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jueves, 1 de diciembre de 2016

LA CASA




Antes aquí hubo aliento sobre los cristales, olor a asado, el mismo rostro en el espejo. Ahora hay un museo. Han acabado con la flora bacteriana del suelo, vaciado los baúles, inundado las habitaciones de cera. Días y noches enteras las ventanas han estado abiertas. Los ratones evitan una casa tan ventilada. 
La cama pulcramente hecha. Pero nadie quiere aquí pasar ni una sola noche.
En el espacio que media entre su armario, su lecho y su mesa: la blanca frontera de la ausencia, tan precisa como el molde de su mano.




Zbigniew Herbert




Zbigniew Herbert (Lvov, Ucrania, 1924 - Varsovia, 1998). Poeta y dramaturgo polaco cuya producción, moderna y humanista, lo sitúa entre los grandes de la literatura contemporánea polaca junto a sus compatriotas Czeslaw Milosz y Wislawa Szymborska. De profunda formación humanística, ejerció diversas actividades dentro y fuera de Polonia, pero se mantuvo apartado de la vida pública hasta 1953, momento a partir del cual se dedicó a la literatura en exclusiva. Participó en los movimientos de oposición a la República Popular; en 1987 trasladó su residencia a París. Cultivador de la ironía y de la reflexión ética, consideró que éstos son los dos instrumentos de que dispone el ser humano para oponerse al fatum, origen de todas las desgracias e infelicidades, y consagró su actividad literaria a la indagación de los medios para sobrevivir en un mundo dominado por la barbarie. Entre sus libros de poemas pueden citarse Cuerda de luz (1956), Hermes, el perro y la estrella (1957), Inscripción (1969), Informe sobre la ciudad sitiada y otros poemas (1983) y Rovigo (1992). Su producción dramática (La cueva de los filósofos y La otra habitación) está recogida en el volumen Dramas (1970). El señor Cogito (1974), ha sido una de sus obras más aclamadas por la crítica. Escribió además textos radiofónicos y ensayos sobre el arte europeo; póstumamente se publicó Epílogo a una tormenta. En 1991 fue candidato al premio Nobel de Literatura.




martes, 29 de noviembre de 2016

ZONA LÍRICA


























Panorama sobre parque y muro a la luz del atardecer
como en Corot -piel de limón piel de mejilla empolvada tras el baile
ni gritos reprimidos ni apretones de sudadas manos ni ningún galopar
sólo el alma se convierte dolorosamente en una delicada telaraña
y perdura en el aire como la sonrisa de la Gioconda
o la de muchachas etruscas

como la sonrisa de la Esfinge 



Zbigniew Herbert (Lvov, Ucrania, 1924 - Varsovia, 1998)

(Traducción: Xaviero Ballester)
-Edición no  bilingüe-



IMAGEN: “La Koré del Peplo" (Museo de la Acrópolis de Atenas, 530-520 a. C.) 





domingo, 27 de noviembre de 2016

FLORES



Flores brazados de flores traídos del jardín
Flores repletas de color carmesíes violetas azules
Arrebatadas a las abejas derrochan sus aromas
En el silencio de cera de la estancia lindando ya el invierno

Para quién estos pródigos presentes pródigos en demasía para quién
El cuerpo que desfallece la ventisca los pétalos que caen
Un cielo recosido en blanco la calma caliza del hogar
Las nieblas despliéganse por los campos Zarpan los barcos




Zbigniew Herbert (Lvov, Ucrania, 1924 - Varsovia, 1998)


(Traducción: Xaviero Ballester)
-Edición no  bilingüe-


IMAGEN: Gloxinias.



viernes, 25 de noviembre de 2016

LA PIEDRA















La piedra es la criatura
perfecta

igual a sí misma
vigilante de sus fronteras

exactamente repleta
de pétreo sentido

con un aroma que a nada recuerda
a nadie espanta no despierta codicia

su ardor y frío
son justos y están llenos de dignidad

siento su duro reproche
cuando la apreso en mi mano
y su noble cuerpo
absorbe el falso calor

                -Las piedras no se dejan domesticar
                hasta el final nos mirarán
                con su mirada tranquila clarísima





UN PAÍS


En la misma esquina de este viejo mapa hay un país que añoro.
Es la patria de las manzanas, las colinas, los ríos perezosos, del vino 
agrio y el amor.
Por desgracia una gran araña tejió sobre él su tela
y con su viscosa saliva cerró las puertas del sueño.
Y es siempre así: el ángel con la espada de fuego, la araña 
y la conciencia.





Zbigniew Herbert (Lvov, Ucrania, 1924 - Varsovia, 1998)

(Traducción: Xaviero Ballester)
-Edición no  bilingüe-.







sábado, 18 de abril de 2009

LA GALLINA





La gallina es el mejor ejemplo de a qué conduce la íntima convivencia con la gente. Perdió por completo su ligereza y gracia de ave. La cola resalta encima de su prominente trasero como un sombrero demasiado grande de mal gusto. Sus raros momentos de éxtasis cuando se para en un pie y pega sus redondos ojos con membranosos párpados son impresionantemente asquerosos. Y además esa parodia del canto, degolladas súplicas sobre una cosa inefablemente ridícula: un redondo, blanco y sucio huevo.
La gallina recuerda a algunos poetas.





Zbigniew Herber (Lviv, Ucrania 1924 -Varsovia, 1998)



(Traducción de Jan Herbert)

domingo, 9 de noviembre de 2008

DOS GOTAS



Los bosques ardían-
y ellos
en sus cuellos enredaban los brazos
como ramos de rosas

la gente corría a los refugios
él decía que su esposa tenía cabellos
en los que uno podía esconderse

cubiertos con una sola manta
musitaban impúdicas palabras
la letanía de los amantes

Si la cosa se ponía fea
saltaban en los ojos del otro
y los cerraban con fuerza

con tanta fuerza que no sintieron el fuego
que alcanzaba sus pestañas

hasta el final fueron audaces
hasta el final fueron fieles
hasta el final fueron parecidos
como dos gotas
detenidas al borde de la cara







Zbigniew Herber (Lviv, Ucrania 1924 -Varsovia, 1998)



(Traducción de Xaverio Ballester)







DE LA TRADUCCIÓN POÉTICA




Como un abejorro zompón
que se posó sobre la flor
hasta que se encorvó el flexible tallo
y ahora se abre paso entre filas de pétalos
parecidos a hojas de diccionario
y se dirige hacia el centro
donde están el aroma y el dulzor
y aunque pescó un catarro
y ha perdido el sabor
aún persiste
hasta que su cabeza golpea
contra el pistilo amarillo

y aquí ya el fin
difícil es penetrar
por los cálices de las flores
hasta la raíz
así el abejorro se aleja
muy ufano
y zumbando con vigor:
dentro me metí
y a quienes
no acaban de creerle
su nariz enseña
amarilla de polen




Zbigniew Herber (Lviv, Ucrania 1924 -Varsovia, 1998)

(Traducción de Xaverio Ballester)