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viernes, 16 de diciembre de 2022

PAISAJE CON TEROS

 



Todo lo que en definitiva puede suceder, sucederá.
Busco el nido para desesperación del tero.
El mundo parece tan sencillo como un campo abierto.
El viento levanta la tierra donde aran.
El aíre del campo abierto donde el tero puso el huevo 
que no pisen, que defiende, allá lejos
en el hedor de un animal muerto, rodeado de caranchos y moscas.
La vaca la boca los ojos abiertos, van encontrando su forma de tero. 
Que nadie toque el huevo que el tero enloquece.
La casa allá lejos donde hay agua.
La bomba, el agua fresca del pozo en el balde gris.
Allá lejos hay agua donde los árboles y el techo de la casa, la quinta. 

Los árboles y mis pesares corriendo como la centella en el alambrado. 
Allá el molino, donde un rayo partió el árbol 
y mató al abuelo.

(De la antología CAMPO
100 poemas sobre la tierra
100 poetas argentinos,
Camalote, 2022,
Compilación de Ferny Kosiak)
Fernando Belottini

San Jorge (Sta. Fe) -1962 Concordia (E. R.)


Pueden leer más poemas y biografía en entradas anteriores del autor (Nota del administrador)



miércoles, 21 de abril de 2021

COMO UN LEÓN


 










Me desvelo
decido levantarme
Tengo tarea y la enfrento como un león
Mientras la hago, el café humea a mi lado
el amanecer, tan cerca del invierno, se demora
No puedo pensar porque debo concentrarme 
en otra cosa
para ayudarme programo el teléfono
y suenan viejos tangos
No creo estar despierto aún
En el ensueño
detrás de la música
viene el recuerdo de mamá
Las letras
cantadas por ella
“silencio del camposanto”
es una nostalgia inmerecida
por las leyes naturales
pero su presencia
me ampara.
 
En estos días de junio 2020
en el improvisado reposo del mundo
la recordé bastante.



Fallece un poeta



Hablamos de la reciente desaparición de un poeta

Le envío a mi amigo, poeta de verdad, la noticia de un diario digital

Escribo diario digital y pienso que es un agregado novísimo, muy actual

Quizá en el futuro transmitiremos información por vía telepática

Todos andaremos con un chip en la cabeza y con solo pensarnos

como si estuviéramos enamorados, enviaremos mensajes

y conversaremos dentro de nuestras cabezas

sin mover las manos ni la lengua, pero sí los ojos

y la expresión de los rostros

dará a entender que estamos chateando


La noticia en cuestión es engañosa

ni menciona que nuestro conocido fuera poeta  

sino que dice que tuvo problemas con la justicia

mi amigo agrega que el diario en realidad quiere decir:

por fin murió este hijo de puta

Me parece acertado el comentario

todos podemos ser poetas e hijos de puta a la vez

y los medios deberían registrarlo


Espero que de nosotros no quede lo peor, le digo

y él, otra vez, reflexiona con sabiduría

quizá de nosotros no quede nada:

“ni el material con el que hacer un clavo

para colgar nuestro retrato” (1)  


El pronóstico dice que lloverá recién el viernes.

1. Bohumil Hrabal

Fernando Belottini (Argentina, Santa Fe, San Jorge, 1962, concordiense por adopción)


Pueden LEER su biografía completa en su página autores de concordia (Nota del administrador).



domingo, 29 de diciembre de 2013

LO QUE LAS PIEDRAS DICEN


Tanto a mi hijo como a mí 
nos gustan mucho las piedras 
también a mi padre 
sospechamos que guardan algo 
en su memoria 
y que han visto lo posible 
desde la inmovilidad 
y podrían contar 
atractivas aventuras 
Nadie nos dijo que así fuera 
es un augurio genético 
y lo vamos transmitiendo 
cópula mediante 
de generación en generación 
Cuando mi hermano 
venga a visitarnos 
sé que saldrá a juntar piedras 
y dirá ¿viste esta? ¿y esta? 
y traerá las que supone 
fueron árboles o raíces 
o querrá encontrar incrustado 
el resto fósil de un pez 
o de un escarabajo 
y se las llevará a su casa 
más allá del peso y del color 
o de que antes hayan sido 
pez, vegetal o escarabajo 
y por las noches 
esperará en silencio 
como los demás 
que ellas le hablen.


