lunes, 12 de julio de 2010

LA CIUDAD












A mi padre, a los que permanecen.
A Sol, a los que están conmigo.

1.

Amanece.

Se abre el poema.
Las aves abren las alas.
Las aves abren el pico.
Cantan los gallos.
Se abren las flores.
Se abren los ojos.
Los oidos se abren.
La ciudad despierta.
La ciudad se levanta.
Se abren llaves.
El agua corre.
Se abren navajas tijeras.
Corren pestillos cortinas.
Se abren puertas cartas.
Se abren diarios.
La herida se abre.

Sobre las aguas se levanta niebla.
Elevados edificios se levantan.
Las grúas levantan cosas de peso.
El cabrestante levanta el ancla.

Corren automóviles por las calles.
Los autobuses abarrotados corren.
Los autobuses se detienen.
Abren las tiendas de abarrotes.
Abren los grandes almacenes.
Corren los trenes.
Corre la pluma.
Corre rápida la escritura.

Los bancos abren sus cajas de caudales.
Los clientes sacan depositan dinero.
El cieno forma depósitos.
El cieno se deposita en aguas estancadas.

Varios puentes cruzan el río.
Los trenes cruzan el puente.
El tren corre por los rieles.
El puente es de hierro.
Corre el tiempo.
Corre el viento.
Traquetean los trenes.

De las chimeneas sale humo.
Corren las aguas del río.
Corre agua sucia por las cloacas.
Las cloacas desembocan en el río.
Las gallinas cloquean.
Cloc cloc hacen las gallinas.
De la cloaca sale un huevo.

El río es hondo.
El río es ancho.
Los ríos tienen afluentes.
Los afluentes tienen cascadas.
Los afluentes desembocan en el río.
Las avenidas son anchas.
La calle desemboca en la avenida.
El río desemboca en el mar.
El mar es amplio.


2.

Circulan los automóviles.
Circulan rumores de guerra
El dinero circula.
La sangre circula.
Los peatones van a sus ocupaciones.
Los peatones cruzan en las esquinas.
Los peatones circulan por las veredas.
Los hombres llevan pantalones.
Los agentes llevan impermeables.
Apuestan agentes en las esquinas.

Circulan hombres astrosos.
Los cesantes circulan.
Las nubes ocultan el azul del cielo.
Las nubes ocultan la luz del sol.
Las nubes circulan a gran altura.

La nieve es blanca.
El cóndor vuela a gran altura.
Hay nieve en las alturas.


3.

Andan los relojes.
Andan los planetas.
¿Cómo andamos?
Ando a tropezones.
Ando enfermo.
Ando con hambre.
Ando sin plata.
Ando andrajoso.
Ando sucio.
Ando solo.
Ando con miedo.
Ando huyendo.
¡Andate! me dijeron.
Andan tras de mí.
Ando por los andenes.
¡Andando!
Adiós.
Los Andes están nevados.


4.


Se abren las esclusas.
Las esclusas dejan pasar el agua.
Las ambulancias ululan.
Los autos dejan pasar una ambulancia.
Las ambulancias son blancas.
Las almohadas son blandas.
La harina es blanca.
La cabeza descansa sobre la almohada.
Los poros dejan pasar el sudor.
El enfermo descansa algunas horas por día.

Corren días hábiles.
Hubo fútbol.
Hubo tenis.
Hoy no hay trabajo.
No hay vacantes.
Corren los escolares.
Las tarjetas perforadas corren.
El agua corre por cañerías de plomo.

Se cierran las llaves.
Los resistentes corren riesgos.
Los ciclistas corren se persiguen.
Los barcos persiguen cardúmenes.
Corro peligro me persiguen.
Las persecuciones consiguen hacer prosélitos.

Se abren cuentas.
Se abre el apetito.
El bosque es umbrio.
En el bosque se abren senderos.
El buho ulula.

Los conejos abren madrigueras.
Los sepultureros abren fosas.
Los presos abren un agujero.


6.

Uno aprieta a correr. Lo siguen.
Los peatones abren paso.
Doblan corriendo una esquina.
El soplón con disimulo se escabulle.

Disimular la ira.
Disimular el disgusto.
Disimular la pobreza.
Disimular el hambre.
Morderse la lengua.
Obrar con mucho disimulo.


7.


Otoña en la ciudad.
Las hojas enrojecen.
Las hojas amarillean.
Caducan las hojas.
Las hojas caen.
La hojarasca es inútil.
No cae la Junta.
El tirano no cae.

Sopla el viento.
Las hojas vuelan.
El viento barre las hojas.
Remolinean las hojas secas.
En el río hay remolinos.
Hojas rojas flotan en el río.
Revolotean hojas de diarios.
Revolean las aves.

El río sigue su curso.
El otoño sigue al verano.
Siguen mis pasos.
Se acortan los días.
Se alargan las noches.
Abril sigue a marzo.
Alargan el toque de queda.
Alargan el estado de sitio.
Abril cuenta con treinta días.
Abril es el cuarto mes del año.
Pasan los días.
Cae otra hoja del calendario.


