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domingo, 11 de diciembre de 2016

IDENTIDAD


























1)  Una telaraña individual
    identifica una especie:


a través de los accidentes de circunstancia
  prevalece un orden del instinto
     aunque la posibilidad es
alta en las periferias de
las telas

             de araña:
             uno puede recorrer
         todos los ribetes adjuntos

          
         y encontrar
desorden avanzado 
abundante entropía, incertidumbre en alto grado,
     numerosas ocasiones de accidente:


2)  Hay infinitos marcos posibles
    para instalar una tela:

  ¿cómo 
mantiene la araña
       la identidad
  mientras crea la tela
  en un lugar determinado?

  ¿cómo y hasta qué punto
  y mediante qué modos de sintonía
  y control?


es
maravilloso
   cómo funcionan las cosas: te hablaré
      un poco de eso
      porque

es interesante
y porque sea lo que sea
mueve la maleza
    y las estrellas y las telarañas
y conocerlo
         es amarlo:
       conociéndolo los dos.
       en ese amor
       yo te amo,


porque se mueve dentro y más allá de nosotros
     sisea en los
pastos de invierno, se lanza y demora con los abejorros
en los alféizares de verano:


       te mostraré
lo subyacente que no adopta imagen,
     no se puede mostrar ni decir,
pero se entreteje en lunas y cizaña,
       y es todo y
   es indestructible
   porque fue por completo creado
sin forma en particular:

      
       si la tela estuviera perfectamente preestablecida,
       quizá la araña
    no encontrara nunca
    un lugar perfecto para instalarla: y


       si la tela fuese
perfectamente adaptable,
si hubiera libertad y posibilidad ilimitadas,
       la tela perdería
su especial identidad:

    la sucesiva trama de la telaraña del jardín
mantiene el orden en el centro
donde hay más espacio libre (interesante que 
         el "medio" más libre
         acepte el orden más firme)


y ese
orden
       disminuye hacia la
periferia
   permitiendo que en los puntos de contacto
          la entropía iguale a la entropía.       




A.R. Ammons


(Versión de Daniel Aguirre y Marcelo Cohen)


IDENTITY


1) An individual spider web
identifies a species:

an order of instinct prevails
      through all accidents of circumstance,
            though possibility is
high along the peripheries of
spider
                        webs:
                        you can go all
                  around the fringing attachments

                  and find
disorder ripe,
entropy rich, high levels of random,
            numerous occasions of accident:

2) the possible settings
of a web are infinite:

            how does
the spider keep
                  identity
            while creating the web
            in a particular place?

            how and to what extent
                  and by what modes of chemistry
                  and control?

it is
wonderful
            how things work: I will tell you
                        about it
                        because

it is interesting
and because whatever is
moves in weeds
            and stars and spider webs
and known
                        is loved:
                  in that love,
                  each of us knowing it,
                  I love you,

for it moves within and beyond us,
                  sizzles in
to winter grasses, darts and hangs with bumblebees
by summer windowsills:

                  I will show you
the underlying that takes no image to itself,
            cannot be shown or said,
but weaves in and out of moons and bladderweeds,
                  is all and
            beyond destruction
            because created fully in no
particular form:

                        if the web were perfectly pre-set,
                        the spider could
                  never find
                  a perfect place to set it in: and

                  if the web were
perfectly adaptable,
if freedom and possibility were without limit,
                        the web would
lose its special identity:

      the row-strung garden web
keeps order at the center
where space is freest (intersecting that the freest
                  “medium” should
                  accept the firmest order)

and that
order
                        diminishes toward the
periphery
            allowing at the points of contact
                  entropy equal to entropy.





