sábado, 25 de julio de 2009

UNA CARROÑA


Alma mía, recuerda el objeto que vimos

esa hermosa mañana de verano:
al volver un sendero, una infame carroña
en un cauce sembrado de guijarros.

Levantadas las piernas, como un lúbrico gesto,
sudando ardorosa sus venenos,
entreabría de un modo indiferente y cínico
su vientre rebosante de vapores.

Vimos cómo aquel sol se ensañaba en la podre
como para dejarla bien cocida,
devolviendo con creces a la Naturaleza
todo cuanto ella misma había unido.

Contemplaban los cielos el soberbio esqueleto
como una flor a punto de brotar.
El hedor era tal que allí, sobre la hierba,
creíste desplomarte desmayada.

Sobre aquel vientre pútrido se afanaban las moscas
y salían negruzcos batallones
de unas larvas movibles como un líquido espeso
entre aquellos andrajos de la vida.

Todo aquello se hundía y se hinchaba encrespándose
con destellos de espuma en las olas,
como un cuerpo animado por un soplo indecible
cuya vida creciese en sí misma.

Y ese mundo engendraba una música extraña,
como el agua que corre y el viento,
como el grano agitado por la rítmica mano
al girar revolviéndose en la criba.

Se borraban las formas, no eran más que un ensueño,
un esbozo que tarda en perfilarse
en la tela olvidada, y que acaba el artista
reviviendo tan sólo su recuerdo.

Tras las rocas había una perra impaciente
que tenía en los ojos el furor,
acechando el momento de volver a roer
los manjares que tuvo que soltar.

—¡Y pensar que serás igual que esta carroña,
que te espera la misma podredumbre,
tú, la estrella y el sol de mis ojos, mi vida,
tú, ángel mío, a quien llamo mi pasión!

Así tienes que ser, soberana de encantos,
tras aquel sacramento que es el último,
cuando bajo la hierba y el mantillo del campo
enmohezca tu cuerpo entre los huesos.

Oh, beldad mía, entonces di a los crueles gusanos
que contigo tendrán festín de besos,
que conservo la forma y la esencia divina
de estos amores míos que son polvo.



Charles Baudelaire (Francia, París, 1821- 1867)


(Traducción de Carlos Pujol)

UNE CHAROGNE


Rappelez-vous l'objet que nous vîmes, mon âme,
Ce beau matin d'été si doux:
Au détour d'un sentier une charogne infâme
Sur un lit semé de cailloux,

Le ventre en l'air, comme une femme lubrique,
Brûlante et suant les poisons,
Ouvrait d'une façon nonchalante et cynique
Son ventre plein d'exhalaisons.

Le soleil rayonnait sur cette pourriture,
Comme afin de la cuire à point,
Et de rendre au centuple à la grande Nature
Tout ce qu'ensemble elle avait joint;

Et le ciel regardait la carcasse superbe
Comme une fleur s'épanouir.
La puanteur était si forte, que sur l'herbe
Vous crûtes vous évanouir.

Les mouches bourdonnaient sur ce ventre putride,
D'où sortaient de noirs bataillons
De larves, qui coulaient comme un épais liquide
Le long de ces vivants haillons.

Tout cela descendait, montait comme une vague
Ou s'élançait en pétillant
On eût dit que le corps, enflé d'un souffle vague,
Vivait en se multipliant.

Et ce monde rendait une étrange musique,
Comme l'eau courante et le vent,
Ou le grain qu'un vanneur d'un mouvement rythmique
Agite et tourne dans son van.

Les formes s'effaçaient et n'étaient plus qu'un rêve,
Une ébauche lente à venir
Sur la toile oubliée, et que l'artiste achève
Seulement par le souvenir.

Derrière les rochers une chienne inquiète
Nous regardait d'un oeil fâché,
Epiant le moment de reprendre au squelette
Le morceau qu'elle avait lâché.

- Et pourtant vous serez semblable à cette ordure,
A cette horrible infection,
Etoile de mes yeux, soleil de ma nature,
Vous, mon ange et ma passion!

Oui! telle vous serez, ô la reine des grâces,
Apres les derniers sacrements,
Quand vous irez, sous l'herbe et les floraisons

grasses,
Moisir parmi les ossements.