8.

Cae el sol.
Cae el agua del caño en la pila de piedra.
El agua cae en la cascada.
Es cascada la voz del anciano.
Se recogen los soldados.
Los soldados alojan en cuarteles.
En hoteles alojan los viajeros.
La población se recoge temprano.
Faltan horas para el toque de queda.
Vuelan mariposas crepusculares.
Las aves se retiran a sus nidos.
El mar cubre la orilla y se retira.
El día declina.
Se enciende el alumbrado.
La ciudad se ilumina.
Las mariposas rondan la luz.
Con la edad las fuerzas declinan.
Años de pocas luces
Estos mis últimos años.
Vivimos en la oscuridad.
El anciano enciende la luz.
Clic hacen los interruptores.
Las habitaciones se iluminan.
Se encienden los televisores.
Habla por cadena el tirano.
Oscurece temprano en invierno.
Los rótulos de neón se prenden y apagan.
Cierran las tiendas.
Las calles van quedando vacías.
Aparecen las primeras estrellas.
Los peatones caminan con premura.
Los peatones precipitan el paso.
Aparecen las primeras patrullas.
Comienza el toque de queda.
Aparece la luna.


9.

El día tiene veinticuatro horas.
La ampolleta está encendida las 24 horas.
La ampolleta cuelga del centro del cuarto.
El aire del cuarto es pesado.
Puertas y ventanas permanecen cerradas.
Los prisioneros tienen la cabeza inclinada.
Los prisioneros están sentados en sillas.
Los prisioneros están con la vista vendada.
Pestañas y cejas se pegan a la venda.
Bajo la venda se mueven los párpados.
Las manos se hinchan.
Las manos están atadas con cordeles.
Sacan encapuchado a un prisionero del cuarto.
Los prisioneros se quejan susurran se mueven.
Los prisioneros deben permanecer inmóviles.
Los prisioneros deben permanecer en silencio.
Cualquiera infracción es duramente castigada.
Los prisioneros reciben alimento una vez al día.
El caldo es magro y se sirve frío.
Los prisioneros beben agua en forma racionada.
No se permite el aseo personal a los prisioneros.
Los prisioneros van una vez al día al retrete.
Pasada la medianoche permiten tenderse en el suelo.
El compañero que fue al interrogatorio no ha vuelto.
Los prisioneros duermen sólo con sus ropas.
En la noche son audibles los gritos de los compañeros.
Los prisioneros son despertados en la madrugada.


10.

En las vitrinas hay maniquíes.
Los maniquíes son de yeso.
Los maniquíes están inmóviles.
Los maniquíes son elegantes.
Los maniquíes visten ropa cara.
Ropa nueva de primera mano.
Los maniquíes no tienen frío.
Los maniquíes no tienen hambre.
Los maniquíes lucen saludables.
Son felices.
Están siempre sonriendo.


11.

La tierra se mueve.
Se mueven los dientes que se van a caer.
Cambian dientes los niños.
Caen los dientes de leche.
La leche cae en el balde.
La vaca da leche.
El toro carga.
Se carga el cielo de nubes.
Cae una garúa.
Los soldados cargan armas.
Los mozos cargan bandejas.
Estoy cargado de hijos.
La carga agobia.
Soportamos el peso de la dictatura.
Cambian unas papas por un puñado de fideos.
Cambian un pan por una pizca de aceite.
Cambios en el gabinete.
Cambian el agua al florero.
Salen militares. Entran civiles.
Las culebras cambian de piel.
Luz roja.
Los semáforos cambian.
El camaleón cambia de color.
Los vehículos se detienen.
Cambian sábanas al enfermo.
El colchón está relleno de lana.
Las sábanas cubren el colchón.
El pastor guarda las ovejas.
Las ovejas dan lana.
La beldad guarda la línea.
El enfermo guarda cama.
Un ratón cae en la ratonera.
Cae el dátil al pie de la palmera.


12.

Cambia el viento.
El viento anuncia lluvia.
El cambiador empuja las agujas.
La locomotora cambia de vía.
El ténder sigue a la locomotora.
La locomotora arrastra vagones.
El viento arrastra hojas.
Cambia el tiempo.
Las hojas se cubren de escarcha.
El cielo se cubre de nubarrones.
Los nubarrones amenazan lluvia.
Las hojas se despiden del árbol.
Mañana nos vamos de la ciudad.
Los fueron a despedir al aeropuerto.
El viento se lleva las hojas.
Fue un adiós conmovedor.
Las bocas despiden vaho.
La rosa despide olor fragante.
La rosa es la reina de las flores.
La beldad es reina de belleza.
El cieno despide olor fétido.
Reina la miseria.
Reina la cesantia.
Reina el miedo en la ciudad.
No tienen hojas los árboles.
Los hongos no tienen hojas.
Pedí un anticipo.
Pedí peras al olmo.
Se anticipan las lluvias.
El jugador pide cartas.
El novio pide la mano.
Nos llueve sobre mojado.
El tirano pide sacrificios.
El invierno ha llegado.


