miércoles, 21 de julio de 2010

Color hueso 1









A Bruno Pino

Me gusta el color hueso.
-el único que se ha comido la lengua-
humano hasta la médula
vive sin brújula
sin nudos en los pies.

Buscando algún rincón, un hueco, alguna página
Un segmento de algo para tatuar su sombra, el artista
Halla una calavera –un cráneo seco- escupe
Una sorpresa, así como un tatuaje
Que salta desde allí para posarse luego
En el hombro derecho de los viandantes
Diciéndoles
“No corras que ya vengo”.

El batracio es poeta
Y cuando canta llueve por los alrededores.

La perra del olmo
El artista escupe un batracio en un huevito cósmico
Y dios se queda mudo. El poeta orina
Y se queda después como una diva
Tomando el sol en aquel lecho óseo.

En su hueso frontal
Hay una tuerca que canta por las noches.
Cada croac-croac es una lluvia de sílabas

Un cráneo nunca muere
Peor en Quito.

Del libro inédito, Maleta de mano

Ramiro Oviedo


(Tomado de la página
L
etras y artes de Ecuador)

Ramiro Oviedo. Profesor y escritor ecuatoriano (Chambo, 1952), ha alternado la docencia en varios colegios de Quito con la escritura. Integrante de varios talleres literarios. Vive en Francia desde 1987. Actualmente es profesor de Literatura Latinoamericana en la universidad del Litoral, en Boulogne Sur Mer. Fue incluido en la Antología esencial de la literatura ecuatoriana contemporánea. Bibliografía : Serpencicleta, 1995 ; Esquitofrenia, 2000; Escanner, 2005; Hiéroglyphe, 1997 ; Semaine Sainte,1998; Fanesca, 1999 ; La nature se méfie de la vitesse, 2001 ; Les poèmes du Colonel, 2002 ; Los poemas del coronel Buendía, 2007.- Premio Trouvères 2002 y Claude Sernet 2004.