Mostrando entradas con la etiqueta poesía rumana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía rumana. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de agosto de 2021

PARA LOS LECTORES


 












Allá está mi casa.Más allá es sol y el huerto
con colmenas.
Vosotros pasáis por el camino, miráis por entre
las rejas
y esperáis a que os hable. ¿Cómo empezar?
Creedme, creedme,
se podría hablar sobre cualquier cosa cuanto
se quisiera:
sobre el destino y sobre la serpiente del bien,
sobre los arcángeles que surcan con su arado
los jardines del hombre,
sobre el cielo hacia el cual crecemos,
sobre el odio y la caída, sobre tristezas
y crucificaciones
y más que nada sobre el gran correr.
Pero las palabras son las lágrimas
de los que quisieron llorar y no pudieron.
son tan amargas todas las palabras,
por esto, dejadme
pasear mudo entre vosotros,
salir a la calle con los ojos cerrados.



EVA

 
Cuando la serpiente tendió a Eva la manzana,
le habló con una voz que tintineaba
entre las hojas como una campanilla de plata.
Pero sucedió que después una voz más baja aún
le dijo algo al oído
muy bajo, muy bajo,
algo que no está en las Santas Escrituras.
Ni Dios mismo pudo oírlo
aunque escuchara.
Y Eva no quiso decirlo a nadie,
ni a Adán.
Desde entonces la mujer esconde bajo los párpados
un misterio,
y mueve sus pestañas como si dijera
que sabe algo
que nosotros no sabremos jamás,
lo que nadie sabe,
ni Dios mismo.


(UNAM, México, 2007)
Lucian Blaga

(Traducción: Darío Novâceanu)


 
Lucian Blaga, Rumania:-Lancrăm 1895; Cluj-Napoca, 1961. Poeta, ensayista, dramaturgo y filósofo rumano. Es considerado uno de los grandes poetas rumanos del siglo XX (identificándose como estilo con el expresionismo) y es el primer filósofo rumano que desarrolló un sistema. Aplicó sus teorías filosóficas en varias poesías, especialmente el "conocimiento luciferico" (opuesto al conocimiento racional, científico, que representa la luz, la claridad y que de esta manera destruye los misterios del universo). Fue elegido miembro de la Academia Rumana en 1936 y en 1956 fue nominado por la Academia Sueca para recibir el premio Nobel de Literatura.Algunos de su libros de poemas: "Los poemas de la luz" (1919); "Los pasos del profeta" (1921); "En la gran transición" (1924); "Elogio al sueño" (1929); "Al equilibrio de las aguas" (1933) y "Poesías" (1962).
 


jueves, 16 de abril de 2009

DOS VECES


















Miro todas las cosas dos veces,
una para estar alegre
y otra para estar triste.
Los árboles tienen estallidos de risa
en la corona de las hojas
y una lágrima grande
en las raíces.
El sol es joven
en el extremo de sus rayos,
pero sus rayos
están clavados en la noche.
El mundo se encierra cabalmente
entre estas dos cubiertas,
donde he reunido todo
lo que amé
dos veces.




Marin Sorescu

(Traducción de Manuel Serrano Pérez)



"Marin Sorescu. Poeta rumano, nació en Bulzesti, en 1936 y está considerado por la crítica como uno de los escritores más interesantes de la posguerra. Poeta, dramaturgo, novelista, ensayista, Sorescu publicó su primer libro (Solo entre poetas) en 1964, y desde entonces ha impuesto un estilo desenfadado, suavemente irónico, fantasioso, que atenúa la reflexión grave, desconcetante, a veces feroz en su sentido crítico más profundo. Como dramaturgo, es autor de una verdadera obra maestra, Jonás, que junto a otras de Sorescu figura en el repertorio de varios teatros del mundo. La juventud de Don Quijote es su primera obra traducida al español (Visor) y se agrega a las ya numerosas traducciones que, de su obra, se han hecho al francés, inglés, alemán, ruso, etc." (Omar Lara). Sorescu murió en 1996. Se recuerdan pocos poetas tan celebrados por su público; en ocasiones daba sus recitales en estadios de fútbol. Obtuvo numerosas distinciones en su país y en el exterior, y fue candidato al Nobel. Además de las obras mencionadas, pueden citarse: "La vuelta al pequeño infinito, partiendo de la nada" (1972, poesía) y El cauce (Teatro, 1974).





