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sábado, 13 de octubre de 2012

EXVOTO














A las chicas de Flores

Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de la Confitería del Molino, y usan moños seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposa.

Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.

Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus  mamás —empavesadas como fragatas— van a pasearse la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído y sus pezones fosforescentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.
 

Las chicas de Flores, viven en la angustia de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a todos los que les pasan lavereda.

                               Buenos Aires, octubre de 1920



Oliverio Girondo




Oliverio Girondo. Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1891, en el seno de una familia adinerada que le procuró una esmerada educación en importantes centros educativos europeos. Estudió Derecho, y muy pronto, a raíz de sus contactos con los poetas exponentes de la vanguardia europea, publicó en 1922 su primer libro de poemas, «Veinte poemas para ser leídos en el tranvía», seguidos luego por «Calcomanías» en 1925, «Espantapájaros» en 1932, «Persuasión de los días» en 1942, «Campo nuestro» en 1946 y «En la masmédula» en 1954, obra que constituye su trabajo más audaz en el campo de la poesía. Al iniciarse la década de los años cincuenta, guiado por su interés en las artes plásticas, incursionó en la pintura con una marcada tendencia surrealista, gracias a su profundo conocimiento de la pintura francesa. En 1961 sufrió un grave accidente que le disminuyó sus condiciones físicas. En 1965 viajó por última vez a Europa y a su regreso a Buenos Aires, falleció en 1967. Es sin duda uno de los poetas más relevantes de la primera mitad del siglo XX.
                                                                    Biografía tomada de A media voz.




martes, 3 de mayo de 2011

TROPOS



Toco
toco poros
amarras
calas toco
teclas de nervios
muelles
tejidos que me tocan
cicatrices
cenizas
trópicos vientres toco
solos solos
resacas
estertores
toco y mastoco
y hada

Prefiguras de ausencia
inconsistentes tropos
qué tú
qué qué
qué quenas
qué hondonadas
qué máscaras
qué soledades huecas
qué sí qué no
qué sino que me destempla el toque
qué reflejos
qué fondos
qué materiales brujos
qué llaves
qué ingredientes nocturnos
qué fallebas heladas que no abren
qué nada toco
en todo


(En la masmédula)

Oliverio Girondo (Argentina, Buenos Aires, 1891-1967)









miércoles, 19 de mayo de 2010

Todo es amor...














Todo es amor, amor
No hay nada más que amor
En todas partes se encuentra amor
No se puede hablar mas que de amor.

Amor pasado por agua
Amor al portador
Amor a plazos
Amor analizable, analizado
Amor ultramarino
Amor ecuestre
Amor de cartón piedra
Amor con leche
Amor con una gran M
Con una M mayúscula
Chorreando de merengue
Cubierto de flores blancas.

Amor con sus accesorios,
Con sus repuestos,
Con sus faltas de puntualidad,
De ortografía
Con sus interrupciones cardíacas
Y telefónicas.

Amor que incendia el corazón de los orangutanes
De los bomberos
Amor que exalta el canto de las ranas
Bajo las ramas
Que arranca los botones
De los botines
Que se alimenta de encelo
Y ensalada.
Amor impostergable
Y amor impuesto
Amor incandescente
Y amor incauto
Amor indeformable
Amor desnudo
Amor, amor
Que es simplemente amor
¡Y nada más que amor!

(de Espantapájaros)


Oliverio Girondo (Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)



sábado, 28 de marzo de 2009

Algunos MEMBRETES

Lo prodigioso no es que Van Gogh se haya cortado una oreja, sino que conservara la otra. 

  "La Maja Vestida" está más desnuda que la "maja desnuda". 

La arquitectura árabe consiguió proporcionarle a la luz, la dulzura y la voluptuosidad que adquiere la luz, en una boca entreabierta de mujer. 

El problema más grave que Goya resolvió al pintar sus tapices, fue el dosaje de azúcar; un terrón más y sólo hubieran podido usarse como tapas de bomboneras. 

En vez de recurrir al whisky, Turner se emborracha de crepúsculo. Todo el talento del "douannier" 

Rousseau estribó en la convicción con que, a los sesenta años, fue capaz de prenderse a un biberón. 

os cubistas cometieron el error de creer que una manzana era un tema menos literario y frugal que las nalgas de madame Recamier. 

Los únicos brazos entre los cuales nos resignaríamos a pasar la vida, son los brazos de las Venus que han perdido los brazos. ¡Sepamos consolarnos! 

