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martes, 20 de enero de 2009

PUTOS DE BIZANCIO

























de vestimenta como bandera
discordante y caprichosa y obscena:
su lascivia de fin de semana y fin del mundo
sus inflexiones como de terciopelo rasgándose
fingida seda perfumada que oculta un despiadado acero
sus miradas que al instante tasan en
exactas unidades de gozo
a cuanto cuerpo presuma de puro y de incorrupto:

ciego hervor de antigua especiería en sus venas
consagra un dios en apariencia de arrugado feto
disuelve las contraseñas
los signos contrarios
y se lava de toda pureza y se renueva
y les deja como dádiva
el verdadero gusto del amor,
que es un purísimo amargo insoportable,
y breve paz también,
saciedad que angustia,
y un nombre, un lugar, una eterna promesa,
y todo es mentira,
y ellos lo saben...

pero regresan.



Joaquín Morales



Joaquín Morales. Seudónimo de Virgilio Lito Pessolani. Poeta paraguayo, nacido en Asunción en 1959. Publicó Postales de Bizancio (1984), Poliedro o panóptico del mundo y despliegue de sus trampas, demonios y maravillas (1985), Historia(s) de Babel (1992), Sermo, Hurras a Bizancio (2005) y Musica Ficta (2005). El poema que presentamos pertenece al libro Hurras a Bizancio y fue extraído de la Antología de la última poesía paraguaya "Años de jugo loco reloaded", realizada por el poeta paraguayo Cristino Bogado en 2007.

Más poemas, aquí.


IMAGEN: Joaquín Morales, Retrato a lápiz de Mario Casartelli Aalcandara, 1985.




lunes, 19 de enero de 2009

SOMOS EL POLVO DE LAS CÁSCARAS

de los vulgares frutos de la tierra
en primorosa delicia transformados,
alto llegamos, a bien servida mesa
y polvo que somos nos muerde
delicado diente aún no derrotado.

la fina polvareda somos del entrechoque de fortunas:
doradas postergaciones de los muchos,
polvorientos guerreros en billetes intactos,
rozamiento de monedas quemantes
en tenaces números nos conciliamos,
respiración de sueños intranquilos,
y tanto pesamos y asfixiamos tanto
que soñador y sueño al fin
son polvo para los dueños.

del fondo de los baúles venimos
de los rincones desdeñados
por el historiador del Mismo Ombligo
por el afinador del Eterno Piano:
el polvo somos de escritorios
brillantemente obsoletos
sillas curules que esperan
mejor y más sabia posesión.

el polvo refugiado
en los pliegues más callados de la historia
en los hombros de yeso de los bustos
de los grandes derrumbes somos
la ceniza de los más luminosos incendios
y no sabemos cuándo fueron
ni si duran todavía.

el polvo y la ceniza de los libros
perdidos, prohibidos, quemados,
mal interpretados, nunca leídos,
la carbonilla de las letras
torcidas, retorcidas para significar otra letra
la borra de los tinteros
que evaporaron su tinta esperando,
la arenilla somos de las palabras
que se hicieron polvo
de tanto rodar en cauce seco:
no dichas, no escuchadas de tan duplicada repetición:
y tratamos de volver a articularnos
pero nos cuesta y te duele,
te pesa y nos confunde.

el polvo ya asentado
que fue la polvareda de las grandes marchas

de las carretas de la huída
caminos hacia ninguna parte
hacia más camino y polvareda.

el polvo de los cántaros enterrados
y su dorada leyenda hecha polvo
somos

la ceniza de los primeros muertos
de los muertos acurrucados en cántaros
ya ni en sus cantos rescatados

y en la mezcla no sabemos
quién es muerto o sólo tierra,
ni quiénes son los que nos cantan
los que nos pisan, ni hacia dónde.

somos la flor hecha polvo,
el polvo de tu esperanza
patria querida

pulverizada



Joaquín Morales (Asunción del Paraguay, 1959)



viernes, 16 de enero de 2009

VARIACIÓN RETÓRICA MÍNIMA

Der Tod ist kein Ereignis des Lebens.

que te agarre la muerte en medio del café con leche,
a solas con la gloria de tu mejor medialuna;
que te agarre la muerte con helado a medio consumir,
y lo que resta, delicia de la mosca anónima;
que te agarre la muerte en calzoncillos,
plácido, indefenso,
rascándote el ombligo y la experiencia;
que te agarre la muerte con tu historia
poco florecida de fanfarrias,
casi todavía en plena afinación;
que te agarre la muerte tal tropiezo
en vals de maniquí de escaparate,
descompuesto el tres por cuatro,
el charol pisoteado;
que te agarre la muerte como en broma,
un empujón nomás hacia un costado.



Joaquín Morales (Asunción del Paraguay, 1959)




PAVANA Y GALLARDA DEL PUNTO DE VISTA

Quien más ve, quien más oye, menos dura.
Góngora
(pavana)no me pidas que atienda a los detalles
si es música marfil de flauta blanca:
disolviendo concento en materiales
durar no puede en mí su resonancia

o digo mal: si más el lienzo dura
descrito en el poema, la sustancia
del pincel fundamenta la figura:
y ésta es toda posible semejanza

soneto no, apenas referencia
como una reverencia en la pavana
concedo yo que pidas a mi ciencia

como marfil no ve pincel ni danza
es que no ver, no oír es su inocencia:
y esto hace posible su venganza


(gallarda)

se intuye el gusto de la berenjena

por el color violeta de su cáscara
así como danzar tras una máscara
razón de perspectivas enajena

contraejemplo aparente es clavecín
de sonido indistinto si violeta,
Scarlatti o abedul o barzeletta:
porque violeta viene del latín

quien danza por danzar en beneficio
del Arte de la Danza y la Kultura
en un berenjenal pierde su oficio

así la danza en contradanza muda,
y en mudo clavecín el buen juicio
de quien más ve y más oye y menos dura




Joaquín Morales (Asunción del Paraguay, 1959)