PERSEVERANCIA


Voy a mirar la hierba
hasta obtener el título
de doctor en hierba.

Voy a mirar las nubes
hasta ser laureado
en nubes.

Voy a pasar junto al humo
hasta que el humo, de vergüenza,
se vuelva nuevamente llama
desde un comienzo.
Voy a pasar junto a todas las cosas
hasta que todas las cosas
me conozcan.



Marin Sorescu (Rumania, 1936; Id., 1996)

(Traducción de Manuel Serrano Pérez)




SHAKESPEARE



















Shakespeare, en siete días, ha creado el mundo.

El primer día hizo el cielo,
las cumbres y los abismos del alma.
El segundo, los ríos, mares, océanos y los
restantes sentimientos
y se los dio a Hamlet, Julio César, Antonio,
Cleopatra y Ofelia,
a Otelo y a otros más
para que los posean, ellos y los suyos,
para siempre.
Al tercer día reunió a todos los hombres
y les enseñó los gustos:
el gusto de la felicidad, del amor, de la desesperanza,
el gusto de los celos, de la gloria, etcétera, etcétera,
hasta acabar con los gustos.
Entonces, acudieron unos cuantos individuos
que se habían retrasado,
el Creador les acarició sus cabezas compasivo,
les dijo que no les quedaba sino hacerse críticos
literarios
para censurar la obra.
El cuarto y quinto día los destinó a la risa
y liberó pasayos para hacer cabriolas
que alegren a los reyes, a los emperadores
y que se distraigan otros infelices.
El sexto día resolvió ciertos problemas
administrativos:
soltó una tempestad
y le enseñó al rey Lear
cómo debe portar la corona de paja.
Todavía sobraban algunos desperdicios
de la creación del mundo
y dio vida a Ricardo III.
En el séptimo día tendió una mirada circular,
por sí algo faltaba.
Los directores de teatro habían recubierto
la tierra
con afiches.
Y Shakespeare pensó que, después de tanto
esfuerzo,
él también merecía asistir a un espectáculo.
Pero, antes, como estaba rendido en exceso,
se fue a morir un poco.



Marin Sorescu (Rumania, 1936; Id., 1996)

(Traducción de Manuel Serrano Pérez)



IMAGEN: El actor argentino Alfredo Alcón en el papel del rey Lear.




PERPETUUM MOBILE


Entre los ideales de los humanos,
Y su realización
Siempre existirá una diferencia de nivel
Que supera la más alta cascada.

Se puede, sin embargo,
Utilizar de forma racional,
Esta caída de esperanzas
Construyendo algo así como una Central Hidroeléctrica.
Con la energía obtenida de este modo,
Si bien no podemos sino encender nuestros cigarrillos,
Algo es algo, pues mientras fumamos,
podemos pensar seriamente
En unos ideales aún más grandiosos.



Marin Sorescu (Rumania, 1936; Id., 1996)

(Trad. C. Iliescu)
Poema sugerido por Marisa Negri






AJEDREZ

http://www.youtube.com/watch?v=g7KjerRrRMY







Marin Sorescu (Rumania, 1936; Id., 1996)

viernes, 20 de febrero de 2009

HASTA ENTONCES































Hasta el fin de tus días no olvides esa fiesta
en que tus pies se alzaron bruscamente del polvo.
Tu mirada que, hundida, se arrastraba en el barro,
de lejos recibía su luz por vez primera.
Y por fin, ya del fango y el polvo desatada,
se volvió escrutadora, dueña de sí y tranquila.
Tú eras una raíz, no un tronco todavía:
la arrancaste y, rompiéndola en tus rodillas, libre
de la condenación de ser un siervo inmóvil,
te alejaste partiendo de aquel lugar maldito,
y apoyado en la planta y el talón conseguiste
ser la primera y alta vertical sobre el mundo.
No habías casi alzado la cabeza hacia el cielo,
cuando inmediatamente echó a volar tu espíritu.
Tú venciste tu tierra, tu tumba y tu destino.

