sábado, 31 de enero de 2009

DE ESPALDAS



















Si te tiendes de espaldas
se vuelve, calmándose, sólo dulzura
el peso de tu seno. De pronto no hay
necesidad de ocultarlo, no se puede más juzgar porque está tierno y apagado
e inocente y basta.




LAS VECES


De los reproches que me haces (algunos
no los discuto)
hay uno cuando llega que hace mal
como el frío sobre los dedos —cuando
comentas suavemente "qué mal hicimos el amor" o peor "Esta vez
el amor lo hiciste tú solo: como un muchachito". Muerde
desde el fondo, seca la saliva como si expulsara
todas las veces buenas. Y decir que me importa
más tu gozo que el mío; por momentos quisiera
ser sólo una mujer para tocarte mejor, con más dulzura...



Giovanni Raboni

(Traducción de Horacio Armani,
en su Antología de la Poesía
Italiana Contemporánea, para
Litoral- Ed.Unesco, no bilingüe)



Giovanni Raboni. Poeta italiano, nació en Milán, en 1932, y murió en la misma ciudad, en 2004. Abogado, cultivó la literatura y el periodismo. Tradujo a Apolinaire, a Baudelaire y Proust entre otros. Considerado un intelectual que marcó el novecento, Raboni, fue también crítico y dramaturgo; en los últimos diez años se destacó como una de las firmas más prestigiosas de las páginas culturales del Corriere della Sera. Su debut en la poesía llegó en la década del sesenta, cuando también comenzó a trabajar en el mundo editorial y el periodismo. Reconocido por su rigor moral y sus agudas reflexiones sobre la realidad, era una persona fuertemente comprometida con los temas políticos y sociales. Se destacaba por tener una voz moderada. Nunca hubo excesos en sus versos. Según el escritor Franco Cordelli, Raboni fue "el último poeta que pensaba la poesía como una pura actividad impura", es decir, "como parte de un más amplio, sino más profundo, trabajo cultural". Raboni jamás exhibió ni ocultó sus sentimientos cristianos, por más que los viviera políticamente desde la izquierda, con la cual se identificaba. Era consciente de que "la poesía tiene un público limitado y está protegida de las influencias negativas del mercado. Esto le garantiza cierta, relativa, pureza". Los poemas publicados pertenecen a "Cadenza d'inganno" (de 1975), libro considerado por la crítica como uno de los más importantes que escribió. Otros libros suyos son: Nel grave sogno (1982); Versi guerrieri e amorosi (1990); Devozioni perverse (1994)y "Barlumi di storia" (2002), todos de poemas, a los que cabría agregar varios ensayos, entre ellos, uno dedicado a la poesía del Novecento poetico italiano (1959-2994).



PRIMER OTOÑO DE ELISA



Qué decirte, amor mío, qué decirte?

¿Que las uvas fueron vendimiadas
y todo jugo disuelto en dulzura?
¿Que telarañas de niebla
han estriado la tierra? En el bosque
todas las bayas han caído ya,
y queda la madera oscura y lúcida
y corre el año a su desembocadura
sobre las venas de las últimas hojas.
¿Qué decirte, amor mío, qué decirte?
Las palabras tienen un sentido
sólo si las nutre la memoria.
Pero tú no tienes recuerdo de estaciones,
mucho menos recuerdo de recuerdos:
eres nueva, eres fresca, intacta del ocaso
que apena la mirada de tu madre
mientras mira serena
este primer otoño tuyo.




Margherita Guidacci (Italia, Florencia, 1921- Roma, 1992)

(Traducción de Horacio Armani)

Primo autunno di Elisa

Che dirti, amore mio, che dirti?
Che l’uva è vendemmiata
ed ogni succo disfatto in dolcezza?
Che ragnatele di nebbia
hanno striato la terra? Nel bosco
tutte le bacche sono ormai cadute,
rimane il legno bruno e lucido
e l’anno corre alla sua foce
lungo le vene dell’ultima foglia.

Che dirti, amore mio, che dirti?
Le parole hanno un senso
soltanto se le nutre la memoria.
Ma tu non hai ricordo di stagioni,
tanto meno ricordo di ricordi:
sei nuova e fresca, intatta dal declino
che rattrista lo sguardo di tua madre
mentre fissi serena
questo tuo primo autunno.


viernes, 30 de enero de 2009

DE PASO















Un solo día, siquiera.
Pocas horas. Una luz nunca vista.
Flores que ni siquiera las sueñas en agosto.
Sangre a cuajarones sobre los prados.
No hay oleandros aún por el lado del mar.
Calor, mas pocas ganas de bañarse.
Ventilado domingo tirreno.
¿Estoy ya muerto y vuelvo aquí?
¿O soy el único viviente en la vívida y quieta
nulidad de un recuerdo?



Vittorio Sereni

(Traducción de Horacio Armani,
en su Antología de la Poesía
Italiana Contemporánea, para
Litoral- Ed.Unesco, no bilingüe)



Vittorio Sereni. Poeta italiano. Nació en Luino (Várese), a orillas del lago Maggiore, en 1913- Murió en Milán en 1983. Se doctoró en letras, vivió en Brescia y en Milán y se dedicó a la enseñanza en Módena. Durante la segunda guerra mundial combatió en Grecia, en los Balcanes y en Sicilia. Tomado prisionero en 1943, estuvo recluido dos años en los campos de concentración de Argelia y del Marruecos francés. Se estableció luego en Milán, donde se desempeñó como profesor y publicitario. Luego dirigió una gran casa editorial. Su primer libro apareció en 1941. Colaboró en numerosas publicaciones y perteneció a la redacción de Corrente y Rassegna d'Italia En el diario Milano-Sera tuvo a su cargo una columna literaria. La obra poética de Sereni no es muy voluminosa, pero le ha conquistado un lugar destacado en la actual poesía italiana.

RETRATO DE HOMBRE ENFERMO



















Éste que ven aquí pintado a la sanguina y en negro
y ocupa enteramente el espacioso cuadro
soy yo cuando tenía cuarenta y nueve años, envuelto
en una bata amplia que cubre la mitad de las manos

como si fuesen flores, no deja ver si el cuerpo
está sentado o acostado: como el enfermo crónico
que es puesto ante ventanas donde se enmarca el día,
un día más otorgado a los ojos que se fatigan pronto.

