sábado, 18 de enero de 2014

FIEL A UNA SOMBRA












EL ESPECTRO

Helado cuerpo muerto, Hamlet, 
mi hijo, déjame partir; el descanso 
que pido no puede ser compensado 
con el abandono, pero ya ves, no 
me fui, sigo fiel a la sombra que 
habitamos los dos, y no hay lugar para 
ambos, y alguien debe partir. No sé 
por qué, pero la muerte hace todo 
más real. ¿Seré yo el que te absorbe? 
¿El que vivo o muerto contamina 
tu corazón y tus pensamientos con estas 
formas inútiles, y espera la noche 
para verte, para estar con vos? Lo único 
real es mi cuerpo, y ya no lo tengo.



BASTA DE PAZ, BASTA DE AMOR


No voy al trabajo,
pierdo las horas al lado tuyo
como quien se tira en el pasto
boca arriba
a mirar las estrellas.
                        Nubes negras, pesadas
amenazan abrirse
para dejar caer masas compactas
de granizo y destrucción.
Por suerte, no encendiste la radio.
Abrís una cerveza y te quedás, desnundo
mirando por la ventana
el avance inexorable
de los acontecimientos.
Desde la cama, todo es hermoso
como en un cuadro: Muchacho en la ventana
cigarrillo en una mano, botella
de cerveza en la otra, mirando la noche.
Porque de golpe
se hizo la noche. Un rayo cruza
de lado a lado la ciudad.
La lluvia golpea la ventana
como si fuera el último día.
                                   Son piedras, digo
mientras me acerco a mirar yo también
un poco asustado, el cielo
que se desguaza.
            Pero este chico no se asusta, se ríe
de la tormenta. Le divierte
el estrépito que se armó.
Las calles inundadas,
el tránsito congestionado,
la gente que corre, corre
a refugiarse de la lluvia impiadosa,
pero inútilmente.
                   Traete otra cerveza, Os, me dice.
                   Mirá el cachengue que se armó.
Y yo me río
porque en mi vida
voy a encontrar otra palabra
más precisa que esa
para definir ese momento
de furia.
Como si Dios bajara del cielo
(basta de paz, basta de amor)
y se pusiera a patear tachos de basura
y a golpear sus cadenas
sobre los techos de los autos.


(De: Chicos malos)
Osvaldo Bossi




Osvaldo Bossi. Poeta argentino. Nació en la provincia de Buenos Aires en 1963. Libros publicados: Tres (Bajo la luna, 1997), Fiel a una sombra (Siesta, 2001), El muchacho de los helados y otros poemas (Bajo la luna, 2006) y Ruego por el tornado (Sigamos enamoradas, 2006),Del Coyote al correcaminos (2007), Esto no puede seguir así (2010), Casa de viento, antología personal (2011), Ni la noche ni el frío (fines de julio de 2012), Chicos malos (2013) y su novela Adoro (2009). Forma parte de diversas antologías de poesía argentina y latinoamericana. Colabora como crítico en distintos medios especializados. Desde hace años coordina talleres de escritura en el Centro Cultural Ricardo Rojas y en forma particular.Su blog es www.muchachodeloshelados.blogspot.com


Leer el viento, aquí.