Alors, ô ma beauté! dites à la vermine
Qui vous mangera de baisers,
Que j'ai gardé la forme et l'essence divine
De mes amours décomposés!




viernes, 24 de julio de 2009

PERFIL CELESTE



























La sombra desciende súbita en los rayos de las ramas. Los tejados se deslizan sin ruido bajo el mismo frescor. Risas de felicidad fluyen de la ventana y la claridad vuelve, desde el muro hasta la frente de la cabeza y de los árboles, en el ángulo donde se cruzan líneas de color.
En la tenue luz en que el porvenir se oculta, hay un recuerdo que gira, se detiene y me amenaza. Luego el perfil de arriba se abate sobre el horizonte, aplasta mi deseo y toma todo el espacio. No obstante, es preciso partir.



Pierre Reverdy

(Traducción de Xavier Aleixandre)


ROFIL CELESTE

L'ombre descend tout à coup dans les rayons des branches. Les toits glissent sans bruit sous la même fraîcheur. Des rires de bonheur coulent de la fenêtre et la clarté revient, du mur jusqu'au front de la tête et des arbres, dans l'angle où se croisent des lignes de couleur.
Dans la lumière tendré où l'avenir se cache, il y a un souvenir qui tourne, s'arrête et me menace. Puis le profil d'en haut s'abat sur l'horizon, écrase man désir et prend toute la place. Quand même, il faut partir.



Pierre Reverdy. Poeta francés (Narbona, 1889 - Solesmes, 1960), muy próximo a la estética del cubismo y al movimiento surrealista. Llegó a París en 1910 y se estableció en Montmartre. Eran los años del cubismo, de una experiencia que para Reverdy se tradujo sobre todo en una búsqueda del ascetismo, de la esencia de las cosas, de pureza.En 1915 apareció su opera prima, Poèmes en prose, a los que siguieron, al año siguiente, La lucerne ovale y Quelques poèmes. También empezó a colaborar en Sic, la revista de René-Albert Birot. En 1917 publicó una novela, Le voleur de Talan, y fundó una de las revistas más destacadas de la cultura de la época, Nord-Sud (en cuyo primer número publicó el ensayo Sur le cubisme). Posteriormente, también colaboró en Bête noire, Le Minotaure, Verve, etc., mientras Nord-Sud siguió publicando los textos de los escritores franceses más comprometidos de la época, surrealistas o no. Reverdy ejerció una influencia considerable sobre Breton, Aragon, Soupault y muchos otros, y durante muchos años supo granjearse la admiración incondicional y una gran estimación. En 1918 publicó Les ardoises du toit, en 1919 La guitare endormie y los escritos de estética de Self defense, en 1921 Etoiles peintes, en 1924 Epaves du ciel, en 1926 Ecumes de la mer y Grande nature; pero la mayor parte de los poemas escritos entre 1915 y 1922 se reunieron más tarde en Plupart du temps (1945), mientras que los posteriores, escritos entre 1923 y 1949 constituyen el volumen Main oeuvre (1949). Después de su conversión al catolicismo en 1926 se retira a la abadía de Solesme en dónde vivirá treinta y cuatro años de "soledad y de poesía" hasta su muerte en 1960. Son tal vez los años de mayor reflexión, en los que su poesía alcanza los niveles más altos.





ESPEJISMO



Sólo llueve sobre los árboles y sobre

mi cabeza. El camino es más resplandeciente que una sábana,
más cegador que un espejo y los soldados
pasan en una nube.
Yo tiemblo o de miedo o de frío.
Sólo llueve sobre mi cabeza y sobre los árboles.



Pierre Reverdy (Francia; Narbona, 1889- Solesmes, 1960)

(Traducción de Xavier Aleixandre)
MIRAGE

Il ne pleut que sur les arbres et sur
ma tête. La route est plus éclatante qu'un
linge, plus aveuglante qu'un miroir et
les soldats passent dans un nuage. Moi
je tremble ou de peur ou de froid. Il ne
pleut que sur ma tête et sur les arbres.