14.

Las paredes se levantan a plomo.
Las paredes son altas.
Las paredes cierran.
Las paredes separan.
Amordazan con pintura las paredes.
La lluvia las despinta.
Reaparecen fragmentos de murales.
Siglas de partidos proscritos.
Consignas antiguas.
Y la última RESISTENCIA recién borrada.


16.

La tierra es redonda.
La mesa es redonda.
La mesa es de madera.
Ponen la mesa.
El mantel cubre la mesa.
La mesa está puesta.
Los cubiertos están sobre el mantel.
El cubierto se compone de
Cuchillo.
El cuchillo tiene mango y hoja.
El cuchillo corta.
Cuchara.
La cuchara es cóncava.
Con la cuchara se come la sopa.
Tenedor .
El tenedor tiene dientes.
El tenedor pincha.
Vaso.
El vaso contiene agua.
El vaso es de vidrio.
Pan.
El pan está en la panera.
El pan tiene corteza y miga.
La miga es blanda.
La panera es de mimbre.
Servilleta.
La servilleta limpia los labios.
La servilleta es blanca.
La mesa tiene cuatro patas.
Las patas son torneadas.
Las sillas tienen cuatro patas.


Las sillas rodean la mesa.
Las sillas no tienen brazos.
Los niños acercan las sillas.
La familia se sienta a la mesa.
Sobre la mesa hay platos soperos.
Las manos empuñan las cucharas.
Reparten la sopa con el cucharón.
El pan se rompe con los dedos. I
La corteza tostada cruje.
Saltan migajas.
Las migajas cubren el mantel.
Los dientes se clavan en el pan.
El hombre tiene treintaidos dientes.
Ocho incisivos.
Cuatro colmillos.
Veinte muelas.
Los dientes trituran los alimentos.
El alimento cae en el estómago.
Los estómagos no están llenos.
La familia come en silencio.
La familia está incompleta.
Afuera llueve.


18.

Se distrae mirando por la ventana.
La ventana cae a la calle.
La calle está desierta.
El agua cae a raudales.
Aquella casa es más grande que ésta.
Esta casa es más pequeña que aquélla.
Frente a la ventana está la iglesia.
En la iglesia hay una boda.
Es imprudente tocar campanas durante una tormenta.
La lluvia le caló todo el vestido.
El novio se caló hasta los huesos.
Fue un enlace feliz.


23.

Los maderos bajan flotando por el río.

La madera se apila en el aserradero.
El serrucho presenta dientes.
El serrucho ya no corta madera.
El cepillo tiene cuchilla.
El cepillo ya no cepilla madera.
El martillo ya no golpea el clavo.
El carpintero vendió el serrucho.
Vendió el cepillo.
Vendió el martillo.
El carpintero no tiene trabajo.
Ya no se construye.
La madera se apila en el aserradero.
La carcoma roe la madera.


(De: La ciudad,
1979)
Gonzalo Millán


Gonzalo Millán nació en Santiago de chile en 1947 y murió en la misma ciudad, en el año 2006. Poeta, académico, artista plástico y traductor. Es considerado, por la crítica, como una de las figuras más connotadas de la denominada: Generación del sesenta, en Chile. Estudió literatura en la Universidad de Concepción y fue parte del grupo Arúspice, una de las agrupaciones literarias, más relevantes de la poesía chilena, en la segunda mitad del siglo XX, Después del regreso a su país, a finales de la década del ochenta, luego de casi dos décadas de exilio, desempeñó una extensa labor docente. Realizó además poesía visual y tuvo un destacado quehacer en las artes plásticas. Durante su permanencia, en Canadá, fundó la editorial Cordillera y dirigió en Chile la revista de poesía: El Espíritu del Valle. Ganó varios galardones, como el Premio Pedro de Oña, el Pablo Neruda, y el Altazor, entre otros. Fue también traductor del inglés, francés y neerlandés. Algunos de sus libros de poemas publicados: Relación personal (1968), La Ciudad (1979), Vida (1984), Virus (1987), 5 poemas eróticos (1990), Trece lunas (1997), Claroscuro (2002) y Autorretrato de memoria (2005).



2 comentarios:

bea dijo...

esto es genial.
el que da cuenta de cada cosa, de cada acto, para convencerse de que no es un mal sueño la vida.
es la obsesiva construcción S-P de libro de lectura, el despojamiento de la forma por el horror del significado.
te deja sin aliento.
este tipo es un genio, y debe haber sufrido demasiado, y se sentó a escribir estas cosas para no perder el hilo, para preservar la mente.

gracias marcelo por publicar
cariños
bea

Nicolás Pedretti dijo...

buenisimo, me re gustó, alto.