
tomando el cuerpo.


29

Cada brazada enturbia el agua.

Cuando recobra su nitidez
ya estás afuera.


31

Tocás con la punta del pie
la realidad del agua.


35

Lo que ofrece el agua
es resistencia.
No esperes otra cosa del agua.


39

Contra la pared del pecho golpea el corazón.


42

Detrás de un cerco asoma un techo esa casa
se parece a tu casa o es
sólo deseo y no hay punto de llegada,
aun así volvés a entrar:
agua.


44

Y si al salir ya es de noche qué luz
te deja ver eso que cuelga de una rama
¿un vestido de verano?
tela que el viento mueve,
no se llega a soltar.

49

Esa habitación a la hora de la siesta
el tac de las paletas del ventilador, un cuerpo
junto a otro sin necesidad de movimiento.


51

Descalzos en la frescura del mosaico
los postigos abiertos de par en par: lluvia
un bretel, cuerpos que van
donde va la música.


52

El golpe de un postigo que se cierra, desprendido
un cuerpo del otro.


61

No estoy donde debería
decís, y volvés
la mirada hacia el cielo esas nubes
cambian
de lugar.


62

Una vez más el borde, una pileta
apenas flexionados los brazos
el cuerpo entero hacia adelante
¿Ves?, agua.

Ahora saltá.




Silvina López Medin




Silvina López Medin nació en Buenos Aires en 1976. Es licenciada en economía. Publicó los libros de poemas: La noche de los bueyes (Madrid, Visor, 1999) y Esa sal en la lengua para decir manglar (Buenos Aires, Ediciones del Dock, 2014). Su obra de teatro Exactamente bajo el sol se estrenó en el Teatro del Pueblo (2008) y participó  del Festival Internacional de Buenos Aires. 62 brazadas es su tercer poemario (Bs.As., Zindo & Gafuri, 2015).