VENTANA O RETRATO



El último día alguien que esperaba

se volvió hacia la puerta y la abrió
En la penumbra el óvalo de la cara
apareció
No se vislumbraba demasiado bien
si era un retrato o una ventana
Una forma sola se precisaba
Las golondrinas volaban alrededor
y se posaban en los ataires
Se confundían entonces
con los cabellos
Y no se sabía si era
un semblante o una naturaleza muerta
Lo cierto es que un orificio
que permitía ver mucho más allá
horadaba el muro
Y se veían animales que tiraban
dulcemente de sus cadenas
niños
que jugaban en el polvo fino de la
lluvia y campesinos de rodillas en
la hierba quizá para rezar



Pierre Reverdy (Francia; Narbona, 1889- Solesmes, 1960)

(Traducción de Xavier Aleixandre)

FENÊTRE OU PORTRAIT

Le dernier jour quelqu'un qui attendait
es tourna vers la porte et l'ouvrit
Dans l'ombre l'ovale du visage
apparut
On ne se rendait pas bien compte
si c'était un portrait ou une fenêtre
Une forme seule était précise
Les hirondelles volaient autour
et se posaient sur les moulures
Elles se confondaient alors
avec les cheveux
Et on ne savait pas si c'était
une tête ou une nature morte
Ce qui est certain c'est qu'un trou
qui permettait de voir bien au-delà
perçait le mur
Et l'on voyait des bêtes qu tiraient
doucement sur leur chaîne,
des enfants
qui jouaient dans la poussière fine de la
pluie et des paysans à genoux dans
l'herbe peut-être pour prier


BALADA DE COSAS SIN IMPORTANCIA



Distingo a las moscas en la leche,1
conozco al hombre por su indumentaria,
distingo el buen tiempo del malo,
conozco al manzano por la manzana,
conozco el árbol por la resina,
conozco cuando todo es lo mismo,
distingo al que trabaja o descansa,
conozco todo, salvo a mí mismo.

Conozco al jubón por el cuello,
conozco al monje por el hábito,
conozco al amo por su criado,
distingo cuándo el truhán habla en jerga,
conozco a la monja por el velo,
distingo a los botarates nutridos de crema,2
conozco al vino por el tonel,
conozco todo, salvo a mí mismo.

Distingo caballo y mula,
distingo su carga y su peso,
conozco a Beatriz y a Isabel,
conozco la ficha con que se cuenta y suma,
distingo visión de sueño 3
conozco la herejía de los husitas,
conozco el poder de Roma,
conozco todo, salvo a mí mismo.


Envío

Príncipe: conozco, en suma, todo.
Conozco coloreados y muy pálidos,
conozco la muerte que consume todo,
conozco todo, salvo a mí mismo.



1. Es decir, al negro del blanco.
2. Distingo a la tontería bajo la riqueza.
3. Del hecho de dormir.



François Villon

(Traducción de Federico Gorbea)

BALLADE DES MENUS PROPOS

Je connois bien mouches en lait,
Je connois à la robe l'homme,
Je connois le beau temps du laid,
Je connois au pommier la pomme,
Je connois l'arbre à voir la gomme,
Je connois quand tout est de mêmes,
Je connois qui besogne ou chomme,
Je connois tout, fors que moi mêmes.

Je connois pourpoint au collet,
Je connois le moine à la gonne,
Je connois le maître au varlet,
Je connois au voile la nonne,
Je connois quand pipeur jargonne,
Je connois fols nourris de crèmes,
Je connois le vin à la tonne,
Je connois tout, fors que moi mêmes.

Je connois cheval et mulet,
Je connois leur charge et leur somme,
Je connois Biétris et Belet,
Je connois jet qui nombre et somme,
Je connois vision et somme,
Je connois la faute des Boêmes,
Je connois le povoir de Romme,
Je connois tout, fors que moi mêmes.


Prince, je connois tout en somme,
Je connois coulourés et blêmes,
Je connois Mort qui tout consomme.
Je connois tout, fors que moi mêmes.



BALADA A LA GORDA MARGOT

























Si amo y sirvo a esta beldad gustosamente,

¿debéis tenerme por vil o por tonto?
Ella tiene calidades para un fino deseo.
Por su amor ceñiría escudo y daga;
cuando viene gente, 1 corro y agarro un jarro
y vino les doy sin ruido ni apurarme;
les ofrezco agua, queso, pan y fruta.
Si pagan bien, les digo: «Bene stat;
volved aquí, cuando estéis en camino,
a este burdel que es nuestro lugar.»