Archie Randolph Ammons nació en Whiteville, Carolina del Norte en 1926. Comenzó a escribir poesía a bordo de un destructor de la marina estadounidense en el Pacífico sur. Después de completar su servicio en la Segunda Guerra Mundial, asistió a la Universidad Wake Forest. Luego trabajó como vendedor de propiedades, editor, ejecutivo de la fábrica de vidrio de su padre antes de comenzar a enseñar en la Universidad de Cornell en 1964. Ammons escribió cerca de treinta libros de poesía, entre ellos Glare (W. W. Norton, 1997); Garbage (1993), que ganó el Premio Nacional del Libro (National Book Award) y el Premio Nacional de Poesía Rebekah Johnson Bobbitt de la Biblioteca del Congreso; A Coast of Trees (1981), que recibió el Premio Nacional de Poesía del Círculo de Críticos ; Sphere (1974), que recibió el Premio Bollingen; y Collected Poems 1951-1971 (1972), que ganó el Premio Nacional del Libro. Sus muchas otras distinciones incluyen el Premio Wallace Stevens de la Academia de Poetas Estadounidenses, el Premio Ruth Lilly, la Medalla Robert Frost de la Sociedad de Poesía de Estados Unidos, y membrecías de la Fundación Guggenheim, Fundación MacArthur y de la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos. Vivió en Ithaca, Nueva York, donde fue Profesor en la cátedra de Poesía de la Universidad de Cornell hasta su jubilación en 1998. A. R. Ammons murió el 25 de febrero de 2001. Ammons escribió cinco libros que contienen un solo poema largo: Tape for the Turn of the Year (1965), Sphere: The Form of a Motion (1974), The Snow Poems (1977), Garbage (1993), y Glare. Él suele organizar sus poemas largos en torno una imagen central: la tierra como si fuera fotografiada desde el espacio exterior (Sphere), un gigantesco montón de basura (Garbage), como el que vio una vez en Florida y que inspiró Garbage. Se imaginó “una especie de rito secular sagrado”, dice. “El humo era el incienso, el basurero era el sacerdote, la pila de basura era la iglesia”.




viernes, 9 de diciembre de 2016

BASURA






































1

Criaturas menudas, inmundas, insinuantes, están trepando
por mi columna, enroscándose (trayéndome el mensaje),

diciendo, chico, estás tú escribiendo ese gran poema
que el mundo está esperando: es que no sabes

que aún te queda por cumplir una misión que cumplir;
quizás en este preciso instante alguien esté en alguna parte

muriendo por la falta de lo que W. C. Williams dice
que tú podrías (o alguien podría) estar dando: ¿a que sí?

entonces, dicen estos menudos mensajeros, tú qué
pretendes al enseñar en la escuela (al enseñar «poesía» y

«escritura de poesía» y malgastar el tiempo pintando
cuadros menudos, sobrios, orgánicos y significativos)

cuando valores que se creían perdidos (pero tan solo estaban
revueltos y desavenidos) se hallan tirados, demolidos

y carentes de centro porque tú (o sea, yo, chico)
no lo has elaborado todo en la cara de todo

el mundo todavía: por otro lado (me digo, mientras voy
recibiendo a los mensajeros y acabando con ellos),

quién ha hecho algo o acaso cabe esperar que haga yo
algo sin lo que el mundo vaya a dejar de dar vueltas: y

ya que la SS da suficiente dinero (espero) para vivir
de ahora en adelante con elegancia y sencillez

–o, tal vez, solo con sencillez–, por qué no habría yo,
a mis 63 años de edad, de concentrarme en quitarme

de promociones y ensayar las delicias del ocio,
la despreocupación y los modestos caminos vecinales: hace

un par de meses, por ejemplo, recorrí todo el camino
desde los copos de soja (vienen tostados y prensados

y si se hierven a fuego lento están listos
en una hora) hasta los mismos brotes de soja, nada

menos que puras perlas doradas, 65 cent. la
libra en seco: se dejan toda la noche a remojo y luego

seis horas más cociendo lentamente; pero son tan baratas
que basta el paro para pagarlas, son una proteína completa,

más proteína que la carne del mismo peso, más
calcio que la leche, más lecitina que los huevos,

y en algún sitio ahí dentro el aceite que suaviza las
deposiciones, una gran virtud: me faltan tiempo y brío

