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miércoles, 16 de junio de 2021

De: MEDITAÇAO SOBRE RUÍNAS (1994)


 









COTIDIANO
 
Nunca son las cosas más simples las que aparecen
cuando las esperamos. Lo que es más simple,
como el amor, o la más evidente de las sonrisas, no se
encuentra en el curso previsible de la vida. Sin embargo, si
nos distraemos del calendario, o si el azar de los pasos
nos empujó hacia fuera del camino habitual,
entonces las cosas son otras. Nada de lo que se espera
transforma lo que somos a no ser esto:
un desvío en el mirar; o la mano que se demora
en tu hombro, forzando una aproximación
de los labios.
 
(De: “Antología”, Visor, 2003)
 
Nuno Júdice 
 (Algarve, Sur de Portugal, 1949)

(Traducción: Vicente Araguas
 
 

QUOTIDIANO


Nunca são as coisas mais simples que aparecem
quando as esperamos. O que é mais simples,
como o amor, ou o mais evidente dos sorrisos, não se
encontra no curso previsível da vida. Porém, se
nos distraímos do calendário, ou se o acaso dos passos
nos empurrou para fora do caminho habitual,
então as coisas são outras. Nada dq que se espera
tranforma o que somos se não for isso:
um desvio no olhar; ou a mão que se demora
no teu ombro, forçando uma aproximação
dos lábios.
 
 

NOTA del administrador: Pueden LEER la biografía del autor en una entrada suya anterior.





lunes, 14 de junio de 2021

De: A FONTE DA VIDA (1997)

 
















ENCANTAMIENTO

 
Vi las mujeres azules del equinoccio
volando como pájaros ciegos; y sus cuerpos
sin alas ahogándose, despacio, en los lagos
volcánicos. Sus labios vomitaban el fuego
que traían de una infancia de magma
calcinado. El agua estaba negra, a su vuelta;
y los ramos de las plantas sumergidas por las lluvias
primaverales las abrazaban, empujándolas en un
estertor de imágenes. Las tapé con el cobertor
del verso; las extendí en la arena gruesa
de la orilla, viendo las culebras de agua huir
por entre los cañaverales. Les aceché
el sexo por donde se escurría el líquido blanco
de un inicio. Pude decirles que las amaba,
abrazándolas, como si estuviesen vivas; y
oí un rastrojar de criaturas por entre
los arbustos, repitiéndome las frases con una
entonación de risa. ¿Dónde están esas mujeres?
¿En qué lecho de río duermen sus cuerpos,
que mis dedos buscan en un gesto
vago de inquietud? Navego contra corriente;
busco la fuente, el silencio frío de una génesis.
 
(De: “Antología”, Visor, 2003)
 
Nuno Júdice  (Algarve, Sur de Portugal, 1949)


(Traducción: Vicente Araguas
 
 
ENCANTAMENTO
 
Vi as mulheres azuis do equinócio
voarem como pássaros cegos; e os seus corpos J
sem asas afogarem-se, devagar, nos lagos
vulcânicos. Os seus lábios vomitavam o fogo
que traziam de uma infância de magma
calcinado. A água ficava negra, à sua volta;
e os ramos das plantas submersas pelas chuvas
primaveris abraçavam-nas, puxando-as num
estertor de imagens. Tapei-as com o cobertor
do verso; estendi-as na areia grossa
da margem, vendo as cobras de água fugirem
por entre os canaviais. Espreitei-lhes
o sexo por onde escorria o líquido branco
de um início. Pude dizer-lhes que as amava,
abraçando-as, como se estivessem vivas; e
ouvi um restolhar de crianças por entre
os arbustos, repetindo-me as frases com uma
entoação de riso. Onde estão essas mulheres?
Em que leito de rio dormem os seus corpos,
que os meus dedos procuram num gesto
vago de inquietação? Navego contra a corrente;
procuro a fonte, o silêncio frio de uma génese.

 
 
IMAGEN: "The Nymphaeum"(1878)--pintura de William Bouguereau




sábado, 12 de junio de 2021

De: AS REGRAS DA PERSPECTIVA (1990)


 









RETRATO
 
 
Se arrima a la pared. La blancura
de las piernas contra el negro de la sombra.
La raya de la media en la raya del papel; y
los dedos que horadan la piel. Los ojos
cerrados en el exceso de la luz. Entreabre
los brazos, dejando que los senos
salten hacia el sol. El rigor del viento
ablanda esa imagen.
 