Pero entonces aparece el mal humor
cuando sin plata Margot viene a dormir;
no puedo verla, a muerte mi corazón la odia;
le tomo vestido, cínturón, enagua,
jurándole que es en prenda de su pago.
Entonces desesperada: «¡Es el Anticristo!»
Grita, y jura por la muerte de Jesucristo
que no lo hará. Entonces empuño una astilla
y sobre la nariz algo le escribo 2
en este burdel que es nuestro lugar.

Luego, la paz hecha, me rajo un buen pedo,
más gordo que venenoso escarabajo.
Riendo, me pone su puño sobre mi cima, 3
¡vamos! me dice, tanteándome la pierna.
Ebrios los dos, dormimos como un sueco.
Y, al despertar, cuando el vientre le murmura,
monta sobre mí (¡que no dañe su fruto!)
bajo ella gimo, me deja más chato que tabla,
con tanta lujuria ella me destruye,
en este burdel que es nuestro lugar.

Ventee, granice, hiele, tengo mi pan asegurado.
Soy lujurioso, la lujuria me concierne.1
¿Cuál es mejor? Cada uno se corresponde.
El uno para el otro; a mal rata mal gato.
La porquería nos gusta, la porquería tenemos.
No esquivamos al honor, él nos esquiva,
en este burdel que es nuestro lugar.

1. Clientes.
2. La marca.
3. Cabeza.



François Villon (Francia, París, 1431 - 1464)

(Traducción de Federico Gorbea)

BALLADE DE LA GROSSE MARGOT

Se j'aime et sers la belle de bon hait,
M'en devez vous tenir à vil ne sot?
Elle a en soi des biens à fin souhait.
Pour son amour ceins bouclier et passot;
Quand viennent gens, je cours et happe un pot,
Au vin m'en vois, sans démener grand bruit;
Je leur tends eau, fromage, pain et fruit.
S'ils payent bien, je leur dis: «Bene slat;
Retournez ci, quand vous serez en ruit,
En ce bordeau où tenons notre état.»

Mais adoncques il y a grand déhait
Quand sans argent s'en vient coucher Margot;
Voir ne la puis, mon coeur à mort la hait.
Sa robe prends, demi ceint et surcot,
Si lui jure qu'il tendra pour l'écot.
Par les côtés se prend: «C'est l'Antéchrist!»
Crie, et jure par la mort Jésus Christ
Que non fera. Lors j'empoigne un éclat;
Dessus son nez lui en fais un écrit,
En ce bordeau où tenons notre état.

Puus paix se fait, et me lâche un gros pet,
Plus enflée qu'un vlimeux escarbot.
Riant, m'assied son poing sur mon sommet,
Gogo me dit, et me fiert le jambot.
Tous deux ivres, dormons comme un sabot.
Et, au réveil, quand le ventre lui bruit,
Monte sur moi, que ne gâte son fruit.
Sous elle geins, plus qu'un ais me fait plat,
De paillarder tout elle me détruit,
En ce bordeau où tenons notre état.

Vente, grêle, gèle, j'ai mon pain cuit.
I e suis paillard, la paillarde me suit.
Lequel vaut mieux? Chacun bien s'entresuit.
L'un l'autre vaut; c'est à mau rat mau chat.
Ordure amons, ordure nous assuit;
Nous défuyons honneur, il nous défuit,
En ce bordeau où tenons notre état.



IMAGEN: Retrato al óleo de Viktor Lyapkalo.




jueves, 23 de julio de 2009

POETA Y PESCADOR - Once tesis




1
Poeta y pescador persiguen secretos ocultos; este el
pez, aquel el verso.

2

El pez dispone de veda.

3

Para el pescador existen cursos de agua prohibidos.

4

El pescador que va al embalse no debe pescar un
esturión. El pescador que va a un arroyo puede
pescar una trucha.

5

Poeta y pescador deben madrugar.

6

Poeta y pescador deben saber aguardar.