para enterarme, ahora, de la asistencia a mayores y necesitados,
la semana nacional de la osteoporosis, los tours para andariegos,

la pérdida de oído, los programas de vivienda compartida, y decidir
alimentarme bien: eso para empezar… ¿por qué habría yo

de intentar escribir ahora mi poema más plano?, ¿y para
quién?, ¿para mí no?, ¿para otros?, vaya pijada, y yo

jamás he dicho eso: la Seguridad Social puede proporcionar
brotes y soja suficientes: mi casa, ya pagada después

de veinte años, está pagada ya: ya tengo a mi chaval
criado: nada de lo que pueda uno pagar al contado

parece bien valioso: esto alcanza una cota
bastante alta para mí, tan alta que no sabría

qué hacer con nada a partir de ahí, ni de ningún
lugar donde alojarlo, aparcarlo, atracarlo o dejarlo caer

de cualquier modo: elegancia y sencillez: me pregunto
si nos son necesarios esos celestiales sistemas de guía

que dan con cimas de montaña o si necesitamos los fallidos
razonamientos abstrusos de la filosofía difusa: es que no

es suficientemente sencillo y elegante creer en
cualidades –la sencillez y la elegancia– y echarle un

poco de valentía y generosidad, un punto de
responsabilidad, el ascetismo suficiente para evitar

engordar: moderación: elegante y sencilla
moderación: los árboles se definieron (hasta abarcar

definiciones varias) mediante una dinámica de
luchas (oye, ¿es que toca ya palabrería o qué?),

y así es, como si hubiera un reconocimiento
genético por el que un árbol joven se elevase y abriera

paso pasando tan solo por un espacio tomado (el parental
tampoco cedería ninguno), y, aún más:

así, los troncos, acomodados a alzarse, a alcanzar
la luz más alta y el agua más profunda, eran delgados

y se movían veloces, y esto valía porque
lo bueno de esta apretada competencia es que,

si uno triunfa en ella, cuenta con el apoyo de
toda una masa de competidores; o sea, había poco

espacio para ramas, y nada más que una mata verde
de posibilidad en la techumbre del bosque: ahora, en cambio,

de veras, fíjate en el arce de mi jardín: medró en libertad,
al descubierto, y ha crecido de más, tiene el tronco

hendido por una horqueta alta y el viento le ha
torcido y desgajado la rama más grande y más baja: ahí,

en realidad, no había apenas masificación y competencia,
y el árbol, grueso, incapaz de detener tanto ímpetu,

se alimentó de más, creció de más, y ahora tiene otra vez
la piel rota y abierta, y pueden dar con él enfermedades,

taladros de uno u otro tipo, y hongos: queda
con esto demostrado: mejor moderación impuesta

que nada de moderación: nos vinculamos a la
vida de quienes queremos y nos va entonces la vida

como les va la suya a ellos; de su dolor no nos zafamos;
sus decisiones, perjudiciales a menudo para ellos,

calan nuestro agitado dormir, se arremolinan, rebosan como
nones en nuestros sueños; nos levantamos varias veces

en una misma noche para deambular; nos levantamos por la mañana
en un mundo iracundo rumbo a ninguna parte, sin puerta:

nos arde el pecho de ansiedad y un río de
angustia nos define rápidos y estrechos en la boca misma

del estómago: cómo podemos interceder sin llegar a 
interferir: cómo puede conmover nuestro amor más envolvente,

más convincentemente que nuestro premonitorio consejo.



