lunes, 14 de abril de 2014

El pibe













Se hace de noche
otra vez voy a volver
tardísimo del trabajo,
no le aviso a nadie.
Me tomo el colectivo
me siento al lado de un pibe
pienso en vos
y en el pibe,
en que vos sos este pibe
y que cogemos acá mismo.
Después me doy cuenta
de que me pasé tres cuadras
me doy cuenta también
de que el pibe tal vez me miraba.
Me bajo
prendo un cigarrillo
y lo apago antes de entrar,
había llegado al filtro
mi cálculo fue perfecto
Cierro
me saco la bombacha del culo
-un alivio-
y silbo mientras destapo una cerveza
y otra vez me pregunto
qué pasa si te llamo
y me respondo que
es probable que no me atiendas
como siempre.
Me siento
en una de esas banquetas
tan modernas y cancheras
que me regalaron mis amigas
cuando me mudé
y siento una amargura tan intensa
que la cerveza se hace dulce.
Me asomo por el balcón
y te veo llegar en la bici.
Me agacho rápido
para que no me veas
y enseguida pienso que en realidad
no te persigo
es una cuestión de purísima casualidad
que vivas enfrente de mi casa
y que además me gustes tanto.


Rosina Lozeco




Rosina Lozeco; Argentina, Santa Fe, 1989. Madre, estudiante y bajista ocasional Ganó en la disciplina Letras de la Bienal de Arte Joven de la Universidad Nacional del Litoral en 2010 y 2012. Entre 2007 y 2012 publicó semanalmente en su blog Rocha está loca (mongslap.blogspot.com).


2 comentarios:

alberto Paez dijo...

Realmente muy bueno,me gusto mucho. Buen día.

SK dijo...

Habrá sabido el vecino de esa hermosa calentura?