7

El pescador no debe fijarse únicamente en la boya.
El poeta no debe fijarse únicamente en la poesía.

8

El pescado muere (es la regla). El verso comienza a
vivir (es la excepción).

9

Los peces no desarrollados son devueltos al agua.

10

El pez es mudo. El verso habla. Por eso escribir trae
aparejados más fastidios que pescar.

11

No se puede vivir ni de la poesía ni de la pesca.

(1983)


Reiner Kunze

(Traducción de Raúl Borchardt)


Reiner Kunze (Oelsnitz in Erzgebirge, 1933) Escritor alemán. Es autor de narraciones infantiles (El león Leopoldo, 1970; El gatito, 1979), de libros de poemas (Carta con sello azul, 1973; La propia esperanza, 1981; Reflexiones sobre sí mismo, 1989) y de viñetas (Los años maravillosos, 1976).


VARIACIONES



Pesar en la balanza de oro

y no detener el corazón al hacerlo

Seguir al poeta aun donde el verso
queda oscuro

Mantener alta la cabeza por él.

(1982)


Reiner Kunze (Alemania, Oelsnitz in Erzgebirge, 1933)

(Traducción de Raúl Borchardt)


EL PADRE, MUY ENVEJECIDO



Desde siempre hubieses podido tras su silencio

trazar una línea -una recta

Ahora sin embargo no alcanzas,
adonde
su silencio alcanza

(1983)

Reiner Kunze (Alemania, Oelsnitz in Erzgebirge, 1933)

(Traducción de Raúl Borchardt)



LA NOCHE DE LOS PERDIDOS. El final del amor




















Una luna, un cielo
y el mar obscuro.
Tan sólo eso, y todo obscuro.
Tan sólo eso, porque es de noche,
Y nada humano
entreteje además esa acción efectiva,
Que me reprochas también tú
y semejante amargura
No lo hagas.
Nada mejor hay que yo pudiera conocer
sino amarte, nunca
pensé,
que a través del sudor de la piel,
se me haría presente
el (...) mundo.



Ingeborg Bachman (Alemania, Klagenfurt, 1926-Roma, 1973)




(Traducción: Breno Onetto)


IMAGEN: Bachmann y Paul Celan.





miércoles, 22 de julio de 2009

Todos tienen sonrisa...

IX

Todos tienen sonrisa.
Hoy salgo por la sonrisa de todos.
La sonrisa del buen panadero,
dorada y aromática,
blanca como la miga blanda de su pan.
El cochero la suya.
¡Qué difícil la sonrisa del cochero!
El látigo la empuja,
—¡Más atrás, más atrás!
allí donde dibuja el cansancio del mundo.
Voy a poner un gran telón, un telón enorme
porque hoy necesito la sonrisa de todos.
Sin ironías.
Permítanme el artificio
porque hoy necesito la sonrisa de todos.
La sonrisa maternal, la gran sonrisa,
la diáfana sonrisa que en la escuela
esboza la maestra.
Voy a poner un gran telón, un telón enorme,
porque hoy necesito la sonrisa de todos.
Un gran telón, un telón enorme.
Sin ironía.
Permítanme el artificio,
para tapar la bajeza, lo espúreo, la ignominia.
Un gran telón, un telón enorme,
sin ironía, para cubrir la charca, lo ruin y lo podrido
porque hoy necesito la sonrisa de todos.
La sonrisa del loco y del cuerdo,
del generalote y del portero,
la que alienta en el fondo del hombre
como un rayo de luz.
La gran sonrisa humana.


(De: Nuevo Fragmentos de Felipe adentro,
1977)*
Felipe Aldana (Argentina, Santa Fe, 1922- Rosario, 1970)

Los hilos de la noche...














X

Los hilos de la noche se prenden a la aurora
y en la luz de la aurora me reclino.
De nuevo la mañana
para el que sabe amar y para el otro.
De nuevo el campo, la extensión, lo inmenso,
el olor de los pastos, el crisol de pájaros.
Me envuelvo en el ropaje de la savia
y me siento vivir.
Fuera del mapa de cualquier pituitaria
el olor de los campos:
perfumes inventados.
Hasta el horizonte suave,
perfume hasta el horizonte,
hasta el horizonte verde,
tierra hasta el horizonte.
¡Hasta el horizonte quisiera rodar por esta tierra!