2

Basura tiene que ser el poema de nuestra época porque
la basura es lo bastante espiritual y creíble como para

embargarnos la atención, estorbando, poniéndose por medio,
amontonándose, apestando, manchando los arroyos

de marrón y de blanco cremoso: qué otra cosa nos aparta
de los errores de nuestros ilusorios usos, no la tentación

de carecer de porquería, eso resulta remoto, y,
en cualquier caso, inimaginable, poco realista: yo nos soy un

abreboquetes o tapaboquetes: métele el dedo
a la dama (qué digo, mierda, al dique), que no derrame

el fluir de la cratividad, lo que viene aflorando, futurista,
los orígenes que fomentan la porquería: junto a la I-95, en

Florida, donde es raso el terreno como son rasos océano
y golfo, surgen montones de desechos (porque si sacas una

cosa para hacer sitio y meter otra dentro, qué ocurre con
la cosa que has sacado: lo mismo pasa con las tumbas),

se arrastran los camiones de basura como con reverencia,
como si ascendieran por zigurats hacia las altas aras

que conservan con vida gaviotas y basura, ofrendas
a los dioses de la basura, la represalia, la expectativa

realista, las deidades de ingratas necesidades:
jóvenes y refinadas lombrices de tierra, ahogadas

por lluvias primaverales en pozas de macadán, se vuelven
en día y pico blancas de humedad, redondas motas

con aspecto de esputo o cremonísismos moluscos,
crudos y machacados: si este poema no es el mejor

del siglo, acaso puede tratar del peor poema
del siglo: al menos aparece hacia el final,

y así debajo de su medida puede cundir un
largo reguero de bazofia: pero arriba, en las alturas,

un humo mínimo emana día y noche la munificencia
sacrificial hasta entoldar el cielo de marrón y encerrarnos

como en una tetera bien tapada, la sempiterna llama
alimentada por esta intendencia de acres de profundidad:

la oferta gratuita de una silla de plástico paticoja:
un harapiento atuendo deportivo: la impresión de un

mainá pringada de gelatina: cómo escribir
este poema; debería ser corto, una pequeña explosión de

dúplex, o largo, pieza que caza sin veda, llega a casa
tarde, pierde la pista y la vuelve a encontrar;

debería actuar, representarse, dar ejemplos,
ilustraciones, colores, atuendos, o intensificarse

y quedar reducido a proclama, osamenta que un corpus
cualquiera alcanzaría a rodear, o acaso no debería ser nada

de nada a menos que se encuentre a sí mismo: el poema,
que trata de la idea presocrática del

eje disposicional que va de piedra a viento y de viento
a piedra (junto con elaboraciones mías, si alguna cabe),

está completo antes de comenzar, así que no es preciso
que me apresure a abreviar, aunque cualquier lector cansado

podría concluir en breve: el eje quedará bastante
claro si se embadurna aquí y allá con un poco de tinta

o está bien afinado en toda forma o tonalidad
de su revelación: este es un poema científico,

y afirma que la naturaleza modela valores, que nosotros
inventar hemos inventado poco (hemos copiado), reflejos

de posibilidades que ya estaban aquí, donde vinimos
a parar y la forma de venir: un director sacerdotal tras el

buldózer que echa negros bufidos ladea las cosechas y
lee las aves, millones de solitarias que van circundando

una cumbre común, cayendo sobre las vetas carnosas
y los inflados panecillos (¿frailecillos?): hay un montón,

además, en la mente del poeta hasta donde se remolca
la lengua muerta para que arda entera, la energía se conserva

y cobra hechura de giros y conjuntos nuevos, y la mente
se fortalece con lo que ella misma fortalece, y es que

dónde sino en el culo mismo de una caída está
la redención, dónde sino en el rebajamiento, dónde

sino en el dolor del fracaso, la pérdida y el error discernimos
nosotros las feroces aflicciones que nos hacen girarnos,

dónde sino en los arreglos a los que el amor nos arrastra
del todo, donde no queda ni un resto de nuestros alardes

sin humillar, hallamos dulce semilla de nuevas
rutas; pero somos naturales: fue la naturaleza, no

nosotros, quien nos dio pie: aun así no estamos, aun siendo
naturales, divorciados de más altas y más finas configuraciones:

tejidos y hologramas de energía circulan en
nosotros, y buscan y encuentran representaciones de sí mismo

fuera de nosotros, de forma que podemos participar en
altas celebraciones y conocer alcances de sentimiento