Si pregunto al artista, mi hijo quinceañero,
a quién quiso pintar, me dice de inmediato:
"a uno de esos poetas chinos que tú me hiciste
leer, mientras mira hacia afuera, en sus horas finales".

Es verdad, recuerdo ahora haberle regalado ese libro
que alegra el corazón de riberas celestes
y pardas hojas otoñales; en él sabios, o falsos sabios, poetas
graciosamente dejan la vida levantando la copa.

Y yo, perteneciente a un siglo que cree
no mentir, me reconozco en aquel hombre enfermo
mintiéndome a mí mismo: y de él escribo
para exorcizar un mal en el que creo y no creo.



Attilio Bertolucci

(Traducción de Horacio Armani)
Ritratto di uomo malato

Questo che vedete qui dipinto in sanguigna e nero
e che occupa intero il quadro spazioso
sono io all'età di quarantanove anni, ravvolto
in un'ampia vestaglia che mozza a metà le mani

come fossero fiori, non lascia vedere se il corpo
sia coricato o seduto: così è degli infermi
posti davanti a finestre che incorniciano il giorno,
un altro giorno concesso agli occhi stancatisi presto.

Ma se chiedo al pittore, mio figlio quattordicenne,
chi ha voluto ritrarre, egli subito dice
"uno di quei poeti cinesi che mi hai fatto
leggere, mentre guarda fuori, una delle sue ultime ore."

E' sincero, ora ricordo d'avergli donato quel libro
che rallegra il cuore di riviere celesti
e brune foglie autunnali; in esso saggi, o finti saggi, poeti
graziosamente lasciano la vita alzando il bicchiere.

Sono io appartenente a un secolo che crede
di non mentire, a ravvisarmi in quell'uomo malato
mentendo a me stesso: e ne scrivo
per esorcizzare un male in cui credo e non credo.




Attilio Bertolucci (San Lazzaro, Parma, 18 de noviembre de 1911 - Roma el 14 de junio de 2000) fue un poeta y guionista italiano. También, profesor de historia del arte, documentalista, traductor, colaborador televisivo, y director de revistas literarias (entre otras, Nuovi Argomenti, luego del asesinato de Pasolini). Su obra, de contenido autobiográfico, presentaba cierta influencia de los crepusculares, pero destacó por su originalidad. Sus principales títulos fueron: La cabaña india (1955), Viaje de invierno (1971) y La alcoba (1984). Era padre del cineasta Bernardo Bertolucci.




LA NIEVE



Cómo pesa la nieve en estas ramas,

cómo pesan los años en los hombros que amo.
La estación más querida es el invierno:
tú viniste en sus luces a mi encuentro
desde un sueño de siesta, un amargo
mechón de pelos sobre los ojos.
Los años juveniles ya son años lejanos.



Attilio Bertolucci

(Traducción de Horacio Armani)
LA NEVE

Come pesa la neve su questi rami
come pesano gli anni sulle spalle che ami.
L'inverno è la stagione più cara:
nelle sue luci mi sei venuta incontro
da un sonno pomeridiano, un'amara
ciocca di capelli sugli occhi.
Gli anni de gioventù sono anni lontani.




Attilio Bertolucci (San Lazzaro, Parma, 18 de noviembre de 1911 - Roma el 14 de junio de 2000) fue un poeta y guionista italiano. También, profesor de historia del arte, documentalista, traductor, colaborador televisivo, y director de revistas literarias (entre otras, Nuovi Argomenti, luego del asesinato de Pasolini). Su obra, de contenido autobiográfico, presentaba cierta influencia de los crepusculares, pero destacó por su originalidad. Sus principales títulos fueron: La cabaña india (1955), Viaje de invierno (1971) y La alcoba (1984). Era padre del cineasta Bernardo Bertolucci.

NAVÍO EN VIAJE















El mástil oscila rítmico en el silencio.
Una tenue luz blanca y verde cae del mástil.
El cielo límpido en el horizonte, cargado de verde y dorado tras la borrasca.

El cuadro blanco del farol en lo alto
ilumina el secreto nocturno: por la ventana,
las cuerdas altas —un triángulo de oro—
y un globo blanco de humo que no existe como música
sobre el círculo, con los golpes del oleaje en sordina.


Dino Campana

(Traducción de Horacio Armani)
BASTIMENTO IN VIAGGIO

L'albero oscilla a tocchi nel silenzio.
Una tenue luce bianca e verde cade dall'albero.
Il cielo limpido all'orizzonte, carico verde e dorato dopo la burrasca.

Il quadro bianco della lanterna in alto
ilumina il segreto nottumo: dalla finestra
le corde dall'alto a triangolo d'oro
e un globo bianco di fumo
che non esiste come música
sopra del cerchio coi tocchi dell'acqua in sordina.




Dino Campana. Poeta italiano. (Marradi, 1885-Castel Pulci, 1932). Su vida estuvo marcada por frecuentes internaciones en establecimientos psiquiátricos, que contribuyeron a forjar su fama de «poeta maldito». Su libro "Cantos órficos" (1914) reúne sus textos más importantes.

jueves, 29 de enero de 2009

RESURRECCIÓN TRAS LA LLUVIA












Fue en la calma resurrección que sucedió a la lluvia
el asfalto reflejaba todas nuestras manchas
un largo adiós voló como un acróbata
desde la plaza al monte
y el instante se desvaneció de rostro en rostro
se encendieron los faroles y se alzó la oscura torre
contra nuestra debilidad
los siglos no nos han deshecho



Alfredo Giuliani


(Traducción de Horacio Armani)

RESURREZIONE DOPO LA PIOGGIA



Fu nella calma resurrezione dopo la pioggia
l’asfalto rifletteva tutte le nostre macchie
un lungo addio volò come un acrobata
dalla piazza al monte
e l’attimo sparì di volto in volto
s’accesero i fanali e si levò la buia torre
contro la nostra debolezza
i secoli non ci hanno disfatti.