El hombre inesperado, extranjero, vencía.





Tudor Arghezi

(Traducción de María Teresa León
y Rafael Alberti)



Ion Teodurescu (Bucarest, 1880-1967) Poeta y novelista rumano, considerado el poeta moderno más importante de su país. Trabajó en varios oficios tales como químico, vendedor de periódicos en París y relojero en Ginebra, profesor en una escuela militar e incluso fue monje. Aunque escribió su primer poema a los 16 años, comenzó su actividad literaria como periodista, polemizando ásperamente con el mundo religioso y cultural rumano. Fue fundador y director de diversos periódicos y revistas. Encarcelado por colaboracionista en 1918, su actitud antifascista le valió ser internado en campos de concentración en 1943. Se afirmó como poeta con la publicación, en 1927, de Palabras adecuadas, su volumen más notable, al que seguirían muchos otros como Flores de musgo (1931) o Cuaderno vespertino (1935). En Poemas de 1907, escrito en 1955, cantó en tono revolucionario una revuelta de campesinos contra sus opresores; y Canto al hombre (1956) es una optimista exaltación del ser humano que por medio del trabajo ha llegado a apropiarse del universo, al tiempo que adquiere conciencia de sí mismo y de sus capacidades morales y espirituales. Carente de formación clásica y dotado de una fuerte personalidad, el origen campesino de Arghezi y su vinculación con la naturaleza se convirtieron en su esencial fuente de inspiración. Extremado en su pasión, entre sus angustiosos interrogantes se hallaba la búsqueda de Dios. Cultivó también la narrativa, si bien en este género su producción fue tan irregular como abundante. Entre otros títulos pueden citarse Imágenes de madera (1930), La puerta negra (1930), en torno a la experiencia vivida en prisión y durante su reclusión monástica, Páginas del pasado, Mundo viejo, mundo nuevo, Los ojos de la madre del Señor (1934) y El cementerio de la Anunciación (1936). El conjunto de su obra constituye una importante aportación al desarrollo de la lengua literaria rumana.





TINCA



















Su cesta llena de sol,

apoyada en la cadera,
lleva ramos de ojos amarillos,
con pestañas de leche y claveles de noche.
En su seno, a la mora del campo parecido,
clavaban sus miradas
todos los parroquianos.
—¿Quién quiere todavía la flor del azahar?


¡Eh, tú, Tinca! ¿No ha sido Nastasé quien te ha dado
los zapatos de seda, los zarcillos de perlas?
Las diez sortijas, una en cada dedo,
¿no fue él quien te las puso?


¿Quién amasó tu hermosa carne oscura
y quién bebió tu mentiroso aliento?
¿A quién has dado tú y quién conoce
tu cuerpo de princesa?


¿Quién soltó tus cabellos que huelen a tabaco?
¿Quién te bajó las medias y subió la camisa?
¿Quién hundió tu cabeza loca
en sus brazos nerviosos y velludos
y te hizo estremecer, febril, hasta los huesos?


Tu no has querido confesar a nadie
dónde estabas de noche,
dulce puta, muguet del mes de mayo.

¡Vamos!, que el condenado Nastasé
te penetró una vez:
mas toda entera
con su cuchillo.




Tudor Arghezi  (Rumania; Bucarest, 1880-1967)

(Traducción de María Teresa León
y Rafael Alberti)