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domingo, 5 de marzo de 2017

UN MUNDO MEJOR




     Es un solo misterio, y sin embargo tiene muchos nombres.
Pero estos nombres, también, no se conocen, o no se pronuncian,
o no se distinguen de sus semejantes. Inés, ¿andarás firmemente,
sin enroscarte sobre ti? Tu complicado padre mira quién sabe qué,
fuma y escribe. Mira las grandes hojas que escapan del cántaro:
te recuerda. El agua es perfecta como nadie. Y la noche, la noche
entra en la casa, la noche es este silencio donde existo y comprendo
que la muerte es inmensa como el amor, semejante al amor. Hay cielo,
tierras y otros seres en este mundo. Intentaron -ellos, tan queridos
y sin embargo tan perdidos por mí- hacer una historia conmigo:
¡lo que menos era necesario! El excelente abismo, el buen compañero:
arroja en él todo lo que ames, no te defraudará.

     En alguna parte estamos juntos. En alguna parte nos reunimos
a pesar de las palabras que hemos querido decir, pero no sin ellas.
La belleza fue un salto cada vez más grande hacia la verdad, pero no
hay más que eso, no hay más que eso y no te dejes robar, hija.



EN LA MELANCOLÍA DE UN DÍA DE OTOÑO

En la melancolía de un día de otoño
pensé en el niño que se fue de casa,
en el adolescente que lloró
cerca del río, entre los sauces y la luna,
pensé en el hombre que una vez se detuvo
en una calle roja donde, después de un carro,
sólo había un crepúsculo.
Pensé en aquella que atrapó la tormenta,
en los que dicen hasta luego y no vuelven jamás,
pensé en aquellos que tocaron fondo
en cualquier cosa inmensa que creyeron sin fin,
en las palabras que sólo se dicen a medias,
en lo que siempre queda sin resolver, pendiente
de respuesta o de un tiempo que no existe,
en el conocimiento cada vez más atónito,
en los derrumbes que no detiene un abrazo,
en los sueños que en vano hieren la realidad
(la realidad resiste, y es dura, y es porfiada),
en los planes perfectos que de pronto no sirven,
en los grandes relámpagos que nos dieron la pena,
en los insectos cercenados
que apuestan siempre a otra forma de vida,
y en las piedras que ignoran todo esto.

Pensé en mi hija que hoy, de pronto,
comenzó a comprender a Carlitos Chaplin.




Raúl Gustavo Aguirre 



Raúl Gustavo Aguirre. Poeta, ensayista, traductor, crítico literario y profesor universitario argentino, nacido en Olivos, Buenos Aires en 1927 y fallecido en la misma ciudad, en 1983. Autor destacado en la lírica argentina contemporánea, fue también un activo y fecundo animador cultural que, desde la revista literaria Poesía Buenos Aires, propugnó la corriente conocida como Invencionismo y alentó el quehacer de los jóvenes autores que mostraban un especial interés por la Vanguardia. En colaboración con el poeta y dramaturgo Edgar Bayley, Aguirre fundó, en 1950, la influyente revista literaria Poesía Buenos Aires, que tuvo diez años de existencia, reunió en sus páginas a los poetas argentinos más relevantes de la década del cincuenta; y donde Aguirre realizó admirables traducciones de poetas franceses contemporáneos.  La selección de poesía argentina que hizo para la Editorial Fausto, en tres tomos, en 1979, sigue siendo una obra de referencia y la primera antología realizada en la Capital, auténticamente Federal (no hay muchas más) y tan generosa que Aguirre tuvo hasta el gesto de excluirse de su propia antología (gesto improbable de encontrar hoy en día, por no decir imposible, en donde cada uno sólo quiere hacer bailar su trompo). Edgar Bayley junto con Aguirre y otros escritores crearon el invencionismo (cuyo manifiesto fue escrito por Bayley); una corriente poética influida por las vanguardias europeas: el ultraísmo, el surrealismo;  y por el chileno Huidobro, con el creacionimo. Mientras trabajaba en sus poemas, y los publicaba, Raúl Gustavo Aguirre se destacaba por sus cursos y conferencias sobre literatura, así como por su labor de crítico literario y promotor cultural. Publicó:  Cuerpo del horizonte (1951); La danza nupcial (1954); Cuaderno de notas (1957); Redes y violencias (1958); Alguna memoria (1960), Señales de vida (1962) y La piedra movediza (1968). En 2015, María Malusardi realizó una amplia selección de sus poemas que fue publicada bajo el título de "Obra poética", por Ediciones del Dock. De ese volumen fueron extraídos estos poemas y todos los de las dos entradas anteriores. 




