Una luna, un cielo
y el mar obscuro.
Tan sólo eso, y todo obscuro.
Tan sólo eso, porque es de noche,
Y nada humano
entreteje además esa acción efectiva,
Que me reprochas también tú
y semejante amargura
No lo hagas.
Nada mejor hay que yo pudiera conocer
sino amarte, nunca
pensé,
que a través del sudor de la piel,
se me haría presente
el (...) mundo.
Ingeborg Bachman (Alemania, Klagenfurt, 1926-Roma, 1973)
(Traducción: Breno Onetto)
1 comentarios:
ella es imperdible. una grande.
gracias, marce.
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