(De: “Antología”, Visor, 2003)
 
Nuno Júdice  (Algarve, Sur de Portugal, 1949)


(Traducción: Vicente Araguas
 
 
RETRATO
 
Encostase à parede. A brancura
das pernos contra o negro da sombra. O
risco  da meia no risco do papel; e
os dedos que furam a pele. Os olhos
fechados no excesso da luz. Entreabre
os braços, deixando que os seios
saltem para o sol. O rigor do vento
abranda nessa imagem.
 



IMAGEN: (De archivo).



jueves, 10 de junio de 2021

De: NAS BRAÇOS DA EXÍGUA LUZ (1976)


 



















“FEMME À L’OMBRELLE”, 1886 (*)


La Revolución nace del paraguas de Monet,
no por azar, sino porque era un día de lluvia. O mejor,
las nubes que cubren la parte superior de los dos lados
de la tela vuelven inevitable y evidente la aparición del
paraguas

en manos de la mujer. Es que en alguna parte, por detrás
         de aquello que se ve
y es claro, una sombra próxima, y de cuya transparencia se
hace eco
el poema, concentra las diversas tensiones convergentes en
la proximidad
de lo temporal. ¿Por qué razón, se preguntaría a propósito,
         aquella mujer
está allí, en espera de la lluvia, batida por los vientos y desgarrada
por los arbustos? También la impresión, que tengo en mi
         frente, poco
transmite del color original. Sólo un brillo, sobre todo
        cuando únicamente
entreabro la ventana, no dejando entrar un exceso de luz,
        se suelta y bate
en la pared, sobre la tapa de la escribanía en que escribo, y
        momentáneamente
reproduce aquella figura solitaria - ahora que este adjetivo
inesperado, aquí surge lógicamente solicitado por el poema.
Finalmente, la propia pared se identifica con el horizonte:
hacia donde me dirijo, en cierta manera sin la esperanza
en un próximo regreso.
 
(De: “Antología”, Visor, 2003)
 
Nuno Júdice  (Algarve, Sur de Portugal, 1949)

(Traducción: Vicente Araguas)
 
 
 
A Revolução nasce do chapéu de chuva de monet,
não por acaso, mas porque estava um dia de  Chuva. Ou antes,
as nuvens que cobrem a parte superior dos dois lados
da tela tornam inevitável e evidente a aparição do chapéu de
          chuva
nas mãos da mulher. É que algures, por detrás daquilo que se
          vê
e é claro, uma sombra próxima, e de cuja transparência se faz
         reflexo
o poema, concentra as diversas tensões convergentes na proximidade
do temporal. Por que razão, perguntar-se-ia a propósito,
       aquela mulher
está ali, à espera da chuva, batida pelos ventos e rasgada pelos
arbustos? Também a impressão, que tenho na minha fente,
      pouco
transmite da cor original. Só um brilho, sobretudo quando
apenas entreabro
a janela, não deixando entrar um excesso de luz, se solta e
     bate
na parede, sobre o tampo da secretaria em que escrevo, e
    momentaneamente
reproduz aquela figura solitária - agora que este adjectivo,
inesperado, aqui surge logicamente solicitado pelo poema.
Por fim, a própria parede se identifica com o horizonte:
para onde me dirijo, de certo modo sem a esperança
num próximo regresso.
 
 
 (*) Pintura de Monet, Femme à l'ombrelle, 1875.


martes, 23 de diciembre de 2008

HOY

























Hoy, podría beber de tus labios
el agua más pura del invierno,
o devorarlos, con el hambre que
sólo el amor sacia, hasta que un
rojo de fruto los pinte
con su color.


Hoy, podría aspirar de una
sola vez todo el perfume
de tu cuerpo, y sentirte
dentro de mí, llenándome
los pulmones con el aire más
fresco de la primavera.


Hoy, podría cosechar en tus
cabellos un viento de nube,
y verlos volar sobre el azul
que un día vestiste y aún
está en mis ojos, con
el brillo caliente del verano.


Hoy, podría cubrirte con
mis brazos, y guardar conmigo
la dulce luz de tus senos, para
guiarme cuando tu ausencia
me duele, como un breve
sol de otoño.




