lunes, 7 de junio de 2010

El engaño



Si a alguno le viene en mente enamorarse fuera de tiempo, fuera de estación y aún fuera de la justa medida, yo recomiendo una devota anorexia, devota a sí mismos. Y un poco de tristeza lánguida para llorarse encima. La gente no ha entendido jamás cuánto el mal puede volverse bien y cómo se pueden aún usar las escorias para hacer un bello palacio. La fantasía es ésta: las cascaras de manzana, los corazones de manzana tirados por Pinocho pueden comerse más tarde, cuando no haya ya nada en la mesa, ni siquiera la poesía.




Alda Merini (Italia, Milán, 1931- 2009)

(Traducción de Delfina Muschietti)

L'inganno

Se a qualcuno viene in mente di innamorarsi fuori tempo, fuori stagione e anche fuori dalle proprie misure, io raccomando una devota anoressia, devota a se stesi. E un po' di tristezza languida per piangerci sopra. La gente non ha mai capito quanto il male possa volgere al bene e come si possano usare anche le scorie per fare un bel palazzo. La fantasia e questa: le bucce di mela, i torsoli di mela buttati da Pinocchio si possono mangiare più tardi, quando non ci sarà più niente in tavola, neanche la poesia.



6 comentarios:

catalina boccardo dijo...

sono morta...
bellisima!

Marcelo dijo...

Gracias, Cata, por pasar. Un beso.

bea dijo...

¿no es "devota DE sí mismO"(singular)?
me parece que el régimen en español es distinto que en italiano( no "a" sino "de"), y que es singular porque refiere a ALGUNO.

El mal no se vuelve el bien, es una imposibilidad. El mal no tiene entidad ontológica, por lo tanto no puede transformarse en lo que sí la tiene, el BIEN.

cariños
bea

Marcelo dijo...

Bueno, Bea, pero Muschietti traduce literalmente en este caso: " a se stessi", "a sí mismos", yo traduciría "a uno mismo"; también ocurre con "quanto il male", que traducido literalmente parece perder su sentido original, yo hubiera traducido "hasta qué punto el mal puede volverse bien"...y no estoy tan seguro de que sea imposible, como vos decís, que algo malo se transforme en algo bueno, me parece que a la larga terminan siendo indiscernibles. Los restos pueden transformarse en un palacio, del mismo modo que un palacio puede transformarse en una ruina, no?
Abrazo

Jorge Aulicino dijo...

Creo que Bea tiene razón, en castellano el "a" lo traduciría por "de". En cuanto al plural, la construcción en italiano de Merini me parece que no es correcta, pero en internet se encuentran muchos casos en que se usa este plural. Lo correcto, o lo ortodoxo sería "a se stesso" (célebre poema de Leopardi, aunque aquí el "a" corre como en castellano: significa "a").Lo extraño es que stesso o stessi se escriben con dos eses. El "viene in mente" del comienzo es nuestro común "pasar por la cabeza" (o sea que habría que traducir a mi juicio "si a alguno se le pasa por la cabeza"). La traducción elegida suena a literal, pero no lo es, y en cambio parece un españolismo o arcaísmo para nosotros. Con el tema de el mal que deviene bien, no puedo llegar a tanto, ontológicamente. Merini dice eso. Lo refuerza con la idea de los restos de una manzana que se convierten en alimento cuando ya no queda nada.
Auguri, Marcello

Marcelo dijo...

Muy esclarecedor y oportuno. Gracias, Jorge.