viernes, 3 de marzo de 2017

SI EXISTE UNA VENTANA


























POESÍA

Mis amigos, los que en otro tiempo venían,
se apasionaban por ese tema.
En la ciudad de traficantes eran
sus corazones el mayor tesoro.

Mis amigos de pronto dejaron de venir.
Los vi de lejos detrás de los cristales
de enormes edificios alfombrados.
Les hice señas desde el viento.

Les hice señas desde el sol,
desde la luna y los planetas,
señas de espadachín, de siux, de mono.
Les hice señas pero no miraron.



LA QUE ESTÁ SOLA

La que está sola cree que está sola.
Mira su soledad, la extiende, la da vuelta
para ver al trasluz si está gastada,
si ya no es tiempo que se rompa.

La que está sola mira y mira en el espejo
y ve su rostro tan desamparado, su
necesidad tremenda de ser otra,
su no querer ya nada nunca más
y su quererlo todo para siempre.

La que está sola cree que está sola.
No ve todos los brazos que la abrazan.
No ve todos los sueños que la sueñan.



PARÉNTESIS

No es el rayo del dios
sino la ligereza
-infinito y herrumbre-
de un clavo que se dobla
lo que puede matar 
al que lleva un martillo
durante mucho tiempo
en su mano crispada.



COMPROBACIÓN

El cielo se refleja
en mi taza de té.
Cualquier milagro puede ser
si existe una ventana.




Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)


Imagen: Fotografía de Caro Turletti:  Huellas -Frigorífico -2014.


miércoles, 1 de marzo de 2017

AVENTURA EN LA NOCHE






























STRIP TEASE


Ella es toda alegría.
Danza
su canción
desnuda
para ella.

Los demás ven un cuerpo
se balancean en la magia
conocen una rara
libertad.

Aúllan porque temen
temen esa alegría
de pronto
tan pura entre los muertos
tan parecida a dios
o a un poema.



LA AMANTE

Un bello cuerpo de mujer 
se levanta en la noche y me saluda:
Sólo tú entre los hombres
puedes amar aún.

Y yo, el demente, yo el privilegiado,
tomo la gracia de ese cuerpo vivo
sobre el que los otros, más sensatos,
arrojaron desechos o napalm.

Ella es cálida y tiembla
cuando la nombro. Todavía
le parece muy raro
que no me dé vergüenza ser así.



YA NO TE GUARDARÉ

Ya no te guardaré; se deshizo la música
donde me pareció que estabas.
Eran cristales rotos o arena, no sé bien:
yo pisé y comprendí.

Comprendí con asombro que el tiempo se estiraba
desesperado y sin sentido
y que yo no era nadie
excepto el que te amó.

Eran cristales rotos, piedras o desventuras,
eran cuerpos o cenizas, no sé.
yo pisé y comprendí.



Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)



Imagen: Kim Basinger, en el film "Nueve semanas y media".



miércoles, 27 de abril de 2011

Vivir


Vivir es asumir el dolor de vivir.

(Y un dia desquitarse
en la playa escondida,
en el mar infinito).

Un sólo dia, uno.

1980.


Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)





viernes, 12 de noviembre de 2010

Virelai


Yo confío en que un rostro
entre los silbidos del tiempo
llegará a ser el tuyo.