Me entretengo masticando alfalfa.
La misma que mastican los caballos.
Yo sé que a la distancia
se coronan de humo los ranchos.
Yo no veo
pero sé que aquel monte,
el que se ve lejano,
la línea de la pampa
invita con su mano.

La troja imita al sol
en fuego, en luz, en brillo, en colorido
y abandona su línea en el amor.
Se queda con la tierra, amamantada;
se queda con la tierra, apretujada
¡un puñado de chispa en eclosión!

El yeguarizo con la cola al viento
al galope invadía los potreros.
Los vacunos primero.
Mar contra mar rodando, alfalfa masticaban.
Lo verde, siempre nuevo,
daba la vuelta al mundo
brillo de verde, verde espejo.
Si Júpiter cayera,
estruendo de gigante en mis potreros,
de verde lo vestía
y me sobraba género.
Género para los pobres del mundo.

Yo me llevo este verde,
toda la extensión conmigo.
Yo soy un gran ladrón
y nadie nos detiene.

(De: Nuevos Fragmentos de Felipe adentro,
1977)*

Felipe Aldana
(Argentina, Santa Fe, 1922- Rosario, 1970)



*Tomado de: Obra Poética y Otros Textos. Selección, prólogo y notas de Osvaldo Aguirre. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001. 274 p. 2a. Edición: 2006. Incluye iconografía y bibliografía sobre el autor.


IMAGEN: Provincia de La Pampa (Argentina).





VERSOS DE JUNTADORES
















I

Quien dice que vio una estrella
y vio la cosa más bella
mirando tan sólo a ella
no vio lo mejor así,
no vio la flor del maíz,
no vio la flor del maíz.

No encontró ojos brillantes
con reflejos de diamante,
cutis fresco, rozagante,
labios tiernos para el "sí",
no vio la flor del maíz.

Negó belleza a porfía
porque pasó todo el día
en la chala dura y fría.
No sabe nada de mí,
no vio la flor del maíz.

Primera entre las primeras,
negó que la luz viniera
a besar la cabellera
de quien junta por aquí,
no vio la flor del maíz.

Quien no vio esta juntadora
no la vio la flor de la aurora,
no vio rosa seductora
y sostengo para mí,
no vio la flor del maíz,
no vio la flor del maíz.


(De: Un poco de poesía, Rosario, 1949,)*

Felipe Aldana (Argentina, Santa Fe, 1922- Rosario, 1970)


*Tomado de: Obra Poética y Otros Textos. Selección, prólogo y notas de Osvaldo Aguirre. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001. 274 p. 2a. Edición: 2006. Incluye iconografía y bibliografía sobre el autor.


IMAGEN: Flor del maíz.




Tres poemas para Gabino

Gabino Quiroga es ante todo mi amigo,
andábamos por los siete años cuando nos
conocimos, éramos de Rio Colorado, provincia
de Rio Negro... aún lo somos. Desde hace
veintidós años Gabino vive en Babia Blanca,
ciudad costera al sur de la provincia de
Buenos Aires. Nos es habitual intercambiar
correspondencia. Quizá en algún lugar del
tiempo alguien compile nuestras cartas.
Gabino nunca publicó sus poemas.

Germán Arens
ESCENA

Hay un orden
definido
en las mañanas,
una certidumbre
donde se suceden
caras, pasos,
autos.
Una escena
es la siguiente,
los hombres son
lo que no quiero.
Llevo
en mi respiración
la certeza
de que nada es
cierto.



CIUDAD

Hace veintidós años
que vivo en Bahía Blanca
y la particularidad
más notoria
que ha impelido
mi persona
comparándome
con aquel
que fui
en el
pueblo,
es que en esos
ratos
en que caminar
es preciso
ya no me detengo
ante el encuentro
de algún pájaro
imposibilitado
de volar.
Dejé de ser
niño
al reparar
en aquellos
que no tienen
quien
responda.
Por eso
me solidarizo
con el gato deseoso
que aguarda
la noche.



AUTOREFERENCIA


por amigos
que
la crítica
ha
desaprobado
la carga
autorreferencial
de
mis escritos.

