jueves, 22 de octubre de 2009

CUENTO DE UNA NOCHE DE OTOÑO PARA FRANCISCO


PREFACIO

Uno indica ira, dos enojo, tres angustia, cuatro pandilla de ángeles malos
Es sabio, es malvado, es simple, el uno que aún no sabe de preguntas

Todo con mano fuerte, brazo extendido, gran espanto: el furor de su caña nos bastaría
Cinco el procedimiento, ira de ángeles malos. Infinito y de tal modo

UNO
En el principio observó dios cultos extraños, magias blancas y negras, transformismos
Como el que interpreta que "aquel día" significa "por causa de esto"
Hizo luz de oscuridad, dividió lo que era unido
Creó un muñeco de barro con muñeca por costilla
Multiplicó pocos por pocos buscando hacer multitudes
Donó Sangre Ranas Piojos Bestias Peste Ulcera Granizo
Regalos del buen señor para el padre del desierto


DOS

Donde parece decir: Creó un muñeco del barro et coetera et coetera
Dice aunque no parezca: Del barro creó un muñeco, del hombre la soledad
Y vio que todo era bueno, esto, aquello, menos la soledad
Soledad: impureza en el Jardín, basurales, hierba mala
Soledad: regalo del buen señor para el padre del desierto


TRES

Las empresas gigantescas corresponden a seres con cuerpos gigantescos
Tal el cuerpo del hombre para el microbio y los hombres somos microbios
O el de dios semejante en imagen al primero.
No hay desiertos

No hay
plomo por nada, árbol por nada, mono por
nada
Una empresa más que imposible de tan
real
Hay
fuentes, microbios, ideas, dioses,
¡ay!
ojos que ven desiertos

CUATRO

Arena y fuego, señales y prodigio
Borba, no reproduzcas el desierto



Jorge Santiago Perednik (Argentina, Bs.As., 1952-2011)

(Nueva Poesía Argentina
durante la dictadura -1976-1983-,
Calle Abajo, 1989)


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