Alfredo Giuliani. Poeta y crítico italiano (Mombaroccio, 23 de noviembre de 1924 - 20 de agosto de 2007), perteneció al Gruppo 63. Se graduó en filosofía en 1949 y fue profesor de historia de la literatura italiana moderna y contemporánea del arte en la Facultad de Artes de la Universidad de Roma, donde vivió. En los años'50 comenzó a trabajar como un militante crítico, en la sección poesía en la revista "Il Verri", y ejerció esta actividad hasta 1961. Todos los comentarios que han aparecido en la revista se publicaron en 1965 por la editorial Feltrinelli, titulado "Imágenes y modos". En 1955 se publicó su primera colección de poesía titulada "El Corazón cojo".Integró el Grupo'63 y en 1961 supervisó la publicación de la antología "I novissimi. Poesie per gli anni 60'", uno de los textos básicos de neoavanguardia, donde se recogen muchos de sus poemas junto a los de Edoardo Sanguineti, Pagliarani, Porta y Balestrini.Fue director de la revista Gruppo 63; colaboró con el diario "La Repubblica" y en las la revista "El Caballo de Troya", "Textual" y "Gradiva". Tradujo a Dylan Thomas, Eliot y Joyce. Otros libros de poemas publicados: Povera Juliet e altre poesie (1965), Versi e non versi (1986) y Dal diario di Max. Pensieri e ridevoli patacchi (2006).

LE DONNE



















Hubo mujeres serenas
con claros ojos, infinitas
en su silencio
como las comarcas
llanas donde corre un río;
hubo mujeres bajo luces
de oro émulas del estío
y del incendio,
similares a mieses
lujuriosas
que la hoz no ha rozado
pero devora el fuego
de los astros bajo un cielo cruel;
hubo mujeres tan leves
que una palabra
las volvió esclavas
como copa invertida
aprisiona a una abeja;
hubo otras con pálidas manos
que disiparon duros pensamientos
silenciosas;

y otras con manos exiguas
y flexibles cuyo lento
juego parecía insinuarse
dividiendo las venas
como hilos de urdimbre
tintas de ultramarino;
otras pálidas, laxas,
devastadas por besos,
resecas por amor
hasta la médula,
confundido el ardiente
rostro entre los cabellos,
con las narices como
intranquilas aletas,
con los labios como
palabras pronunciadas,
con los párpados como
las violetas.
Y hubo más todavía,
y maravillosamente
yo las he conocido.

Conocí el cuerpo desnudo
ante ía voz, la risa,
el paso y el perfume. El sonido
de un paso nunca oído
me volvió ansioso
como música que se oye
filtrarse en el remoto
cuarto por cerradas puertas
de tanto en tanto, y el corazón ansia.
¡Hermosas bocas, yo dije ya vuestras
virtudes, yo os alabé diversas
como surgente
de la tierra, como las lluvias
de las estaciones!


Gabriele D'Annunzio

(Traducción de Horacio Armani,
en su Antología de la Poesía
Italiana Contemporánea, para
Litoral- Ed.Unesco, no bilingüe)




Gabriele D'Annunzio (Pescara, 1863 - Gardone, 1938). Escritor italiano de extraordinaria precocidad y vida extravagante, clasificado por los críticos dentro del decadentismo y cuyas obras ocuparon un lugar central en la literatura de su país. Gracias a la colaboración de su padre publicó a los dieciséis años sus primeras poesías, Primo vere (1879) con el seudónimo de Floro Bruzio. Alumno brillante pero indisciplinado, no terminó los estudios universitarios que empezó en Roma en 1881. Comenzó, en cambio, una intensa vida social y literaria, la frecuentación de salones y damas, las tumultuosas relaciones amorosas y los beneficiosos contactos intelectuales que construyeron ese "vivir inimitable", en palabras del propio protagonista, que se prolongó hasta su muerte. Su matrimonio con la duquesa Maria di Gallese, los amores exhibicionistas, las huidas de los acreedores, el vuelo sobre Viena, la "beffa di Buccari" (un episodio de heroísmo bélico) o la reconquista del Fiume construyeron una existencia de escándalos y proezas. No menos aparatosa resulta su biografía literaria. Si a los dieciséis años había sido recibido por el crítico Giuseppe Chiarini como "el nuevo poeta de Italia", por igual clamorosas son las críticas y debates que provocan sus obras posteriores. Sin embargo, debajo de la increíble rapidez de su escritura, de las libertades barrocas y de la habilidosa capacidad de capturar todas las tendencias modernas, hay una sutil repetición de modelos y numerosas acusaciones de plagio que llevaron a Mario Praz a definirlo como "una monumental enciclopedia del decadentismo europeo". Su producción suele agruparse en poesía, narración y teatro, aunque también escribió diversas obras en prosa: discursos, memorias, guiones de cine y cartas que forman parte de su obra completa. Su poesía revela el influjo inicial de Carducci que se atenúa en Canto novo (1882) y se expande hacia el horizonte lírico de la tradición italiana en Intermezzo di rime (1883 y 1894) y Poema paradisíaco (1893). Este ciclo juvenil deudor de los parnasianistas franceses, de los prerrafaelistas ingleses y de los poetas italianos de los siglos XV y XVI evoluciona en una segunda etapa, de irresistible vitalidad, hacia el tema del superhombre nietzscheano y los mitos griegos. Entre 1896 y 1903 desarrolló el ciclo de los Laudi, dividido en tres libros, que publicó como Laudes del cielo, del mar, de la tierra y de los héroes (1903), al que se añadió después un cuarto volumen: Merope (1912). En el segundo de estos libros se encuentra Alcyone, considerada su obra maestra. Esta suerte de "tregua" de la ascención del héroe es una inmersión en la sensualidad alegre y cálida del verano, hecha solamente de sensaciones y de atmósfera. La falta de construcción, de núcleo lógico, la han convertido en una de las cumbres de la poesía "decadente" y en una anticipación del lenguaje de las vanguardias. Después de primeros relatos de Terra Vergine (1882), recogidos en Novelle della Pescara (1902), D´Annunzio publicó El placer (1889), novela con la que inauguró su ciclo de relatos crepusculares y kitsch, extraños repertorios de amores perfumados y exageraciones de la sensualidad burguesa. A El inocente (1892), llevada al cine por Visconti, y El triunfo de la muerte (1894), publicadas con tanto éxito como escándalo, le siguieron Las vírgenes de las rocas (1895) y Quizás sí, quizás no (1905). Acosado por los acreedores, huyó a Francia, donde publicó en francés El martirio de San Sebastián (1911), al que puso música Debussy. Este drama, junto con las tragedias Francesca da Rimini (1902), La hija de Iorio (1903) y La nave (1908) forman parte de su teatro, construido como precioso y artificial arabesco, sin mayores tensiones dramáticas. Quizás su mejor tragedia sea La ciudad muerta (1896) que, escrita para Eleonora Duse, terminó por representar Sarah Bernhardt, en 1898. D´Annunzio, que tuvo mucho éxito con las mujeres, a las que seducía no tanto por su aspecto físico como con su voz y su conversación, representa un ejemplo típico de los escritores que convirtieron su biografía en parte de su creación literaria. En la actualidad, los estudiosos afirman que debajo de tanta verborrea real y literaria no había una auténtica sensibilidad estética ni una sincera emoción poética. Los pactos con Mussolini, del que fue "poeta oficial", le permitieron pasar tranquilamente los últimos años de su vida en la villa de Cargnacco, sobre el lago de Garda. Su apoyo al régimen a cambio de prebendas económicas le permitió mantener esa mansión, llamada Vittoriale degli italiani, a la que convirtió en museo y oscuro centro de peregrinaje de exaltación patriótica. La "venta" de su nombre podía servirle para cobrar una fortuna como guionista de Caviria (1914), un filme de gran éxito de Giovanni Pastrone, o para darle un barniz culto al fascismo que le pagaba espléndidamente su colaboración. Muerto y enterrado con todos los honores, poco de su obra pudo sobrevivir a la crítica implacable del tiempo.