Me es
preciso
contarle
a esos amigos
que todos los días
a las 19 hs.
paso
por el hospital
español
y recuerdo
las palabras
de mi padre
al neonatólogo
que tiró
de mis brazos
el 20 de octubre de 1967.
-Si al chico le pasa algo te mato-

(De: Versos de Gabino)

Germán Arens (Argentina, Buenos Aires, 1967)

martes, 21 de julio de 2009

PRIMAVERA 1953: AÑOS DE PEREGRINAJE





















otro descanso
remontando el verano
las ramas de nuestro
cerezo
con el vino y la carne curada
al aire para suavizarnos nuevamente

descansamos arrojándonos
al Rin renovado
los gestos del crawl
arrastrados por las corrientes
madejas de un río veloz
hasta que las cascadas
rugieron en nuestros oídos

descansamos mientras el agua
se enredaba entre los muelles
las muchachas y los hombres saludaban desde arriba
mientras éramos lanzados
luego nos arrastramos por la orilla de espuma
para salvar la vida

después comimos cerezas de las canastas
rojas sobre tus labios rojos
esa fue la primavera
tu risa breve
tu pelo rubio recogido
en la nuca y la primavera

una vez por semana una charla
en un balcón elevado sobre Zurich
en torno a la terapia con un alumno de Jung
relajado luego de la guerra y el estudio
esperando zarpar hacia el Este

donde descansamos en un nocturno
irremplazable de agua de mar
oscura bajo la oscuridad sin luna
nuestra piel desnuda viva
con el brillo del plancton
que alumbraba el océano y chorreaba
de los hombros por nuestros pechos
hasta el sexo hacia la errante oscuridad
profunda hasta el coral inmóvil blanco
donde la luz se ha hundido
para reponerte nadas
más hondo de lo que puede contenerse el aliento


Eric Mottram

(Traducción: Ricardo Cazares)*

SPRING 1953: YEARS OF PILGRIMAGE

another relaxation
climbing into summer
branches of our own

cherry tree
with wine and air-cured

meat co make us tender again
we relaxed by plunging
into the new Rhine the motions of crawl
carried in currents
skeins of a sped river

until falls
roared in our ears


we relaxed as water

converged between piers
girls and men waved from a high parapet

as we were lunged through
then crawled for life

the foaming bank
later we ate from baskets of cherries
red on your red lips

that was the Spring
your short laugh
your sandy hair bound up

from nape and che Spring

once a week a talk

on a high balcony above Zurich
of therapy with a pupil of Jung

relaxed after war and study
waiting to sail east


where we relaxed in nocturne

irrecoverable of sea water
black under moonless black

our naked skins alive
with shining plankton

which lit ocean and poured
from shoulders down our breasts

to our sex into wandering darkness
deep to fixed corals white

where light has sunk
you swim to recover

deeper than breath can hold



Eric Mottram. Poeta inglés (1924-1995). Critico, profesor y editor, es una de las figuras centrales del movimiento conocido como renacimiento de la poesía británica. Viajó y trabajó en Suiza, Singapur y Holanda. Como crítico, antologo y editor, se interesó por difundir la poesía norteamericana en su propio así como las modalidades de la vanguardia poética. Entre los más de treinta títulos de su producción pueden citarse: A book of Herne: 1975-1981 (1981), Elegies (1981) y Selected poems (1989).

* POEMA y BIOGRAFÍA, tomados de el poeta y su trabajo/28- Primavera,2008
Fuente de la imagen: Eric Mottram; Herne Hill, 6 June 1979. Photo © Peterjon Skelt, 1979, 1998.


UNA DEDICATORIA A MI MUJER





















A quién debo yo el deleite que salta
y aviva mis sentidos cuando despertamos
y el ritmo que gobierna el reposo de nuestro dormir, el respirar a unísono

de amantes cuyos cuerpos huelen el uno al otro
que piensan los mismos pensamientos sin necesidad de lenguaje
y balbucean el mismo lenguaje sin necesidad de significado.

