Te veo tanto a vos como a él pero ustedes no pueden verse En el medio hay una pared un árbol o una niebla Yo estoy sobre la pared arriba del árbol o soy la niebla misma Pero ustedes pueden al mismo tiempo verme a mí pueden verme a mí mirar primero a uno girar la cabeza y mirar al otro Soy la pared el árbol la niebla misma Soy cualquier cosa que puede mirar y al mismo tiempo tapar los objetos Ambos lados de un pájaro Separados uso el ojo izquierdo y el derecho Te miro tanto a vos como a él Solamente ustedes dos no pueden verse.
Tu mano
Con tu mano sobre mi cuerpo te dormís profundamente impidiéndome dormir Su peso tan liviano de a poco se vuelve plomo La noche es muy larga y tu postura no cambia Esta mano debería simbolizar amor pero tal vez tenga otro significado más profundo no me animo a sacarla o a despertarte En el momento en que me acostumbro e incluso llega a gustarme de golpe en sueños sacás tu mano completamente inconsciente.
Han Dong
(Del libro homónimo: 150
poetas chinos contemporáneos,
Gog y Magog, 2023)
(Traducción, selección y biografías:
Miguel Ángel Petrecca)
Han Dong nació en Nanjing en 1961. A los ocho años fue enviado con su familia a una zona rural al norte de la provincia de Jiangsu, donde pasó el resto de su infancia y adolescencia. Estudió filosofía y durante varios años se dedicó a la enseñanza del marxismo. Comenzó a escribir a comienzos de los 80 y fue uno de los impulsores de la revista Tamen ( Hilos). Han Dong ha contribuido a la escena poética de las últimas tres décadas no sólo a través de sus poemas sino también de sus ensayos y de su trabajo como editor, tanto de Tamen como de una importante colección de poesía. A partir de los noventa se dedicó cada vez más a la licción. Su primera novela Echar raíces (Zhagen), de tono autobiográfico, narra el proceso de inserción y asimilación de una familia de intelectuales urbanos en un medio campesino, durante la revolución cultural.