miércoles, 31 de marzo de 2010

Polvareda en las bardas














Jornada que prolonga su duración sobre la tierra polvorienta.
Cielo más que amplio y más que recto:
vastas horas de lumbre en el horizonte de la pampa.

Nubes, pájaros y humos surcan por el firmamento,
son como sombras que van ocultando antiguos astros;
y en su viaje señalan rumbos, anuncian profecías,
tal si fueran dioses convocados, piedras solares.

El paisaje insinúa con decir algo; quizás musitar la clave del universo.
En la lejanía, caballos redomones, caldenes persuasivos.
En la siesta todo evoluciona morosamente.
Sobre la espalda del médano reposa el matuasto original.

Mientras tanto un ánima le rinde cuentas a la memoria:
camina el paisano espectral por las bardas,
el poncho al viento, la alforja repleta de papeles:
descubre colores, intuye sonidos, escribe, puntea melodías,
cantares consumiéndose como una hoguera taciturna.

Un rostro trasciende el espejo, curtido, pero sin mácula,
con signos en la arena ha conjurado todos sus pecados.
El laberinto, el pueblo o el sueño persiguen a cada uno de los hombres.
Aunque la bicicleta ha perdido al conductor continúa rodando
por las calles; giros y giros por el único eje del tiempo.

Fotografías en blanco y negro: a modo de anclaje del recuerdo.
Un manojo de flores secas, de hojas marchitas,
fue dejando el andariego en la puerta de sus amadas;
besos y señas que fundaron una estirpe,
allá y acá esa mirada vencida por la ceguera.

Pero no hay noche que lo apague, no hay vino que lo duerma,
porque la guitarra afinada con el temple del diablo
no se cansa de reiterar acordes bardinos.

El agua del río está casi quieta, opaca, muerta…

Polvareda en las bardas, Julio, sólo polvareda con tu huella
de regreso a la infancia.


a Julio Domínguez, in memoriam
(Inédito)

Sergio De Matteo (Argentina, La Pampa, Santa Rosa, 1969)



IMAGEN: Fotografía de La Pampa (Argentina)




1 comentario:

macadamia dijo...

excelente mi querido sergio!!! un abrazo gigante desde la patagonia profunda