BALLATA DELLE DONNE
















a veces pienso que el tiempo ha pasado,
las viejas madres que nos han cargado,
y las muchachas que dieron su amor,
y fueron hijas y esposas y nueras,
en mujer pienso si pienso con dicha :
pensar en hombres es una desdicha :

a veces pienso que el tiempo ha llegado,
la partisana que aquí combatió,
la que golpearon, que herida quedó,
la que mataron, que luego enterramos,
en mujer pienso, si pienso en la paz :
pensar en hombres no me gusta más :

a veces pienso que el tiempo regresa,
que viene un día que nos pone al día,
pienso que cuna es panza de mujer,
y casa es panza que lleva la falda,
cajón es panza que toca al final,
que llega el día en que a dormir se va:

que la mujer no es cielo, sino tierra,
carne de tierra que no quiere guerra :
es esta tierra, donde fui sembrado,
vida he vivido que dentro he plantado,
busco aquí el calor para el corazón,
noche larga de mi disolución :

en mujer pienso, si pienso en lo humano
ven compañera, vamos de la mano


Edoardo Sanguineti


Traducción : Martha Canfield

Quando ci penso, che il tempo è passato,
le vecchie madri che ci hanno portato,
poi le ragazze, che furono amore,
e poi le mogli e le figlie e le nuore,
femmina penso, se penso una gioia:
pensarci il maschio, ci penso la noia:


quando ci penso, che il tempo è venuto,
la partigiana che qui ha combattuto,
quella colpita, ferita una volta,
e quella morta, che abbiamo sepolta,
femmina penso, se penso la pace:
pensarci il maschio, pensare non piace:

quando ci penso, che il tempo ritorna,
che arriva il giorno che il giorno raggiorna,
penso che è culla una pancia di donna,
e casa è pancia che tiene una gonna,
e pancia è cassa, che viene al finire,
che arriva il giorno che si va a dormire:


perchè la donna non è cielo, è terra
carne di terra che non vuole guerra:
è questa terra, che io fui seminato,
vita ho vissuto che dentro ho piantato,
qui cerco il caldo che il cuore ci sente,
la lunga notte che divento niente

femmina penso, se penso l'umano
la mia compagna, ti prendo per mano



Edoardo Sanguineti. Poeta, crítico y teórico literario italiano. Nació en Génova, en 1930. Fue profesor de literatura italiana en la Universidad de esa ciudad y luego enseñó en Salerno. Reside en Turín. Protagonista de la literatura de la segunda mitad del siglo XX, ya sea como autor de vanguardia, ya como estudioso, ha participado activamente en iniciativas intelectuales y en manifestaciones culturales. Se graduó con una tesis sobre la Divina Comedia de Dante (publicada bajo el título de Interpretaciones de Malebolge, 1961), pero muy pronto estudió también a los contemporáneos, sobre todo la poesía de los poetas crepusculares, Entre el modernismo y el crepuscularismo (1961); Guido Gozzano (1966). En 1969 preparó una importante y controvertida antología de la poesía italiana del siglo XX, editada por Einaudi. Sus contribuciones a la crítica literaria, entre las que se destaca La misión del crítico (1987), se han ido publicando periódicamente en forma de libro. En su faceta de literato, Sanguineti es una de las figuras más representativas de la neovanguardia; como exponente de ese movimiento, contribuyó a la antología Los novísimos (1961) y publicó numerosas colecciones de poesía experimental: Laborintus (1956), Triperuno (1964), Postkarten (1978), Bisdibis (1987), Sensatitolo (1992), y Corollario (1997), entre otros libros. También ha escrito novelas, Capricho italiano (1963) y obras teatrales, Teatro (1969). Además de su actividad como traductor, sobre todo de las lenguas clásicas, hay que mencionar los libretos realizados para el músico Luciano Berio. En algunos trabajos practicó una poesía multilingüe, heredera de Ezra Pound.




DE"POSTKARTEN"

62

La poesía es todavía practicable, probablemente:
yo la practico, lo ves, en todo caso, prácticamente así:
con esta poesía muy cotidiana (y muy
de cotidiano, cierto): y esta poesía muy diaria
(y muy periodística,incluso, si tú quieres)
es más clara, además, que aquel artículo de Fortini
que charla
sobre la claridad de los artículos de los diarios, si has visto el "Corriere" del 11, lunes, y que tiene por título, justamente; "por qué es difícil escribir claro" (y que hasta dice, ay de mí, que la claridad es como la virginidad y la juventud): (y que es necesario perderlas, parece, para encontrarlas): (y que yo digo, mira, que es mucho mejor perderlas que encontrarlas, en el fondo):
porque yo sueño con hundirme de cabeza antes,
ahora, dentro de un absoluto anonimato (hoy, que he perdido todo o casi): (y
esto significa, creo) en lo profundo, que yo sueño absolutamente en morir,
esta vez, lo sabes):

hoy mi estilo es no tener estilo:


Edoardo Sanguineti


(Traducción de Horacio Armani)

la poesia è ancora praticabile, probabilmente: io me la pratico,
lo vedi,
in ogni caso, praticamente così:
con questa poesia molto quotidiana (e molto
da quotidiano, proprio): e questa poesia molto
giornaliera (e molto giornalistica,anche, se vuoi)
è più chiara, poi, di quell’articolo di Fortini che chiacchiera della chiarezza degli articoli dei giornali, se hai visto il “Corriere” dell’11, lunedì, e che ha per titolo, appunto, “perché è difficile scrivere chiaro” (e chedice persino, ahimé, che la chiarezza è come la verginità e la gioventù): (e chebisogna perderle, pare, per trovarle): (e che io dico, guarda, che è molto meglioperderle che trovarle, in fondo):
perché io sogno di sprofondarmi a testa prima,
ormai, dentro un assoluto anonimato (oggi, che ho perduto tutto, o quasi): (e
questo significa, credo, nel profondo, che io sogno assolutamente di morire,
questa volta, lo sai):
oggi il mio stile è non avere stile:




Edoardo Sanguineti. Poeta, crítico y teórico literario italiano. Nació en Génova, en 1930. Fue profesor de literatura italiana en la Universidad de esa ciudad y luego enseñó en Salerno. Reside en Turín. Protagonista de la literatura de la segunda mitad del siglo XX, ya sea como autor de vanguardia, ya como estudioso, ha participado activamente en iniciativas intelectuales y en manifestaciones culturales. Se graduó con una tesis sobre la Divina Comedia de Dante (publicada bajo el título de Interpretaciones de Malebolge, 1961), pero muy pronto estudió también a los contemporáneos, sobre todo la poesía de los poetas crepusculares, Entre el modernismo y el crepuscularismo (1961); Guido Gozzano (1966). En 1969 preparó una importante y controvertida antología de la poesía italiana del siglo XX, editada por Einaudi. Sus contribuciones a la crítica literaria, entre las que se destaca La misión del crítico (1987), se han ido publicando periódicamente en forma de libro. En su faceta de literato, Sanguineti es una de las figuras más representativas de la neovanguardia; como exponente de ese movimiento, contribuyó a la antología Los novísimos (1961) y publicó numerosas colecciones de poesía experimental: Laborintus (1956), Triperuno (1964), Postkarten (1978), Bisdibis (1987), Sensatitolo (1992), y Corollario (1997), entre otros libros. También ha escrito novelas, Capricho italiano (1963) y obras teatrales, Teatro (1969). Además de su actividad como traductor, sobre todo de las lenguas clásicas, hay que mencionar los libretos realizados para el músico Luciano Berio. En algunos trabajos practicó una poesía multilingüe, heredera de Ezra Pound.




SOMOS TODOS ANIMALES...

http://www.youtube.com/watch?v=vGkEOW2cfUc



Edoardo Sanguineti. Poeta, crítico y teórico literario italiano. Nació en Génova, en 1930. Fue profesor de literatura italiana en la Universidad de esa ciudad y luego enseñó en Salerno. Reside en Turín. Protagonista de la literatura de la segunda mitad del siglo XX, ya sea como autor de vanguardia, ya como estudioso, ha participado activamente en iniciativas intelectuales y en manifestaciones culturales. Se graduó con una tesis sobre la Divina Comedia de Dante (publicada bajo el título de Interpretaciones de Malebolge, 1961), pero muy pronto estudió también a los contemporáneos, sobre todo la poesía de los poetas crepusculares, Entre el modernismo y el crepuscularismo (1961); Guido Gozzano (1966). En 1969 preparó una importante y controvertida antología de la poesía italiana del siglo XX, editada por Einaudi. Sus contribuciones a la crítica literaria, entre las que se destaca La misión del crítico (1987), se han ido publicando periódicamente en forma de libro. En su faceta de literato, Sanguineti es una de las figuras más representativas de la neovanguardia; como exponente de ese movimiento, contribuyó a la antología Los novísimos (1961) y publicó numerosas colecciones de poesía experimental: Laborintus (1956), Triperuno (1964), Postkarten (1978), Bisdibis (1987), Sensatitolo (1992), y Corollario (1997), entre otros libros. También ha escrito novelas, Capricho italiano (1963) y obras teatrales, Teatro (1969). Además de su actividad como traductor, sobre todo de las lenguas clásicas, hay que mencionar los libretos realizados para el músico Luciano Berio. En algunos trabajos practicó una poesía multilingüe, heredera de Ezra Pound.




ABRO A LA MAÑANA..


Abro a la mañana de un blanco lunes

la ventana, y la calle indiferente
roba entre su luz y sus rumores
mi presencia infrecuente entre las hojas.
Este moverme... en días totalmente
fuera del tiempo que parecía consagrado
a mi, sin regresos ni paradas,
espacio lleno todo de mi estado,
casi prolongación de la existencia
mía, de mi calor, del cuerpo mío...
y se ha truncado... Estoy en otro tiempo,
un tiempo que dispone sus mañanas
en esta calle que yo miro, ignoto,
en esta gente fruto de otra historia...



Pier Paolo Pasolini
(Italia, Bolonia, 1922- Roma, 1975)



(Traducción de Horacio Armani)
APRO SU UN BIANCO...

Apro su un bianco lunedì mattina
la finestra, e la strada indifferente
ruba tra la sua luce e i suoi rumori,
la mia presenza rada tra le imposte.
Questo muovermi... in giorni tutti fuori
dal tempo che pareva dedicato
a me, senza ritorni e senza soste,
spazio tutto colmo del mio stato,
quasi un'estensione della vita
mia, del mio calore, del mio corpo...
e s'è interrotto. . . Sono in un altro tempo,
un tempo che dispone i suoi mattini
in questa strada che io guardo, ignoto,
questa gente frutto d'altra storia...



miércoles, 28 de enero de 2009

VIDA FIEL A LA VIDA



La ciudad en domingo

al atardecer
cuando hay paz
pero una radio gime
entre sus moles ciegas
desde sus visceras rígidas

y a quien va en la hendedura de una calle
cortada neta entre los bancos le llega
dulce hasta el sufrimiento, lo humano
aplastado en sus alcantarillas y entresuelos,

tregua, sí, y no obstante
uno, la frente en el asfalto, muere
entre poca gente turbada
que se detiene y rodea el infortunio,

y nosotros estamos aquí o por destino o casualmente juntos
tú y yo, mi compañera de pocas horas,

en esta esfera enloquecida
bajo la espada de doble filo
del juicio o de la absolución,

vida fiel a la vida
todo esto que le creció en el seno
adónde va, me pregunto,
baja o sube a saltos hacia su principio...

si bien no importas, si bien es nuestra vida y basta.