Nuno Júdice
(Traducción de Blanca Luz Pulido)



Hoje: Hoje, podia beber dos teus lábios/ a agua mais pura do inverno,/ ou devorá-los, com a fome que/ so o amor sacia, até que um/ vermelho de fruto os pinte/ com a sua cor./ / Hoje, podia respirar de um/ so fôlego todo o perfume/ do teu corpo, e sentirte/ dentro de mim, enchendo-me/ os pulmôes com o ar mais/ fresco da primavera.// Hoje, podia colher nos teus/ cabelos um vento de nuvem,/ e vê-los voar sobre o azul/ que um dia vestiste, e ainda/ está nos meus olhos, com/ o brilho quente do verâo.// Hoje, podia cobrir-te com/ os meus braços, e guardar comigo/ a doce luz dos teus seios, para/ me guiar quando a tua ausência/ me dói, como um breve/ sol de outono.




Nuno Júdice nació en Algarve, Sur de Portugal, en 1949. Poeta, narrador, ensayista, dramaturgo, editor profesor universitario y diplomático. Realizó estudios de Filología romana. Ha publicado doce libros de poesía, seis de ficción, y varios volúmenes de ensayo. Fue el primer poeta portugués en ser editado en Francia por la prestigiosa editorial Gallimard. En 1973 ganó el Premio Neruda y en 1995, el gran Premio de Poesía de la Asociación de Escritores Portugueses. Se desempeñó como Agregado Cultural de Portugal en París. Fundador y director de la revista de Poesía Tabacaria. Algunas de sus obras, traducidas al francés son Jeu de reflets (Juego de reflejos), con pinturas de Manuel Amado, Paris, Chandeigne, 2001; Lignes d’eau (Líneas de agua), Fata Morgana, 2000; Traces d’ombre (Trazos de sombra), traducido por Geneviève Leibrich, Paris, Métailié, 2000; Un chant dans l’épaisseur du temps (Un canto en el espesor del tiempo) seguido de Méditation sur les ruines (Meditación sobre las ruinas), Gallimard, 1996; Voyage dans un siècle de littérature portugaise (Viaje en un siglo de Literatura Portuguesa), Bordeaux, l’Escampette, 1993.







lunes, 8 de diciembre de 2008

PRINCIPIOS


Podríamos saber un poco más

de la muerte. Pero no sería eso lo que nos haría
desear morir más
aprisa.

Podríamos saber un poco más
de la vida. Tal vez no necesitaríamos vivir
tanto, cuando sólo se precisa saber
que debemos vivir.

Podríamos saber un poco más
del amor. Pero no sería eso lo que nos haría dejar
de amar al saber claramente lo que es el amor, o
amar más todavía al descubrir que, aun así, nada
sabemos del amor.




Nuno Júdice  (Algarve, Sur de Portugal, 1949)

(Traducción de Elkin Obregón)






EPISODIO CALLEJERO




















En una esquina, buscas que el poema te diga

quién es, por qué te ocultas, cuál es el nombre
de la jovencita que, en el café, te miró fija-
mente. Y no tienes respuesta. La respuesta
estaba en los labios de esa jovencita que
tu silencio no supo interrogar;
y en el viento que barría la explanada, le-
vantando papeles y hojas. El otoño:
imagen, esa, de tu propia vida que
no supiste interrogar; para que de
una banal conversación- con la desconocida
surgiese una imagen, esa otra, de la
vida que desearías que de tí no huyese,
a cada instante, por entre los dedos y los versos.



Nuno Júdice  (Algarve, Sur de Portugal, 1949)

(Traducción de Jorge Fondebrider)


EPISODIO DE RUA : Num canto, procuras que o poema te diga/ quem és, por que te ocultas, qual o nome/ da rapariga que, no café, te olhou fixa-/ mente. E nâo tens resposta. A resposta/ estava nos lábios dessa rapariga que/ o teu silêncio nâo soube interrogar/ e no vento que varria a esplanada, le-/ vantando papéis e folhas. O outono:/ imagen, essa, da tua própia vida, que/ nâo soubeste ignorar; para que de/ uma banal conversa com a desconhecida/ surgisse uma imagen, essa outra, da/ vida que desejarias que te nâo fugisse,/ a cada instante, por entre os dedos e os versos.