jueves, 6 de noviembre de 2008

EN LAS MESETAS DEL VAUPÉS




Qué son las canoas sino los árboles cansados de estar quietos.
Qué son los postes de colores sino los árboles hundiendo sus raíces en el cielo.
Qué son los puentes colgantes sino los árboles jugando con el vértigo.

Qué son las alegres fogatas sino los árboles contando su último secreto.


Follaje de las ondas que va quedando atrás con el golpe del remo,
Follaje de sonidos que en torno de los postes enardece al guerrero,
Follaje de invisibles caminos que comienza en el confín del puente,
Follaje de humaredas que ascienden en desorden entre las titilantes orquídeas.

Con granadillo hice el bastón para espantar a los malos espíritus.
Con la madera del caobo hice las cuentas de un collar para tu pecho oscuro.
Con fruto seco del tekika hice la copa en la que le ofreciste el agua.
Con la madera del laurel hice esta flecha.





William Ospina




William Ospina. Poeta, ensayista, novelista y traductor colombiano nacido en Padua, Tolima, en 1954. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en Cali, dedicándose más tarde al periodismo. Es autor de los libros de ensayos, Aurelio Arturo (1991), Es tarde para el hombre (1994), Esos extraños prófugos de Occidente (1994), Los dones y los méritos (1995), Un álgebra embrujada (1996), ¿Dónde está la franja amarilla? (1997), Las auroras de sangre (1999) y Los nuevos centros de la esfera (2001); y de los libros de poemas, Hilo de Arena (1986), La luna del dragón (1992), El país del viento (1992) y ¿Con quién habla Virginia caminando hacia el agua? (1995). En el año 2005 ha publicado su primera novela Ursúa, en la que aborda la historia de Pedro de Ursúa, conquistador español fundador de la ciudad colombiana de Pamplona. Un verdadero testimonio dramático de la colonización. William Ospina está considerado como uno de los poetas y ensayistas más destacados de las últimas generaciones y sus obras son mapas eruditos de sus amores literarios, acompañados de declaraciones ideológicas sobre la historia y el mundo moderno. En 1992 obtuvo el primer Premio Nacional de Poesía del Instituto Colombiano de Cultura.