Mario Luzi (Italia, Florencia, 1914)


(Traducción de Horacio Armani)

Vita fedele alla vita

La città di domenica
sul tardi
quando c'è pace
ma una radio geme
tra le sue moli cieche
dalle sue viscere interite
e a chi va nel crepaccio di una via
tagliata netta tra le banche arriva
dolce fino allo spasimo l'umano
appiattato nelle sue chiaviche e nei suoi ammezzati,
tregua, sì, eppure
uno, la fronte sull'asfalto, muore
tra poca gente stranita
che indugia e si fa attorno all'infortunio,
e noi si è qui o per destino o casualmente insieme
tu ed io, mia compagna di poche ore,
in questa sfera impazzita
sotto la spada a doppio filo
del giudizio o della remissione,
vita fedele alla vita
tutto questo che le è cresciuto in seno
dove va, mi chiedo,
discende o sale a sbalzi verso il suo principio...
sebbene non importi, sebbene sia la nostra vita e basta.

LA CASA



El hombre solo escucha la voz calma

con entornados párpados, como si un hálito
le soplara en el rostro, un respirar amigo
que remonta, increíble, desde el tiempo ya ido.

El hombre solitario oye la voz antigua
que sus padres escucharon antaño, clara
y absorta, una voz que como el verde
de estanques y colinas se oscurece al crepúsculo.

El hombre solo conoce una voz de sombra,
acariciante, que brota en tonos calmos
de un manantial secreto : la bebe absorto
con los párpados bajos, como si no estuviera al lado.

Es esa voz que un día ha detenido al padre
de su padre, a cada ser de la sangre muerta.
Una voz de mujer que resuena secreta
sobre el umbral de casa, cuando cae la sombra.



Cesare Pavese (San Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950)

(Traducción de Horacio Armani)


L'uomo solo ascolta la voce calma
con lo sguardo socchiuso, quasi un respiro
gli alitasse sul volto un respiro amico
che risale, incredibíle, dal tempo andato.

L'uomo solo ascolta la voce antica
che i suoi padri, nei tempi, hanno udita, chiara
e raccolta, una voce che come il verde
degli stagni e dei colli incupisce a sera.

L'uomo solo conosce una voce d'ombra
carezzante, che sgorga nei toni calmi
di una polla segreta: la beve intento,
occhi chiusi, e non pare che l'abbia accanto.


È la voce che un giorno ha fermato il padre
di suo padre, e ciascuno del sangue morto.
Una voce di donna che suona segreta
sulla soglia di casa, al cadere del buio.

"Poeta esclusivo d'amore"

48, de: "Extrañezas"

"Poeta exclusivo de amor"
me han llamado. Y tal vez era verdad.
Pero el viento aquí en la hierba y los rumores
de la ciudad lejana,
¿no son también amor?
Bajo cálidas nubes,
¿no son aún el eco
de un amor que se abrasa
y nunca más se aleja?



Sandro Penna (poeta italiano, Peruggia, 1906- Roma, 1977)

Traducción de Pablo L.Ávila)
"Poeta esclusivo d'amore"
m'hanno chiamato. E forse era vero.
Ma il vento qui sull'erba ed i rumori
della città lontana
non sono anch'essi amore?
Sotto nuvole calde
non sono ancora i suoni
di un amore che arde
e più non si allontana?





La vita...è



La vida... es recordar un despertar

triste en un tren al alba: haber visto
afuera la luz incierta: haber sentido
en el cuerpo cansado la tristeza
áspera y virden del aire hiriente.

Pero pensar en la liberación
imprevista es más dulce: al lado mío
un marinero joven: el azul
y el blanco de su uniforme, y afuera
un mar todo reciente de colores.




(Traducción de Horacio Armani)


La vita... è ricordarsi di un risveglio
triste in un treno all'alba: aver veduto
fuori la luce incerta: aver sentito
nel corpo rotto la malinconia
vergine e aspra dell'aria pungente.
Ma ricordarsi la liberazione
improvvisa è piú dolce: a me vicino
un marinaio giovane: l'azzurro
e il bianco della sua divisa, e fuori
un mare tutto fresco di colore.





LA LUNA DI SETTEMBRE...



La luna de septiembre en el oscuro

valle adormece el canto campesino.

Una cadencia insiste: como lento
respirar de animal, en el silencio
el valle zarpa si la luna asciende.

Otro dulce animal respira aquí,
también él silencioso. Y un tumulto
de vida en mí repite antigua vida.

No estaré nunca más vivo que así.



Sandro Penna

(Traducción de Horacio Armani)


La luna di setiembre su la buia
valle addormenta ai contadini il canto.
Una cadenza insiste: come lento
respiro di animale, nel silenzio,
salpa la valle se la luna sale.
Altro respira qui, dolce animale
anch'egli silenzioso. Ma un tumulto
di vita in me ripete antica vita.
Piú vivo di cosí non sarò mai.


Sandro Penna (poeta italiano, Peruggia, 1906- Roma, 1977)



LA TIERRA INCOMPARABLE



Hace tiempo te debo palabras de amor:

o tal vez sean aquellas que cada día
se desvanecen rápidas apenas articuladas
y la memoria les teme, transforma
los signos inevitables en diálogo
enemigo acérrimo del alma. Tal vez
el murmullo de la mente no deja oír
mis palabras de amor o el miedo
arbitrario del eco que altera
las imágenes más débiles con un sonido
afectuoso: o tocan la invisible
ironía, sus propiedades filosas
o mi vida ya cercada, amor.
O tal vez es el color que las deslumbra
en el tropiezo con la luz
del tiempo que irá a ti cuando el mío
no pueda ya llamar amor oscuro
amor ya llorando
la belleza, la ruptura impetuosa
con la tierra incomparable, amor.



Salvatore Quasimodo (Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968)


(Versión castellana de Héctor Miguel Ángelli)

LA TERRA IMPAREGGIABILE

Da tempo ti devo parole d'amore:
0 sono forse quelle che ogni giorno
sfuggono rapide appena percosse
e la memoria le teme, che muta
i segni inevitabili in dialogo
nemico a picco con l'anima. Forse
il tonfo della mente non fa udire
le mie parole d'amore o la paura
dell'eco arbitraria che sfoca
l'immagine piú debole d'un suono
affettuoso: o toccano l'invisible
ironia, la sua natura di scure
o la mia vita già accerchiata, amore.
O forse è il colore che le abbaglia
se urtano con la luce
del tempo che verrà a te quando il mio
non potrà piú chiamare amore oscuro
amore già piangendo
la bellezza, la rottura impetuosa
con la terra impareggiabile, amore.





