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martes, 30 de abril de 2013

Mundo natural








































Animales cansados. Luciérnaga destruida. Bichuelo fijado en el orillo del sombrero. Revoloteo de almas en un desván. No podemos asir las almas. Es imposible que giren y el Beso... un Beso muy fuerte que respire agua/vaho. Las almas oscuras viven en el rostro desgastado por el reflejo de las paredes y el silabeante sonido de los llaveros que dan saltos. Llevan detrás de su sombra el boceto de un primer Amor. Almas como isla medrosa que boquea. Entre los yuyos, las almas sorben del cuello de los insectos la interminable serenidad y así logran cierto volumen frente al espejo.




Hay seres que nada los asombra. Como si arrastraran una memoria de otra vida. Peor aún. Otros logran alejarse de sus vidas unas horas sin saberlo. Regresan con un recuerdo borroso de lo visto. Ellos son los sensibles. Con el tiempo se transmutan en locos o deambuladores que alimentan ocas salvajes en un cuarto de pensión. Fijan sus ojos en una página en blanco, convencidos de vislumbrar ese futuro ya percibido. A este oficio o riesgo fallido se lo conoce con el nombre de Poesía.



Detente. Pregunta quién desea tomar tus cabellos, saltar tu tapia. Soñar y volver a crear. Hay una divinidad jugando que ofrece un pezón inagotable. ¿A quien reclamar la juventud cuando el Amor exige todo el tiempo? Agitarse. Qué importa si es asfixia u opresión, llevarse un gesto favorable. Brevedad, tu Cielo es inmenso. La Luz, único viajero en tomar lo más desafortunado: el cuerpo. Continuar. La acción se diluye como una trenza de cenizas. Siempre creer que Amar develará el secreto de un rostro. El Amor va detrás de la parte que el mundo ignora. Quien no ignore una parte suya no obtendrá Amor. ¿Quién que haya abandonado el mundo quiere volver a él? ¿Quién al morir no se llevó el Amor? Con un sonido de alhajas da comienzo el amanecer y su continua búsqueda del misterio que reside, imperceptible, mutando de escalofrío a anillo de oro bajo la arena. Por favor pregunta: ¿por qué el Amor, ese insignificante, ante dos cuerpos frágiles, se transforma en monstruo? Tal vez entiendas que la estrategia para algunos, sea despreciar el Amor, para que les dé su apoyo.




Samuel Bossini





Samuel Bossini,poeta argentino, nacido en Santiago del Estero, en 1957. Publicó con el seudónimo de Pablo Narral los libros de poemas El sonido y la furia, Para una fiesta nocturna y Oscura tierra. Dirigió la revista Caballo de lata y coodirigió la revista El jabalí desde su fundación hasta el año 2001. Integró el Consejo de Redacción de Último Reino. Desde 2001 hasta la actualidad dirige Malvario revista de literatura y arte. Fue invitado a distintos festivales y congresos de poesía en Argentina y en el exterior. En el Centro Cultural España Buenos Aires (antes llamado ICI) presentó, junto al poeta José Tono Martínez, a los escritores: Marosa Di giorgio, Gonzalo Rojas, Eugenio Montejo, Antonio Cisneros, Carlos Edmundo de Ory. Textos y poemas suyos son publicados en revistas nacionales y extranjeras.Los poemas que presentamos pertenecen al libro "Mundo natural", Ediciones Malvario, 2012.






viernes, 27 de agosto de 2010

Carta de despedida de un enamorado





Nada hay Amor. Nada. Ni brazos emergiendo de los bosques con dedos inclinados.
Nada Amor mío. Ya nadie recuesta el Alma sobre aquel árbol que se curva sobre Agua pura y abundante. Nada hay Amor. Los cuerpos buscan un espacio donde correr de una punta a otra sin acabar como hormigas nerviosas dentro de un vaso. Unos sonidos de tijeras anuncian la levedad. ¿Quiénes se aman? ¿Podemos sentir el roce de sus labios como el Ala de una avispa? ¿Cómo Amar sin sentirse frente a un espejo construyendo un rostro? Nada Amor. Ni el ademán de leer las huellas de los rostros grabados en la almohada. Las manos pueden cerrase y conservar un eco para luego liberarlo en un cuarto de baño. Todos somos ojos de una misma cabeza. Nada hay Amor. Puede verse con claridad, cuando intentas en mitad de la Noche, rehacer nuestros fantasmas famélicos y heridos. Suavemente el Cielo cambia sobre nuestras cabezas y nos hace danzar frenéticos sobre nuestros pies de toros y el decir: nada hay Amor, no sea nuestro desvalido apego en matar y devorar la presa.

(de la Revista "La Otra" 
de Ester Cross)
                                                                                                                             -Gentileza de Marisa Negri-


Samuel Bossini (Santiago del Estero, Argentina, 1957)


IMAGEN: Pintura de Federico Uribe.


viernes, 19 de septiembre de 2008

UNA BALLENA...


UNA BALLENA golpeó su mandíbula contra una roca. Debió hundirse
en lo más profundo de las aguas y enterrar su quijada en la arena hasta que
sane.
Levantando los ojos podrá saber del mundo a través de los reflejos.
Por unos días será como los hombres.



Pablo Narral (Santiago del Estero, Argentina, 1957)