Ningún maligno viento invernal congelará
ningún torvo sol tropical marchitará
las rosas de la rosaleda que es nuestra y sólo nuestra

pero esta dedicatoria es para que la lean los demás:
éstas son palabras privadas que te dirijo en público.



T.S.Eliot (E.E.U.U., Saint Louis, 1888 - Londres, 1965)

(Traducción de José María Valverde)

A Dedication to my Wife

To whom I owe the leaping delight
That quickens my senses in our wakingtime
And the rhythm that governs the repose of our sleepingtime,
The breathing in unison

Of lovers whose bodies smell of each other
Who think the same thoughts without need of speech
And babble the same speech without need of meaning.

No peevish winter wind shall chill
No sullen tropic sun shall wither
The roses in the rose-garden which is ours and ours only
But this dedication is for others to read:
These are private words addressed to you in public.



IMAGEN: T.S. Eliot y Valerie Eliot.





lunes, 20 de julio de 2009

AMA EL CISNE SALVAJE








































“Odio mis versos, cada línea, cada palabra.
Oh pálidos y quebradizos lápices que alguna vez
intentan la curvatura de una brizna de pasto, o el cuello de un pájaro
que cuelga de una rama, agitado contra el cielo blanco
Oh espejos agrietados y crepusculares que atrapan alguna vez
un color, una mezcla
destellante, de la magnificencia de las cosas.
Desafortunado cazador, oh balas de cera,
la belleza del león, las alas del cisne salvaje, la tormenta de las alas”.
—Este mundo, un cisne salvaje, no es presa de ningún cazador.
Mejores balas que las tuyas errarían el pecho blanco
mejores espejos que los tuyos se quebrarían en la llama.
¿Acaso importa si te odias a tí mismo?
Al menos ama a tus ojos porque pueden ver, a tu mente que
oye la música, el tronar de las alas. Ama al salvaje cisne.



Robinson Jeffers
Versión © Silvia Camerotto


Love The Wild Swan

"I hate my verses, every line, every word.
Oh pale and brittle pencils ever to try
One grass-blade's curve, or the throat of one bird
That clings to twig, ruffled against white sky.
Oh cracked and twilight mirrors ever to catch
One color, one glinting
Hash, of the splendor of things.
Unlucky hunter, Oh bullets of wax,
The lion beauty, the wild-swan wings, the storm of the wings."
—This wild swan of a world is no hunter's game.
Better bullets than yours would miss the white breast
Better mirrors than yours would crack in the flame.
Does it matter whether you hate your . . . self?
At least Love your eyes that can see, your mind that can
Hear the music, the thunder of the wings. Love the wild swan.



John Robinson Jeffers. Poeta y dramaturgo norteamericano (California, 1887 – 1962). Su poesía, elocuente y enérgica, expresa su desdén por la sociedad humana, a la que consideraba condenada por su violencia y depravación. Nacido el 10 de enero de 1887 en Pittsburgh, Pennsylvania, Jeffers estudió los clásicos por su cuenta. Se graduó en el Occidental College y después estudió medicina e ingeniería forestal. Desde 1914, Jeffers y su familia vivieron aislados en la costa montañosa de Monterey, California, hasta su muerte el 20 de enero de 1962 en Carmel. Jeffers trasladó al ambiente californiano relatos bíblicos y clásicos. Su poema 'La torre de más allá de la tragedia' (basado en dos obras de teatro de Esquilo), del libro Tamar y otros poemas (1924), está considerado como su mejor obra. Otros libros posteriores son El semental (1925), La mujer de Punta Sur (1927), Cawdor (1928), Querido Judas (1929) y El aterrizaje de Thurso (1932). En Daré tu corazón a los halcones (1933) expresa su creencia en que, para sobrevivir, las personas deben transcender su humanidad adoptando la estolidez de las piedras o la soledad de los halcones. A causa de su incondicional veneración por los valores no humanos y su aislamiento de la II Guerra Mundial, Jeffers cayó en desgracia. Sin embargo, su Medea (1946) resultó ser un gran éxito. Sus últimos libros fueron El hacha de doble filo y otros poemas (1948) y Hungerfield y otros poemas (1954).
Biografía tomada de el poder de la palabra.
RECOMIENDO LEER otros poemas del autor en el blog de Gustavo Adolfo Chaves.