jueves, 16 de abril de 2009

SHAKESPEARE



Shakespeare, en siete días, ha creado el mundo.

El primer día hizo el cielo,
las cumbres y los abismos del alma.
El segundo, los ríos, mares, océanos y los
restantes sentimientos
y se los dio a Hamlet, Julio César, Antonio,
Cleopatra y Ofelia,
a Otelo y a otros más
para que los posean, ellos y los suyos,
para siempre.
Al tercer día reunió a todos los hombres
y les enseñó los gustos:
el gusto de la felicidad, del amor, de la desesperanza,
el gusto de los celos, de la gloria, etcétera, etcétera,
hasta acabar con los gustos.
Entonces, acudieron unos cuantos individuos
que se habían retrasado,
el Creador les acarició sus cabezas compasivo,
les dijo que no les quedaba sino hacerse críticos
literarios
para censurar la obra.
El cuarto y quinto día los destinó a la risa
y liberó pasayos para hacer cabriolas
que alegren a los reyes, a los emperadores
y que se distraigan otros infelices.
El sexto día resolvió ciertos problemas
administrativos:
soltó una tempestad
y le enseñó al rey Lear
cómo debe portar la corona de paja.
Todavía sobraban algunos desperdicios
de la creación del mundo
y dio vida a Ricardo III.
En el séptimo día tendió una mirada circular,
por sí algo faltaba.
Los directores de teatro habían recubierto
la tierra
con afiches.
Y Shakespeare pensó que, después de tanto
esfuerzo,
él también merecía asistir a un espectáculo.
Pero, antes, como estaba rendido en exceso,
se fue a morir un poco.




Marin Sorescu


(Traducción de Manuel Serrano Pérez)



"Marin Sorescu. Poeta rumano, nació en Bulzesti, en 1936 y está considerado por la crítica como uno de los escritores más interesantes de la posguerra. Poeta, dramaturgo, novelista, ensayista, Sorescu publicó su primer libro (Solo entre poetas) en 1964, y desde entonces ha impuesto un estilo desenfadado, suavemente irónico, fantasioso, que atenúa la reflexión grave, desconcetante, a veces feroz en su sentido crítico más profundo. Como dramaturgo, es autor de una verdadera obra maestra, Jonás, que junto a otras de Sorescu figura en el repertorio de varios teatros del mundo. La juventud de Don Quijote es su primera obra traducida al español (Visor) y se agrega a las ya numerosas traducciones que, de su obra, se han hecho al francés, inglés, alemán, ruso, etc." (Omar Lara).
Sorescu murió en 1996. Se recuerdan pocos poetas tan celebrados por su público; en ocasiones daba sus recitales en estadios de fútbol. Obtuvo numerosas distinciones en su país y en el exterior, y fue candidato al Nobel. Además de las obras mencionadas, pueden citarse: "La vuelta al pequeño infinito, partiendo de la nada" (1972, poesía) y El cauce (Teatro, 1974).




2 comentarios:

mar dijo...

adoro este poema!!

Marcelo dijo...

Hola Marisa. Sí, es muy ingenioso.
Gracias por la visita.