y vista y pensamiento tales que penetran (realmente
penetran) lejos, más lejos que estas húmedas células nuestras,

y van alzándose y pasando nuestras historias, los planetas,
las lunas y demás cuerpos localmente hasta llegar al otro lado

del polo, odnde las formas de la materia se difunden
y la energía pierde todo medio para expresarse excepto

en cuanto espíritu: ah, sí: allí, en lo que dura, donde
dura la mente y nada más, lo eterno,

hasta que pasa a ser otra pera o pez sol,
ese destello pasajero en el ojo del pez que hace

tanto que está allí, yendo y viniendo: es el
destello de la eternidad: todo se vuelve a desenvolver,

cobra forma y la pierde, palpable e impalpable,
y  en una sola fase, la misma del dolor y del amor,

nosotros conocemos al otro, donde lo perdurable viene a
prevalecer, bien y sin trabas: ese cielo que mayormente

queremos es, sin embargo, este infernal fondo infestado
por reacción, el sobrecogedor culo del cielo: hay que escribir y

reescribir hasta que bien rescrito esté: si estoy en
contacto, dijo ella, entonces llevo delantera: qué

infernal forma de hablar es esa: no me puedo creer
que yo ya sea un simple viejo, cuya madre está muerta,

cuyo padre ha fallecido y muchos de cuyos
amigos y colegas se han ido para terminar bajo

tierra, que solo es viento con peso, o convertidos
en polvo, brisa más leve: pero es que, francamente, todo

esto era de esperar y no de desear: incluso
viejos árboles, recuerdo algunos de ellos, el lugar

donde se alzaban: las fotos tomadas junto a algunos:
y viejos perros, sobre todo uno negro, uno imperial,

los cuatrillizos con sus jerarquías (arquías como en Archie)
sucediéndose unos a otros, ladridos y retozos van pasando

hasta perderse como transparencias en un proyector: qué
eran entonces ellos que son ahora lo que son:




Archie Randolph Ammons (E.E.U.U., Carolina del Norte,1926-2001)


(Versión: Daniel Aguirre y Marcelo Cohen)

1

Creepy little creepers are insinuatingly
curling up my spine (bringing the message)
saying, Boy!, are you writing that great poem
the world’s waiting for: don’t you know you
have an unaccomplished mission unaccomplished;
someone somewhere may be at this very moment
dying for the lack of what W. C. Williams says
you could (or somebody could) be giving: yeah?
so, these little messengers say, what do you
mean teaching school (teaching poetry and
poetry writing and wasting your time painting
sober little organic, meaningful pictures)
when values thought lost (but only scrambled into
disengagement) lie around demolished
and centerless because you (that’s me, boy)
haven’t elaborated everything in everybody’s
face, yet: on the other hand (I say to myself,
receiving the messengers and cutting them down)
who has done anything or am I likely to do
anything the world won’t twirl without: and



since SS’s enough money (I hope) to live
from now on on in elegance and simplicity–
or, maybe, just simplicity–why shouldn’t I
at my age (63) concentrate on chucking the
advancements and rehearsing the sweetnesses of
leisure, nonchalance, and small-time byways: couple
months ago, for example, I went all the way
from soy fl akes (already roasted and pressed
and in need of an hour’s simmering boil
to be cooked) all the way to soybeans, the
pure golden pearls themselves, 65¢ lb. dry: they
have to be soaked overnight in water and they
have to be boiled slowly for six hours–but
they’re welfare cheap, are a complete protein,
more protein by weight than meat, more
calcium than milk, more lecithin than eggs,
and somewhere in there the oil that smoothes
stools, a great virtue: I need time and verve
to fi nd out, now, about medicare / medicaid,
national osteoporosis week, gadabout tours,
hearing loss, homesharing programs, and choosing
good nutrition! for starters! why should I