Si las mujeres de Rubens pesaran 27 kilos menos, ya no podríamos extasiarnos ante los reflejos nacarados de sus carnes desnudas. 

Hasta la aparición de Rembrandt nadie sospechó que la luz alcanzaría la dramaticidad e inagotable variedad de conflictos de las tragedias shakespearianas. 

Los pintores chinos no pintan la naturaleza, la sueñan. 

Nadie escuchó con mayor provecho que Debussy, los arpegios que las manos traslúcidas de la lluvia improvisan contra el teclado de las persianas. 

  ¿Existe un llamado tan musicalmente emocionante como el de la llamarada de la enorme gasa que agita Isolda, reclamando desesperadamente la presencia de Tristán? 

Musicalmente, el clarinete es un instrumento muchísimo más rico que el diccionario. 

Ningún Stradivarius comparable en forma, ni en resonancia, a las caderas de ciertas colegialas. 

Los rizos, las ondulaciones, los temas "imperdibles" y, sobre todo, el olor a "vera violetta" de las melodías italianas. 

Los críticos olvidan, con demasiada frecuencia, que una cosa es cacarear, otra, poner el huevo. 

Un libro debe construirse como un reloj, y venderse como un salchichón. 

  ¡La opinión que se tendrá de nosotros cuando sólo quede de nosotros lo que perdura de la vieja China o del viejo Egipto! 

¿Por qué no admitir que una gallina ponga un trasatlántico, si creemos en la existencia de Rimbaud, sabio, vidente y poeta a los 12 años? 

El ombligo no es un órgano tan importante como imaginan ustedes... ¡Señores poetas! 

¿Cómo dejar de admirar la prodigalidad y la perfección con que la mayoría de nuestros poetas logra el prestigio de realizar el vacío absoluto? 

¡Sin pie, no hay poesía! —exclaman algunos. Como si necesitásemos de esa confidencia para reconocerlos. Hasta Darío no existía un idioma tan rudo y maloliente como el español. 

La poesía siempre es lo otro, aquello que todos ignoran hasta que lo descubre un verdadero poeta. 

Sólo después de arrojarlo todo por la borda somos capaces de ascender hacia nuestra propia nada. 

Ambicionamos no plagiarnos ni a nosotros mismos, a ser siempre distintos, a renovarnos en cada poema, pero a medida que se acumulan y forman nuestra escueta o frondosa producción, debemos reconocer que a lo largo de nuestra existencia hemos escrito un solo y único poema. 

Hay poetas demasiado inflamables. ¿Pasan unos senos recién inaugurados? El cerebro se les incendia. ¡Comienza a salirles humo de la cabeza! 

Las mujeres modernas olvidan que para desvestirse y desvestirlas se requiere un mínimo de indumentaria. Con la poesía sucede lo mismo que con las mujeres: llega un momento en que la única actitud respetuosa consiste en levantarles la pollera. El adulterio se ha generalizado tanto que urge rehabilitarlo o, por lo menos, cambiarle de nombre. 

¿Estupidez? ¿Ingenuidad? ¿Política?... "Seamos argentinos", gritan algunos... sin advertir que la nacionalidad es algo tan fatal como la conformación de nuestro esqueleto. Europa comienza a interesarse por nosotros. ¡Disfrazados con las plumas o el chiripá que nos atribuye, alcanzaríamos un éxito clamoroso! ¡Lástima que nuestra sinceridad nos obligue a desilusionarla ... a presentarnos como somos; aunque sea incapaz de diferenciarnos . .. aunque estemos seguros de la rechifla!


Oliverio Girondo
(Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)

domingo, 11 de enero de 2009

APARICIÓN URBANA



¿SURGIÓ de bajo tierra?

¿Se desprendió del cíelo?
Estaba entre los ruidos,
herido,
malherido,
inmóvil,
en silencio,
hincado ante la tarde,
ante lo inevitable,
las venas adheridas
al espanto,
al asfalto,
con sus crenchas caídas,
con sus ojos de santo,
todo, todo desnudo,
casi azul, de tan blanco.


Hablaban de un caballo.
Yo creo que era un ángel.



