domingo, 23 de agosto de 2009

MIENTRAS ALGUIEN TELEFONEA



Estos gastados minutos

de ruda condescendencia
no pueden ser peores.
—Mira por la ventana del baño, los abetos,
sus agujas oscuras creciendo sin propósito,
de madera hecha cristal, allí
donde dos luciérnagas
desaparecen.
Escucha solamente un tren que pasa, o que debe pasar
como la tensión: nada
y esperar:
tal vez ahora emerge
el propio anfitrión de estos minutos
y es un extraño de relajada cortesía
el corazón exonerado.
Y mientras las luciérnagas
iluminan mal estos árboles de pesadilla
sé que no han de ser
las chispas
de sus ojos verdes.


Elizabeth Bishop (E.E.U.U.Worcester, 1911-Boston, 1979)

(Traducción de Florencia Fragasso)
Revista Tsé Tsé, N°6, 1999)
While Someone Telephones

Wasted, wasted minutes that couldn't be worse,
minutes of a barbaric condescension.
--Stare out the bathroom window at the fir-trees,
at their dark needles, accretions to no purpose
woodenly crystallized, and where two fireflies
are only lost.
Hear nothing but a train that goes by, must go by,
like tension;
nothing.
And wait:

maybe even now these minutes' host
emerges, some relaxed uncondescending stranger,
the heart's release.
And while the fireflies
are failing to illuminate these nightmare trees
might they not be his green gay eyes.



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