miércoles, 2 de septiembre de 2015

COMING ATTRACTIONS





DINNER

Voy caminando por la calle a la noche
y siento el olor de las milanesas
que viene de las casas.
Y miro adentro para ver cómo cocinan
o se sientan a la mesa.
En una casa hay una araña
con una sola lamparita encendida.
Miro las plantas de las casas
tratando de imaginar
a los que se sientan
a cenar supremas o en otra
hay filet de merluza, parece.
La luz sale por la parte más alta
de las ventanas, donde las cortinas no llegan
a tapar a los que cenan.
Camino y algunos hombres
con bebés en la mano
me dicen piropos
aunque yo espíe sus quizás casas
y no toleren verme llorar.
Una vez, alguien me dijo
que el Tang tiene mucha proteína
-como la gelatina-.
Desde entonces tomo todo
lo que se parece al Tang
para hacerme más fuerte.



EN UNA FIESTA

Soñé con una nursery.
Que te esperaba toda la noche en una fiesta
atada al teléfono
dándole besos a todos los chicos que no eran vos.

Yo vivo en una casa de chicas de piel 
de látex gastado, rompible, mojado 
los párpados de abajo siempre rojos 
o por enrojecer.

Yo te esperaba en la fiesta
y me arreglaba para vos:
me afeitaba los dientes,
me agujereaba la piel con cigarrillos,
ya sangraba.
Nos revolcábamos varios en una cama
y todos los chicos a los que alguna vez besé
se acercaban por más besos.
Pero yo estaba horrible
el látex ajado como el brazo de la mujer biónica
después de unos años.
Se me notaba de lejos
la estirpe de garganta cerrada.

En un momento me daba cuenta 
de que yo era la única muerta, 
o todos,
o todos los bebés del mundo. 
Y yo aquí, despierta.



Marina Mariasch (Buenos Aires, 1973)



IMAGEN: "Familia en Bretaña",  pintura de  Edouard Leon Cortes.