viernes, 13 de marzo de 2015

EN MEDIO DE LO QUE CAE LA SOMBRA



















I

La manera en que aquella chica
Camina en la arena
Diez años más joven de lo que crees

Camina aún 
Obstinadamente 
Llena de esperanza

Y sus ojos sonríen

La hemos visto
La hemos visto salvar el sentido del mundo
Con una mirada


Estos días
Camino hacia el centro de la ciudad

Pienso cuántas veces
He tocado secretamente su cabello

Cómo me miras
En tantos lugares donde nos hemos encontrado

En los símbolos que cuelgan 
En el lugar de tus pendientes

La manera en que tu mirada se va 
No deja otras palabras para mí

Y yo después cómo estoy

Sin palabras 
Y sin ti

Yo después cómo estoy

Y ella decía

Reconoce los momentos
En los que el tiempo puede detenerse
Y déjalo que te castigue
Sus marcas seducen

Confía
En loque vuela;
Sabe cómo caer


Si comenzáramos un juego yo estaría listo incluso para morir
Realmente; quiero que me mate un juego

Creo en lo que creo 
Porque he visto la forma 
En que el viento 
Acaricia tu rostro 
Con tu pelo

Pierdo el color poco a poco

Pero tú transformas la flor 
En la imagen más violenta 
Y por esto Soy tuyo para siempre

Quizá encuentres a alguien que tenga siempre una palabra para ti

Pero entonces no habrá más aventuras en tus fotos


II

Te descubrí entusiasmada
Entre almas de muertos que jugaban a tu alrededor

Y sentí tu lengua en mi sangre

Todos hablaban de ese privilegio que me revelarías

Dime entonces de dónde vienen tantos muertos

La melancolía no es un sentimiento, mi pequeña 
Sino una manera de existir

Como cuando reposas tu rostro en tus rodillas 
Y miras afuera como si escucharas las olas 
De aquel mar que habíamos abandonado

Y si de nuevo encuentras seductores los engaños 
Cuánto crees que nos dolerá la esperanza

Si debo subordinarme
Me subordinaré a la imaginación

Donde estoy ahora llueve
Y tú estás muy hermosa en la foto

Llevas el movimiento 
La manía del pánico

Pero nuestro rebelde romance 
Es aún amenazado por el amor

No sabemos cómo decir te amo 
Sin sal en los labios

Viviremos en medio de dos espejos

Qué ha ido tan mal contigo 
Para que me gustes tanto
Quiero besarte
Allí donde la muerte parece más fácil


I

Basta de indivisa abundancia
Fue cuestión de miedo y no de placer;
La atracción de las pérdidas
Y la embriaguez de poseer de nuevo

Pongan la mesa
Lo que importa es comer

Tiempos desesperados
Representaciones heredadas
Nos vencieron nuestras asociaciones de ideas

Intempestivos otra vez

Envidiamos la vida
De aquellos que eligen morir

Perseguimos la pornografía del intelecto

Avanzamos con lo que no nos pertenece 
Sonriendo seductoramente 
Turbados por inocentes perversiones 
Fingiendo ante cada luz casual 
Tan malditamente únicos y hermosos

II

En la distancia
En fábricas abandonadas
Nuestras manos secretas
Polvo fuera y dentro de nosotros
Esta noche el placer no nos pertenece

Música del futuro
Ropa del pasado
Ni la época nos pertenece
Existimos solo en la inercia 
O en la ira; no basta

Medias largas bolsillos vacíos
Pantalones cortos colores marcados en los cuerpos
Robamos golosinas
Pero no nos delata nadie

por esto el amor aún existe

Algunos chicos saben escribir buenos poemas 
Y algunas chicas saben leerlos 
A veces estos chicos se visten de chicas 
Y estas chicas besan como chicos

Y podría decir alguien
Que estos chicos y estas chicas
Son lo mismo

Pero no lo son

por esto el amor aún existe



Nikos Erinakis



(Traducción inédita de Miguel Chiovetta)




Nikos Erinakis, poeta griego, nacido en Atenas, en 1988). Doctorando en Filosofía en Londres. Ha estudiado, además, Economía (Facultad de Economía de Atenas), Filosofía y Literatura Comparada (Warwick) y Filosofía de las Ciencias Sociales (London School of Economics). En el 2009, se publicó su primera antología poética con el título Pronto todo arderá y se iluminarán tus ojos (Editorial Roés). En el 2011, vio la luz su traducción de una seleción de poemas de Georg Trakl y de textos de Martin Heidegger, titulado Oscuro amor de una generación salvaje (Editorial Gavrielidis).