sábado, 27 de febrero de 2016

¡NOCHES SALVAJES! y otros poemas




























¡Noches salvajes! ¡Noches salvajes!
¡Si estuviera contigo,
las noches salvajes
serían nuestro lujo!

¡Qué fútiles son los vientos
para un corazón
que yha llegó al puerto!
Ya no necesita brújula.
Ya no necesita mapas.

¡Surcando el Edén!
¡Ah! ¡El mar!
¡Ojalá esta noche
pueda atracar en ti!


LXXXIX

Algunos dicen 
que la palabra muere
cuando es pronunciada.
Yo digo que 
comienza a vivir
en ese mismo instante.


¡NO SOY NADIE!

¡No soy nadie! ¿Quién eres tú?
¿Eres nadie, también?
Entonces hay un par de nosotros -¡no lo digas!
Nos desterrarían, ¿sabías?

¡Qué aburrido es ser alguien!
Tan público, como una rana
que pronuncia su nombre todo el santo día
¡A una ciénaga de admiradores!



Emily Dickinson


(Traducción: Miguel Grinberg)




Emily Dickinson. Importante poetisa estadounidense creadora de una lírica excepcionalmente personal que trata con una gran inteligencia temas universales como el amor, la muerte y la inmortalidad. Nació el 10 de diciembre de 1830, en Amherst (Massachusetts), en el seno de una familia puritana y severamente religiosa que llevaba ocho generaciones viviendo en Nueva Inglaterra. Estudió en la academia de Amherst y en el seminario femenino de Mount Holyoke, South Hadley, en Massachusetts. Dickinson, que fue una joven activa y llena de vida se retiró de la sociedad a los 30 años y durante el resto de su vida vivió como una ermitaña, manteniéndose únicamente en contacto con amigos a través de sus enigmáticas y epigramáticas cartas. Las razones que tradicionalmente se han dado sobre este aislamiento -que le daban arrebatos románticos- se cuestionan seriamente en la actualidad. A partir de entonces y hasta su muerte, Dickinson escribió una poesía muy original. La primera figura literaria de la época en darse cuenta de su valía como poetisa fue el clérigo y escritor Thomas Higginson, que a pesar de reconocer su genio y ser su único mentor literario y corresponsal le aconsejó no publicar su obra porque iba en contra de las convenciones literarias de la época. Sin embargo, su otra amistad literaria, la novelista Helen Jackson, intentó infructuosamente convencerla para que publicara un libro de poemas, y a pesar de que en vida sólo llegó a publicar siete, después de su muerte se encontraron entre sus papeles 2.000 poemas, algunos de los cuales sólo eran fragmentos. A partir de este material, Higginson y Mabel Loomis Todd, una amiga de Amherst, editaron la primera selección de su obras, Poemas (1890), que tuvo un gran éxito popular. Investigaciones recientes sugieren que hubo dos personas importantes en su vida que ejercieron cierta influencia en su poesía: Charles Wadsworth, un clérigo de Filadelfia, y Otis P. Lord, un amigo de su padre.
Textos: Morir sin morir /Naturaleza no es lo que vemos / No era la muerte / No se lo dije al jardín /Podría estar más sola.

Biografía tomada de el poder de la palabra