domingo, 15 de mayo de 2016

LA VIDA DIARIA


























Un loro de irritación reposa sobre mi hombro,
picotea mi cabeza, desplegando sus plumas
en mis oídos. Repite todo lo que digo,
como un niño que trata de irritar a su padre.
Demasiado para hacer hoy:
la dracaena que ya no cabe en su maceta,
una montaña de cuentas que pagar y nada en la casa
para comer. Demasiadas prendas necesitan lavado
y el perro necesita sus vacunas.
Así sigue y sigue,
me repito a mí mismo, nadie alrededor,
y me descubro diciéndolo,
una pelota apuntando tan directo a tu guante
que deberías ser ciego para no atraparla.
Y por supuesto, espero que siga y siga
eternamente, ese ligero dolor,
ese ligero placer, el sol
de un naranja sangriento en el cielo, el cielo
azul de loro, y el día
desplegándose como un ave
que extiende lentamente sus alas, aunque sé,
al decirlo, que no lo hará.

Susan Wood (Commerce, Texas, E.E.U.U., 1946)
(Traducción: Marianela Leonardelli)
Daily Life


A parrot of irritation sits
on my shoulder, pecks
at my head, ruffling his feathers
in my ear. He repeats
everything I say, like a child
trying to irritate the parent.
Too much to do today: the dracena
that’s outgrown its pot, a mountain
of bills to pay and nothing in the house
to eat. Too many clothes need washing
and the dog needs his shots.
It just goes on and on, I say
to myself, no one around, and catch
myself saying it, a ball hit so straight
to your glove you’d have to be
blind not to catch it. And of course
I hope it does go on and on
forever, the little pain,
the little pleasure, the sun
a blood orange in the sky, the sky
parrot blue and the day
unfolding like a bird slowly
spreading its wings, though I know,
saying it, that it won’t.