Oliverio Girondo (Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)





martes, 30 de diciembre de 2008

YOLLEO



EH vos

tatacombo
soy yo
di
no me oyes
tataconco
soy yo sin vos
sin voz
aquí yollando
con mi yo sólo solo que yolla y yolla y yolla
entre mis subyollitos tan nimios micropsíquicos
lo sé
lo sé
y tanto
desde el yo mero mínimo al verme yo harto en todo
junto a mis ya muertos y revivos yoes siempre siempre
yollando y yoyollando siempre
por qué
si sos
por qué di
eh vos
no me oyes
tatatodo
por qué tanto yollar
responde
                            y hasta cuándo




Oliverio Girondo (Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)




domingo, 7 de diciembre de 2008

HAY QUE COMPADECERLOS



No saben.

¡Perdonadlos!
No saben lo que han hecho,
lo que hacen,
por qué matan,
por qué hieren las piedras,
masacran los paisajes...
No saben.
No lo saben...
No saben por qué mueren.Se nutren,
se han nutrido
de hediondas imposturas,
de cancerosos miasmas,
de vocablos sin pulpa,
sin carozo,
sin jugo,
de negras reses de humo,
de canciones en pasta,
de pasionales sombras con voces de ventrílocuo.
Viven
entre lo fétido,
una inquietud de orzuelo,
de vejiga pletórica,
de urticaria florida que cultiva el ayuno,
el sudor estancado,
la iniquidad encinta.
No creen.

No creen en nada
más que en el moco hervido,
en el ideal,
chirriante,
de las aplanadoras,
en las agrias arcadas
que atormentan al éter,
en todas las mentiras
que engendran las matrices de plomo derretido,
el papel embobado
y en bobina.

Son blandos,

son de sebo,
de corrompido sebo triturado
por engranajes sádicos,
por ruidos asesinos,
por cuanto escupitajo se esconde en el anónimo,
para hundirles sus uñas de raíces cuadradas
y dotarlos de un alma de trapo de cocina.

Sólo piensan en cifras,
en fórmulas,
en pesos,

en sacarle provecho hasta a sus excrementos.
Escupen las veredas,
escupen los tranvías,
para eludir las horas
y demostrar que existen.

No pueden rebelarse.

Los empuja la inercia,
el terror,
el engaño,
las plumas sobornadas,
los consorcios sin sexo que ha parido la usura
y que nunca se sacian de fabricar cadáveres.

Se niegan al coloquio del agua con las piedras.

Ignoran el misterio del gusano,
del aire.
Ven las nubes,
la arena,
y no caen de rodillas.
No quedan deslumbrados por vivir entre venas.
Sólo buscan la dicha en las suelas de goma.
SÍ se acercan a un árbol no es más que para mearlo.
Son capaces de todo con tal de no escucharse,
con tal de no estar solos.

¿Cómo,
cómo sabrían
lo que han hecho,
lo que hacen?


¿Algo tiene de extraño
que deserten del asco,

de la hiel, del cansancio?

Sólo puede esperarse

que defiendan el plomo,
que mueran por el guano,
que cumplan la proeza
de arrasar lo que encuentren y exterminarlo todo,
para que el hambre extienda sus tapices de esparto
y desate su bolsa ahita de calambres.

Son ferozmente crueles.
Son ferozmente estúpidos...
pero son inocentes.


¡Hay que compadecerlos!





Oliverio Girondo (Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)





lunes, 14 de julio de 2008

Se miran, se presienten, se desean...























12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden y se entregan.

(de Espantapájaros)

Oliverio Girondo
(Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)



IMAGEN: Pintura de Cecily Brown.





Yo no sé nada...




Yo no sé nada
Tú no sabes nada
Ud. no sabe nada
Él no sabe nada

Ellos no saben nada
Ellas no saben nada
Uds. no saben nada
Nosotros no sabemos nada.
La desorientación de mi generación tiene su expli-
cación en la dirección de nuestra educación, cuya
idealización de la acción, era —¡sin discusión!—

una mistificación, en contradicción
con nuestra propensión a la me-
ditación, a la contemplación y
a la masturbación. (Gutural,
lo más guturalmente que
se pueda.) Creo que
creo en lo que creo
que no creo. Y creo
que no creo en lo
que creo que creo.
"C a n t a r d e l a s r a n a s"
¡Y ¡Y ¿A ¿A ¡Y ¡Y
su ba llí llá su ba
bo jo es es bo jo
las las tá? tá? las las
es es ¡A ¡A es es
ca ca qui ca ca ca
le le no no le le
ras ras es es ras ras
arri aba tá tá arri aba
ba jo!... !... !... ba!... jo!...


(de Espantapájaros)


Oliverio Girondo (Argentina, Buenos Aires, 1891 - 1967)