Fernando Belottini



Fernando Belottini. Narrador, dramaturgo y poeta argentino, nació en San Jorge (Santa Fe) en enero de 1962, pasó su infancia en María Susana (Santa Fe), su adolescencia en Las Parejas (Santa Fe) y trató, con variada suerte, de hacerse adulto en Rosario (Santa Fe), luego vivió en Córdoba y desde abril de 2000 reside en Concordia (Entre Ríos). Es Contador y trabaja para una empresa que elabora jugos concentrados de cítricos. Es autor de varios libros de cuentos y tiene una novela inédita. Fue distinguido con numerosos premios.


RECOMIENDO su página CASI TODO, donde podrán leer cuentos, poemas y su biografía completa.




sábado, 27 de noviembre de 2010

POR ERROR




Después de viajar una hora, quedé un rato en la estación recordando la charla con mi compañero de asiento.
—Creo que estamos equivocados -me dijo.
No entendí a qué se refería.
-Vivimos en el error permanente.
-Discúlpeme -dije- ¿a qué se refiere?
-Digo que usted y yo, y los demás, estamos equivocados.
-¿Equivocados?
-Por supuesto.
—Pero por qué yo estoy equivocado.
-Por el simple hecho de estar aquí, viajando.
-Discúlpeme, pero yo mismo quise tomar este tren.
-Yo no discuto si usted quiso o no tomar este tren, lo único que digo es que lo tomó por error.
-¿Por error? No es este el tren que va a...
-No lo digo por eso.
-Porque yo puedo mostrarle mi boleto y,
-Sí, ya sé, usted sacó el boleto muy convencido. Pero está equivocado.
-No entiendo.
-Alguna vez se arrepentirá de haberlo hecho.
-Qué cosa.
-De haber tomado este tren.
-Por qué habría de arrepentirme.
-Siempre estamos pensando que no hicimos lo correcto.
—No es mi caso.
-Y por qué no viaja en auto entonces.
-Porque no tengo.
-Pero usted trabaja.
-Sí, pero no gano lo suficiente como para comprarme uno.
-¿Por qué?
—Los salarios están deprimidos. -Sin embargo hay gente que vive de un salario y viaja en su propio auto.
-Son otras realidades.
-Y por qué no la suya.
-Es que.
—Es que alguna vez en su vida habrá cometido un error.
-Siempre traté de hacer lo que quise.
—Es una buena excusa.
-Quiero decir que es lógico que alguna vez me haya equivocado, soy falible como cualquier ser humano, aunque de ahí a pensar que he vivido equivocado hay un buen trecho.
-Sin embargo usted no puede dar razón de sí mismo. No supo explicarme por qué viajaba en tren en lugar de hacerlo en auto.
-Sería muy largo.
-Otra excusa.
-Discúlpeme, pero si usted cree que su vida fue un error no entiendo por qué tengo que pensar lo mismo acerca de la mía.
—No quiero que lo piense, quiero que reconozca que al menos una vez estuvo equivocado y que en más de una ocasión supuso que su vida era un error.
-Por supuesto, y ya se lo dije.
—Usted dijo que era lógico que alguna vez se hubiera equivocado, no fue más que eso.
-Bueno.
-Lo que trato de explicarle es que la vida de cualquiera es un error.
-¿Aún la de los que viajan en auto?
-Sin dudas. Fíjese qué tan equivocada está nuestra vida, que no hace más que terminar en un error.
-La muerte es natural.
-Entonces usted ama la muerte.
-No quise decir eso.
-Pero lo dijo.
-Quiero decir que si en este momento estoy vivo y me siento saludable no tengo motivos para pensar en la muerte.
-Coincida conmigo que ha de ser muy feo morirse.
-Claro.
-Que a nadie le gusta.
—Desde luego.
—Y por qué lo toma con tanta naturalidad entonces.
-No, yo no lo tomo así, simplemente digo que es natural, lógico. Uno nace, crece, se reproduce si puede y muere.
-¿Y en el medio?
—En el medio de qué.
-Entre que nace y se muere.
—Vive.
-Sufre. Sufre por sus errores.
-No sé corno hacer para explicarle que no es mi caso.
-No es su caso, es el caso de todos. Todos los que viajamos en este tren estamos equivocados, cometeremos el peor de lo errores.
-Creo que lo entiendo, lo que usted sugiere es que algún día todos moriremos, cometeremos el peor de los errores.
—No, lo que quiero decir es que vivimos con la sensación de estar equivocados y, a veces, tenemos una convicción tan certera que volvemos a equivocarnos.
—Ahora sí que no entiendo.
-Quiero decirle que la vida no es más que una sucesión de errores.
-Sí, es muy cierto que uno aprende equivocándose.
-Aún así...
-Aún así, también es cierto, puede volver a cometer el mismo error. Es muy común.
-Aún así ya no puede salvar esos errores. Suponga que usted tiene absoluta conciencia de que dentro de cinco minutos morirá y en ese instante no sabe qué hacer, trata de remontar su vida. Y lo hace. Dígame cómo salvará los errores cometidos.
-Es muy fácil rebatirlo. A cada momento, y esa es la realidad, no tenemos conciencia de que moriremos, por consiguiente, no hacemos permanentes balances de nuestra existencia. Vivimos nada más.
-Quise llevarlo a un supuesto.
-De acuerdo, pero un supuesto poco probable. Con ese criterio podríamos preguntarnos qué pasaría si este tren, en lugar de reptar, volara.
-Pero los trenes no vuelan.
-Desde luego.
-Y la gente sí se muere.
Hice una mueca de sobreentendido.
-Y piensa.
Respondí con otra mueca y enseguida intenté robarle las palabras.
-Y piensa que está equivocada. No hay caso, su idea es demasiado fuerte para mí.
—Entiéndame, no se trata de que yo esté más convencido de lo que parezca, sino de que la gente piense en sus problemas.
-Discúlpeme, pero la gente, como usted dice, piensa en lo que quiere. También en sus problemas. La verdad es que no entiendo por qué pone tanto énfasis en eso, habiendo cosas más interesantes en las que pensar.
-Y usted qué cree.
-Creo que es «su» problema y que quiere que todo el mundo se haga cargo.
-Le aseguro que no.
-Entonces tendrá algún cometido.
-Como cuál.
-No sé, filosófico, o religioso. Puedo preguntarle a qué se dedica.
—Por supuesto. Vendo cucharitas de plástico a heladerías.
-Nunca lo hubiera imaginado.
-A veces hasta la imaginación se equivoca.
—Sí, está bien -dije- córrase por favor que quiero bajarme.
-¿Aquí?
-Sí, aunque me equivoque.
-Usted sabe lo que hace.


