martes, 27 de enero de 2009

I VECCHI


Tabaco tienen (si lo tienen)

los viejos de los pueblos. Tienen vino
tinto. A pocos pasos el temido cementerio.
Y yo (a ése no le temo,
que es la única piedad para el vencido)
debí haberme curado, escamotearme
el veneno letal y llevar cargas
cada vez más pesadas
(es ésta —lo sé— la ley de la vida);
darme prometían en cambio una fiesta;

ellos, mis buenos amigos. Porque
todo te conceden los bondadosos,
salvo la muerte.


Umberto Saba, Italia, Trieste, 1883


(Versión de Ricardo H.Herrera)

I vecchi dei villaggi hanno (se l'hanno)
il tobacco. Hanno il vino rosso. A pochi
passi il temuto cimitero. Ed io
(non quello temo, ai vinti único pio)
avrei dovuto guarire, sottrarmi
un farmaco letale, caricarmi
di pesi sempre più gravi (ed è questa
—lo so— la legge della vita); darmi
promettevano in cambio, essi, una festa;

essi, i miei buoni amici. Perché tutto
ti concedono i buoni, e non la morte.



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