sábado, 28 de marzo de 2009

KATHERINE MANSFIELD



...Y que el aire perfume su cabellera clara.

Allí donde discurren las memorias perdidas,
las voces olvidadas y los pasos errantes.
La muerte, distraída, que resucita rosas.

El Gran Meaulnes la hubiera amado.

Antón Chejov, padre de la nostalgia y la dulce ironía,
a través de lejanos anteojos de bruma
la contempla en el tiempo de un otoño evadido.

Su vida fue un poema lánguido y penetrante.
Y, como todos los poetas muertos,
cada vez que alguien sueña ella retorna.
Y vuelve a irse cuando muere un sueño.



Raúl González Tuñón



Raúl González Tuñón nació en Buenos Aires el 29 de marzo de 1905.Poeta argentino. Participó de la vanguardia literaria argentina de la década de los años 1920 y viajó luego a Europa. Vivió en París y en Madrid, ciudades en las que hizo amistad con poetas como Robert Desnós, César Vallejo, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Federico García Lorca y Pablo Neruda. Su obra se inicia con "El violín del diablo", que publicó en Buenos Aires en 1926, a los 21 años. En esa época, colaboró con la revista Martín Fierro, en la que también escribieron Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Francisco Luis Bernárdez, Leopoldo Marechal, Macedonio Fernández y Eduardo González Lanuza, entre otros. La revista solía polemizar burlonamente con el llamado grupo de Boedo, que agrupaba a los escritores identificados con la literatura social, quienes a su vez denominaban a sus colegas de "Martín Fierro" como el "grupo de Florida". Siendo Boedo un barrio entonces proletario y Florida la calle elegante de esa época, los polos de la polémica eran más políticos que literarios. González Tuñón mantuvo relaciones cordiales también con el grupo de Boedo, especialmente con el poeta Nicolás Olivari. En 1928, y poco antes de embarcarse rumbo a Europa, González Tuñón publicó "Miércoles de ceniza". Ya en París, escribió uno de los libros considerados fundamentales en su obra: "La calle del agujero en la media", publicado en 1930. Poco más tarde, en 1936, publica otro de sus libros clave, "La rosa blindada", inspirado en un levantamiento minero en la provincia española de Asturias. Afiliado al Partido Comunista de la Argentina, Tuñón mantuvo siempre una relación de prudente distancia, no pocas veces tensa, con las estructuras partidarias. Entre sus poemas que aludían a viajes, barrios de París y de Buenos Aires, pueblos de la Cordillera de los Andes o de la Patagonia, personajes de circo, lugares lejanos, tugurios extraños, marineros, hampones o contrabandistas, distinguió los que llamaba "poemas civiles", referidos a acontecimientos políticos y sociales. Juancito Caminador, un personaje inspirado en un artista de circo y en una marca de whisky (Johnny Walker) se convirtió en un alter ego literario del autor. González Tuñón fue también periodista. Trabajó en el diario "Crítica", un vespertino de los años 1920 y 30, de marcado tinte sensacionalista, pero que reclutó a notables escritores de la época (entre ellos Borges y Roberto Arlt), y en el diario "Clarín", donde escribió crítica de artes plásticas y crónicas de viajes. Influyó decisivamente en la cultura argentina de los años cincuenta y sesenta y es considerado uno de los fundadores de una corriente moderna de poesía urbana. Póstumamente se han publicado "El banco en la plaza" y "Los melancólicos canales del tiempo". Tuñón murió el 14 de agosto de 1974. La calle del agujero en la media (1930); Todos bailan (poemas de Juancito Caminador -1934); Muerte en Madrid (1939) y "Canciones del tercer frente", son algunas de sus obras más recordadas.

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