be trying to write my fl attest poem, now, for
whom, not for myself, for others?, posh, as I
have never said: Social Security can provide
the beans, soys enough: my house, paid for for
twenty years, is paid for: my young’un
is raised: nothing one can pay cash for seems
very valuable: that reaches a high enough
benchmark for me–high enough that I wouldn’t
know what to do with anything beyond that, no
place to house it, park it, dock it, let it drift
down to: elegance and simplicity: I wonder
if we need those celestial guidance systems
striking mountaintops or if we need fuzzy
philosophy’s abstruse failed reasonings: isn’t
it simple and elegant enough to believe in
qualities, simplicity and elegance, pitch in a
little courage and generosity, a touch of
commitment, enough asceticism to prevent
fattening: moderation: elegant and simple
moderation: trees defi ned themselves (into
various defi nitions) through a dynamics of
struggle (hey, is the palaver rapping, yet?)


and so it is as if there were a genetic
recognition that a young tree would get up and
through only through taken space (parental
space not yielding at all, either) and, further:
so, trunks, accommodated to rising, to reaching
the high light and deep water, were slender
and fast moving, and this was okay because
one good thing about dense competition is that
if one succeeds with it one is buttressed by
crowding competitors; that is, there was little
room for branches, and just a tuft of green
possibility at the forest’s roof: but, now,
I mean, take my yard maple–put out in the free
and open–has overgrown, its trunk
split down from a high fork: wind has
twisted off the biggest, bottom branch: there
was, in fact, hardly any crowding and competition,
and the fat tree, unable to stop pouring it on,
overfed and overgrew and, now, again, its skin’s
broken into and disease may fi nd it and bores
of one kind or another, and fungus: it just
goes to show you: moderation imposed is better


than no moderation at all: we tie into the
lives of those we love and our lives, then, go
as theirs go; their pain we can’t shake off;
their choices, often harming to themselves,
pour through our agitated sleep, swirl up as
no-nos in our dreams; we rise several times
in a night to walk about; we rise in the morning
to a crusty world headed nowhere, doorless:
our chests burn with anxiety and a river of
anguish defi nes rapids and straits in the pit of
our stomachs: how can we intercede and not
interfere: how can our love move more surroundingly,
convincingly than our premonitory advice





GARBAGE has to be the poem of our time because
garbage is spiritual, believable enough
to get our attention, getting in the way, piling
up, stinking, turning brooks brownish and
creamy white: what else defl ects us from the
errors of our illusionary ways, not a temptation
to trashlessness, that is too far off, and,
anyway, unimaginable, unrealistic: I’m a





IMAGEN: Basura de siete días, fotografía de  Gregg Segal.





martes, 14 de enero de 2014

Terreno




El alma es una región sin fronteras definidas:
      no es seguro que una pradera 
pueda abarcarla
      o que una cordillera pueda contenerla: 
flota por sí misma como la masa continental,
      que cuanta más altura alcanza 
más profundamente extiende sus cimientos
      (de modo proporcional): 
no todo se da de la misma manera: hay ramificaciones:
      sistemas fluviales como sombras de árboles invernales 
contra las colinas: ramas, paseos, altos lagos: 
      pantanos plagados de lirios:

su clima es variable: inundaciones
      destruyen su interior, alteran 
la distribución del peso, la naturaleza del contenido;
      por él se desplazan los remolinos 
o giran quietos como formas aisladas: viene la luna:
      hay espacios muertos: ciénagas, surgidas 
de sí mismas, del crecimiento de la destrucción
      del crecimiento, 
cambio de papeles,
      el álamo y el roble invadidos por la turba: piedras 

semipreciosas y preciosos metales se asientan en el lodo:

es un área de equilibrio, de veras, estabilizada,
      oscura agua salvaje, feroces anguilas, contracorrientes: 
un habitat, la ecología precisa de las formas 
      hasta cierto grado tolerantes
entre sí, no son del todo autodestructivas: una corteza a flote:
      escoria, espuma de lo profundo y naturaleza diversa: 
pero más hondo que la profundidad, y también: torbellino y vacío:

puede ser esférico, luz y conocimiento apenas
      iris y pupila abriéndose 
a los oscuros métodos de la vista: vaivén,
      rupturas y cicatrices, 
remolinos y quietud: viene la luna: terreno