O MIEI DOLCI ANIMALI



Ahora el otoño carcome el verdor de las colinas,

oh mis dulces animales. Aún escucharemos,
antes de la noche, el último lamento
de los pájaros, la llamada de la gris
llanura que marcha hacia aquel rumor
alto de mar. Y el olor a madera
bajo la lluvia, el olor a cuevas
cómo es de vivo aquí entre las casas,
entre los hombres, oh mis dulces animales.
Este rostro que vuelve sus ojos lentos,
esta mano que señala el cielo donde
retumba un trueno, son vuestros, oh mis lobos,
mis zorros quemados por la sangre.
Cada mano, cada rostro, son vuestros.
Tú me dices que todo ha sido inútil,
la vida, los días corroídos por un agua
asidua, mientras asciende de los jardines
un canto de niños. ¿Están entonces ahora
lejos de nosotros? Pero ceden en el aire
apenas como sombras. Esta es tu voz.
Pero acaso yo sé que nada de todo esto ha ocurrido.




Salvatore Quasimodo (Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968)


(Versión castellana de Alejandra Pizarnik
y María Cristina Giambelluca)



Ora l'autunno guasta il verde ai colli,
o miei dolci animali. Ancora udremo,
prima di notte, l'ultimo lamento

degli uccelli, il richiamo della grigia
pianura che va incontro a quel rumore
alto di mare. E l'odore di legno
alla pioggia, l'odore delle tane,
com'è vivo qui fra le case,
fra gli uomini, o miei dolci animali.
Questo volto che gira gli occhi lenti,
questa mano che segna il cielo dove
romba un tuono, sono vostri, o miei lupi,
mie volpi bruciate dal sangue.
Ogni mano, ogni volto, sono vostri.
Tu mi dici che tutto è stato vano,
la vita, i giorni corrosi da un'acqua

assidua, mentre sale dai giardini
un canto di fanciulli. Ora lontani,
dunque, da noi? Ma cedono nell'aria
come ombre appena. Questa la tua voce.
Ma forse io so che tutto non é stato.



martes, 27 de enero de 2009

IL FALSO E VERO VERDE



Ya no me aguardas con el vil corazón

del reloj. No importa si abres
o fijas la desolación: quedan horas
ásperas, desnudas, con un temblor de hojas
imprevistas sobre los vidrios de tu
ventana elevada sobre dos calles de nubes.
Me queda la lentitud de una sonrisa,
el cielo oscuro de un vestido, el terciopelo
color herrumbre atado a los cabellos
y suelto sobre los hombros y aquel rostro tuyo
hundido en un agua casi inmóvil.

Golpes de hojas rugosas de amarillo,
aves de hollín. Otras hojas, ahora,
aquietan las ramas y se desprenden ya,
retorcidas: el falso y verdadero verde
de abril, aquella mueca liberada
del florecer cierto. ¿Y tú no floreces,
no asumes días ni sueños que asciendan
de nuestro más allá, no tienes ya tus ojos
infantiles, no tienes ya manos tiernas
para buscar mi rostro que huye?
Queda el pudor de escribir versos
autobiográficos o de lanzar un aullido al vacío
o en el increíble corazón que lucha
todavía con su tiempo derrumbado.



Salvatore Quasimodo


(Versión castellana de Franco Mogni)

Tu non m'aspetti piú col cuore vile
dell'orologio. Non importa se apri
o fissi lo squallore: restaño ore
irte, brulle, con battito di foglie
improvvise sui vetri della tua
finestra, alta su due strade di nuvole.
Mi resta la lentezza d'un sorriso,
il cielo buio d'una veste, il velluto
colore ruggine avvolto ai capelli
e sciolto sulle spalle e quel tuo volto
affondato in un'acqua appena mossa.

Colpi di foglie ruvide di giallo,
uccelli di fuliggine. Altre foglie
ora screpolano i rami e già scatenato
aggrovigliate: el falso e vero verde
dell'aprile, quel ghigno scatenato
del certo fiorire. E tu non fiorisci,
non metti giorni, né sogni che salgano
dal nostro al di là, no hai piú i tuoi occhi
infantili, non hai piú mani ténere
per cercare il mió viso che mi sfugge?
Resta il pudore di scrivere versi
di diario o di gettare un urlo al vuoto
o nel cuore incredibile che lotta
ancora con il suo tempo scosceso.




Salvatore Quasimodo (Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968). Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos. Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico. En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado E. Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a E. Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo. En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a D. Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959. Formado en los preceptos de los poetas clásicos, en sus primeros libros -Aguas y tierras (1930), Oboe sumergido (1932), Y llega pronto la tarde (1942)- mostró una gran predilección por las formas concisas y herméticas, poniendo especial énfasis en la búsqueda de la palabra precisa y de los valores musicales. Temáticamente, estas composiciones se caracterizaban por una evocación nostálgica y conmovida de los paisajes de su tierra, Sicilia, entendida como lugar simbólico de una soñada serenidad. En esta época inició su intensa actividad como traductor, que resultó determinante para la formación de su estilo lírico. Además de autores clásicos como Virgilio, Homero, Catulo, Sófocles o Esquilo, tradujo también a W. Shakespeare, P. Neruda, Molière o P. Eluard. La experiencia de la guerra y de la ocupación alemana marcó un giro decisivo en su poesía, ya que, convencido de que los poetas debían asumir un importante papel en la reconstrucción moral del hombre, se alejó paulatinamente del hermetismo y se abrió a una mayor sensibilidad humana y a la búsqueda de valores histórico-sociales. Así lo reflejaron los libros Con il piede straniero sopra il cuore (1946) y Día tras día (1947). La última parte de su obra refleja un sentimiento intimista, consecuencia de cierta decepción ante la historia, y una clara conciencia de su propia soledad. A esta época pertenecen La vida no es sueño (1949), El falso y verdadero verde (1956), La tierra incomparable (1958), libros en los que el estilo se muestra más transparente y esencial pero lleno de sentido trágico y dramático. También Dare e avere (1966), su última obra, que significa una especie de balance de vida y testamento espiritual. Además de su actividad poética desarrolló una importante labor de ensayista que le llevó a confeccionar las antologías Lírica de amor italiana desde su origen a nuestros días (1957) y Poesía italiana de la posguerra (1958). Sus ensayos críticos fueron publicados en el libro El poeta y el político (1960), que incluye el discurso que leyó cuando le entregaron el premio Nobel, mientras que en el volumen Escritos sobre el teatro (1961) se recogieron sus crónicas sobre el mundo del espectáculo aparecidas en la revista Tempo.