(De: Astucias que por sutiles se aniquilan
a sí mismas)



Fernando Belottini (Argentina, Santa Fe, San Jorge, 1962)




jueves, 3 de septiembre de 2009

ASTUCIAS QUE POR SUTILES SE ANIQUILAN A SÍ MISMAS

http://www.youtube.com/watch?v=I2PWU0ufBHs




Cortometraje realizado en Rosario por Juan Manuel Durán, Marcos Garfagnoli, Florencia Giménez y Julieta López, basado en un texto de Fernando Belottini.



Fernando Belottini (Argentina, Santa Fe, San Jorge, 1962)






LA MONTAÑA BLANDA


Piso la montaña blanda

es algo que parece mucho
y es poco.
La piso y se hunde
quiero treparla, se aplana
Es un globo que inventé
para no morirme
Se mece y me arrulla
cuando me siento
sobre las ramas de sus árboles falsos.
Me perturba, no lo niego
su falta de naturalidad
su poca experiencia.
Quiere ser trepada
sin tener relieve.
Se presume majestuosa
dice que tras de sí
oculta el sol
y solo consigue
mostrarlo
porque además de ser blanda
es transparente.
A través de ella pueden verse,
desordenadas,
las invisibles ciudades
de Calvino.
Sobre ella soy parte de un horizonte
donde sí hay un sol
sin este ni oeste
es solo una moneda
a punto de amanecer o atardecer
en esta alcancía que es el mundo.

(De: La montaña blanda,
inédito)

Fernando Belottini (Argentina, Santa Fe, San Jorge, 1962)