Yo espero
en el borde de una tormenta
el día de tu nombre.

Yo quiero atravesar
este recuerdo sin imagen
entre el lejano rodar
de las piedras mudas al sol.

Yo me desasiré de la magia
para volverme y descubrirte
detrás de la desierta construcción
de las sombras del día.

Ya no seré cobarde
ni te perderé en el camino
ni en ninguna ribera.

Aceptaré tu sonrisa
tu vestido claro
la hierba de mi vida
entre las ramas del crepúsculo.

Y si desapareces
en la larga llanura
temida por los pájaros
no diré que te has ido para siempre
sino que yo te amaba
y he muerto.


Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)




IMAGEN: La actriz española María Valverde.




martes, 25 de agosto de 2009

LA ESTRELLA FUGAZ













Yo cumplo un luminoso y secreto destino,
lejos, en un sistema solar joven y extraño.
Soy puro lis de fuego y después ya no soy
sino una claridad velocísima y tenue
que se confunde con la claridad.

La Gaceta, Tucumán, 1983,


Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)


miércoles, 29 de abril de 2009

YO


Yo reúno tus rostros tus gestos tus palabras
vivo de tus imágenes como el agua del cielo
yo te devuelvo al sol a las glicinas
al reino tuyo a tu calor
yo te desato de la noche que te olvida
te devuelvo a los días más bellos de la tierra
esta tierra que quiere ser parecida a ti

y que te necesita para maravillarme.



Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)





sábado, 20 de diciembre de 2008

EL QUE NO APRENDE NUNCA


El que no aprende nunca toca el fuego,

el que no aprende nunca da una mano,
el que no aprende nunca vuelve a andar.

El que no aprende nunca se golpea
contra una pared y con la otra
y después con la otra y con la otra
y sigue caminando.

Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)



sábado, 15 de noviembre de 2008

LA CAVERNA


En mi caverna se está bien.

Y allí todo es posible.
No hay rey más poderoso
que este ser solitario.

El único inconveniente,
es cierta sensación
de que algo esencial
ocurre en otra parte.



Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)




miércoles, 23 de julio de 2008

POR ÚLTIMO



Haber dejado una moneda de fuego en la mano de otro,

haber atado ciertos hilos de amor y resplandor,
haber perdido algo
al salir de la casa vacía.

Haber estado, haber acompañado,
haber estado complicado con el viento que siempre tiene razón,
con la tierra y el agua y con la hierba que siempre tienen razón.

No haber cumplido años lejos de sí mismo,
no importa si de rodillas o en medio del pantano pero cerca de sí,
o entre asuntos pendientes o torcidos desde el comienzo,
pero masticados con tus dientes.

No importa ser un objeto más o menos clasificable
despreciable por los que deciden,
no importa ser superado, masacrado, tergiversado, desmentido,
con todo eso se hace la verdad.

No importa ser interrumpido
si estás al pie del árbol gigante en el día sin fin,
al pie del árbol de piedras preciosas del sueño que sólo
pertenece a los hombres,
y si has podido hablar con esas piedras
y acompañar hasta su casa a alguien
en un momento duro de la noche (y vivía tan lejos).

No importa que no haya solución para nadie ni perdón para nadie
ni si al fin estás solo en las salinas de la madrugada
haciendo todo lo posible para que salga el sol,
para que estos rostros queridos no se hundan en los
rápidos de la nada
que acecha tanta maravilla.


Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)




LOS OBSTINADOS HACEDORES DE POEMAS


Los obstinados hacedores de poemas,
con sus poemas que suponen inmortales,
buscan ser atendidos, entendidos,
celebrados, queridos, consolados,
amados y salvados. Pobres niños,
pobres que tanto piden,
los que padecen soledad, postergación, olvido,
y nunca serán hartos.
Oh los que piden por la Poesía en negros pedestales
de las metrópolis en ruinas. Pobres almas,
solitarios despojos de las centurias imperiales,
mis poetas, mis dobles en el espejo, yo.


Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)