lunes, 21 de diciembre de 2009

EL LIBRO DE LOS CELOS







EN EL ALMUERZO

Que cada uno vuelva a su silla. Lo hecho, hecho
está ¿De qué sirve un:
no tenía idea de cuánto daño podía hacerte?



Peor sería que al plato de la sopa se le formara
esa película grasa en la superficie.


NADA ME GUSTA MÁS QUE COLGAR TU ROPA


No soy Frost, que de una manzana hace un poema.

Yo cuelgo tus medias con los talones hacia abajo
y espero que se sequen a la buena de Dios.


UN MAYO CON PROBLEMAS

Una hilera de autos con banderines
arrastró el poco silencio que quedaba.
A veces, la procesión va por dentro
en un aspecto puramente retórico.

Volvimos a la cama. Nuestros pies
colisionaron debajo del acolchado.
Al contrario de la excitación pública,
la felicidad llega inesperadamente,
por eso tarda más en irse.
(De: El libro de los celos,
Ediciones en danza,
2009)



Cecilia Romana (Argentina, Buenos Aires, 1975)


DIRIGE junto a la poeta Marina Serrano el blog SIGAMOS ENAMORADAS.




2 comentarios:

Solange Moreira Diaz dijo...

Me gustó muchisimo la forma de escribir de esta poeta. Muy interesante! La seguiré...
Gracias de nuevo

Marcelo dijo...

Y gracias a vos, Solange, por pasar.