Archie Randolph Ammons (E.E.U.U., Carolina del Norte,1926-2001)

(Traducción: Jeannette L. Clariond)


TERRAIN

The soul is a region without definite boundaries:
     it is not certain a prairie 
can exhaust it
     or a range enclose it: 
it floats (self-adjusting) like the continental mass,
     where it towers most 
extending its deepest mantling base
     (exactly proportional): 
does not flow all one way: there is a divide:
      river systems thrown like winter tree-shadows 
against the hills: branches, runs, high lakes: 
stagnant lily-marshes:

is variable, has weather: floods unbalancing
      gut it, silt altering the 
distribution of weight, the nature of content:
      whirlwinds move through it 
or stand spinning like separate orders: the moon comes:
there are barren spots: bogs, rising 
by self-accretion from themselves, a growth into
      destruction of growth, 
change of character,
invasion of peat by poplar and oak: semi-precious 
stones and precious metals drop from muddy water into mud:

it is an area of poise, really, held from tipping,
       dark wild water, fierce eels, countercurrents: 
a habitat, precise ecology of forms 
       mutually to some extent
tolerable, not entirely self-destroying: a crust afloat:
       a scum, foam to the deep and other-natured: 
but deeper than depth, too: a vacancy and swirl:

it may be spherical, light and knowledge merely
       the iris and opening 
to the dark methods of its sight: how it comes and goes,
       ruptures and heals, 
whirls and stands still: the moon comes: terrain.





sábado, 14 de septiembre de 2013

Guía




        No puedes alcanzar la unidad y permanecer materia: 
en tal percepción no hay un perceptor:
     cuando la alcanzas 
has ido demasiado lejos:
        en el Origen estás en la boca de la Muerte:

no puedes
   retroceder 
en lo Absoluto: no hay entradas ni salidas
        ni precipitaciones de formas 
para utilizar a modo de tenazas y asir lo amorfo:
   no hay libertad para elegir:

para ser
        tienes que dejar de no-ser y romper con 
lo que es para fluir y
    este es el pecado que lamentas y alabas: 
el origen es tu pecado original:
         el regreso que anhelas aliviará tu culpa 
y alcanzarás tu anhelo:

    el viento que es mi guía dijo: 
debería haber sabido
        ceder todo al ser eterno menos 
el rumbo:

cómo dije puedo estar alegre y triste: pero el hombre
    se apoya en un pie y luego en el otro: 
sabiduría sabiduría:
       estar alegre y triste a la vez es también unidad 
y muerte:
sabiduría sabiduría: el durazno en flor florece en un árbol 
particular en un día particular:
la unidad nada puede hacer en particular:

son estos pensamientos los que quieres que piense pregunté pero 
el viento se había ido y ya no había más conocimiento.



Archie Randolph Ammons (E.E.U.U., Carolina del Norte,1926-2001)

(Traducción: Jeannette L. Clariond)

Guide

You cannot come to unity and remain material: 
in that perception is no perceiver:
when you arrive 
you have gone too far:
at the Source you are in the mouth of Death:

you cannot
turn around in 
the Absolute: there are no entrances or exits
no precipitations of forms 
to use like tongs against the formless:
no freedom to choose:

to be
you have to stop not-being and break 
off from is to flowing and
this is the sin you weep and praise: 
origin is your original sin:
the return you long for will ease your guilt 
and you will have your longing:

the wind that is my guide said this: it 
should know having
given up everything to eternal being but 
direction:

how I said can I be glad and sad: but a man goes
from one foot to the other: 
wisdom wisdom:
to be glad and sad at one is also unity 
and death:
wisdom wisdom: a peachblossom blooms on a particular 
tree on a particular day:
unity cannot do anything in particular:

are these the thoughts you want me to think I said but
the wind was gone and there was no more knowledge then.