CANTO DI DONNA













Canto de mujer que se sabe no vista
tras cerrados postigos, bronca voz,
por lánguidos desmayos e imprevistos
temblores recorrida, hecha de huecas
palabras que no entiendo.
Oh voz absorta, tormentosa y dulce,
llena de sueños,
como en un tiempo el canto de sirenas
que en alta mar hechizó a los marinos.
Voz del deseo que no sabe
si quiere o teme, que a nada se refiere
sino a sí misma, a su amor trémulo
y oscuro. Como tú, la encendida carne
aún habla y se escucha
existir, asombrada.


Sergio Solmi

(Traducción de Horacio Armani)


Canto di dotiria che si sa non vista / dietro le chiuse imposte, voce roca, / di languenti abbandoni e d'improvvisi / brividi scorsa, di vuote parole / fatta, ch'io non discerno. / O voce assorta, procellosa e dolce / folta di sogni, / quale rapiva i marinai in mezzo / al mare, un tempo, canto di sirena. / Voce del desiderio, che non sa / se vuole o teme, ed altra non ridice / cosa che sé, che il suo buio, tremante / amore. Come te l'accesa carne / parla ancora, e ascolta / sé stipefatta esistere.




Sergio Solmi. Escritor italiano. Nació en Rieti el 16 de diciembre de 1899. Combatió en la primera guerra mundial y se doctoró en derecho en Turín. En esta ciudad fundó en 1922 con Giacomo Debenedetti y Mario Gromo la revista Primo Tempo e integró el movimiento Revolución Liberal fundado por Piero Gobetti. Más tarde se estableció en Milán. Solmi participó activamente en la resistencia durante la ocupación alemana en el transcurso de la última guerra mundial y fue encarcelado por algunos meses. En 1948 obtuvo el premio St. Vincent; en 1949, en París se le otorgó el Premio Montparnasse y en 1963 el Viareggio. Los dos últimos se le concedieron a su obra ensayística, que es tal vez el aspecto más importante de su tarea literaria. Fue uno de los primeros críticos en captar la importancia de Ossi di seppia, el primer libro de Montale. Murió en Milán, en 1981.

MUJER GENOVESA



Tú me trajiste un poco de algas marinas

en tus cabellos y un olor de viento,
que viniendo de lejos llega grave
de ardor, había en tu cuerpo bronceado
—oh la divina
simplicidad de tus formas esbeltas—:
no amor ni sufrimiento, un fantasma,
una sombra de la necesidad que vaga
serena e ineluctable por el alma
y la disuelve en júbilo, en encanto, serena,
para que pueda el viento del sudeste
llevarla al infinito.
¡Qué pequeño y ligero es el mundo en tus manos!



Dino Campana

(Traducción de Horacio Armani)


DONNA GENOVESE


Tu mi portasti un po' d'alga marina / nei tuoi capelli, ed un odor di vento, / che è corso di lontano e giunge grave / d'ardore, era nel tuo corpo bronzíno: / —Oh la divina / semplicità delle tue forme snelle— / non amore non spasimo, un fantasma, / un'ombra della necessità che vaga / serena e ineluttabile per l'anima / e la discioglie in gioia, in incanto serena / perché per l'infinito lo scirocco / se la possa portare. / Come è piccolo il mondo e leggero nelle tue maní!




Dino Campana. Poeta italiano. (Marradi, 1885-Castel Pulci, 1932). Su vida estuvo marcada por frecuentes internaciones en establecimientos psiquiátricos, que contribuyeron a forjar su fama de «poeta maldito». Su libro "Cantos órficos" (1914) reúne sus textos más importantes.

I VECCHI


Tabaco tienen (si lo tienen)

los viejos de los pueblos. Tienen vino
tinto. A pocos pasos el temido cementerio.
Y yo (a ése no le temo,
que es la única piedad para el vencido)
debí haberme curado, escamotearme
el veneno letal y llevar cargas
cada vez más pesadas
(es ésta —lo sé— la ley de la vida);
darme prometían en cambio una fiesta;

ellos, mis buenos amigos. Porque
todo te conceden los bondadosos,
salvo la muerte.


Umberto Saba, Italia, Trieste, 1883


(Versión de Ricardo H.Herrera)

I vecchi dei villaggi hanno (se l'hanno)
il tobacco. Hanno il vino rosso. A pochi
passi il temuto cimitero. Ed io
(non quello temo, ai vinti único pio)
avrei dovuto guarire, sottrarmi
un farmaco letale, caricarmi
di pesi sempre più gravi (ed è questa
—lo so— la legge della vita); darmi
promettevano in cambio, essi, una festa;

essi, i miei buoni amici. Perché tutto
ti concedono i buoni, e non la morte.



FLORENCIA



Para abrazar al poeta Montale

—es generosa su tristeza— estoy
en la ciudad que tanto quise. Es
como si cada piedra que el pie pisa
fuese mi corazón, mi mal de un tiempo,
Mas no me quejo. Nace
—otra constelación— una edad nueva.


Umberto Saba, Italia, Trieste, 1883
(Versión de Pablo y
Esteban Gabriel Anadón)

Per abbracciare il poeta Montale
—generosa è la sua tristezza— sono
nella città che mi fu cara. È come
se ogni pietra che il piede batte fosse
il mio cuore, il mio male
di un tempo. Ma non ho rimpianti. Nasce
—altra costellazione— un'altra età.




HOJA



Soy como esa hoja —mira—

que un milagro aún mantiene prendida
a la rama desnuda.

Niégame entonces. Que no se entristezca
la bella edad que con ansias te enciende
y en mí con ímpetu infantil se apaga.

Dime tú adiós, que yo no puedo hacerlo.
Morir no es nada; perderte es lo difícil.




Umberto Saba, Italia, Trieste, 1883
(Versión de Ricardo H.Herrera)

FOGLIA


Io sono come quella foglia —guarda—
sul nudo ramo, che un prodigio ancora
tiene attaccata.

Negami aunque. Non ne sia attristata
la bella età che a un'ansia ti colora,
e per me a slanci infantili s'attarda.

Dimmi tu addio, se a me dirlo non riesce.
Morire è nulla; perderti è difficile.