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jueves, 7 de septiembre de 2023

RAYOS QUE ABREN PÁJAROS (II)


LOS OJOS ENTERRADOS

Me voy quedando en este jardín 
y eso debería ser suficiente.
Marcelo Leites
I

Un horizonte abre la mirada
y la luz de la vida penetra en tus ojos,
así abrimos un caminar en la tierra de los vivientes
un árbol antiguo cuyo tiempo se hizo corteza
es guía sólida de nuestra fugacidad
que semeja a una sombra que se desvanece al declinar.

II

Tus ojos se abrieron hacia dentro 
y tu cuerpo se prodigó cenizas 
en los espacios donde fuimos 
sin saber que eran por última vez.
La quietud espeja lo que se va sin nosotros
ese amarillo de tu piel que precedió a la puesta de sol:
es la santificación del tiempo 
del agua que hiere en la raíz
                    de los ojos enterrados.


Ill


Todo se oscurece y pierde su tono 
es el presente que nos regala su sombra.


IV

En la oscuridad de la escritura
unos ojos ensombrecen la vela
es el instante de la noche cayendo presencia,
sobre unos hombros inclinados en su labor-amor
y el pájaro que se recostó en tus oídos.

(Del libro "Rayos que abren pájaros",
Potencia editora, 2023)
Gonzalo Acosta Tito (Concordia, Entre Ríos, 1982)

PUEDEN leer la biografía y más poemas en entradas anteriores del autor (N. del A.)
 

martes, 5 de septiembre de 2023

RAYOS QUE ABREN PÁJAROS


RAYOS QUE ABREN PÁJAROS

...y miles de pájaros picoteaban 
los granos de oro de su corazón.
Marta Zamarripa


Amanece lo posible
          y el cielo todo lo toca
         son los primeros rayos que abren pájaros,

unos ojos donan su visión de luz
                                          prestan su fe,
así lo sereno y la llanura
se acercan en una mano

         con un ramo deslumbrante de flores silvestres.




ENCONTRARSE


Una respuesta sincera es como un beso en los labios.
Proverbios 24,26



Un árbol caído hacía de banco 
y los rayos se contorneaban presencia, 
el amor es lo que hace ser:

                  el encontrase de los labios es primavera.



(del libro 
"Rayos que abren pájaros", 
Potencia editora, 2023)

Gonzalo Acosta Tito (Concordia, Entre Ríos, 1982)


PUEDEN leer la biografía y más poemas en entradas anteriores del autor (N. del A.)
 











IMAGEN: Pájaro azul haciendo su nido en un olmo (de archivo)



 

martes, 26 de abril de 2022

CAYÓ DEL AZUL

 










Árbol de la vida
 
1
 
Un árbol de la vida ornamenta el parque
de una abadía centenaria.
 
2
 

Y en una colina de Entre Ríos 
cien años se van en un atardecer.

 
3
 
El amor que corona
es el que crucifica,
mientras las hojas de este árbol de la vida
                                  comienzan a caer.
 
 
 
Cayó del azul
 
En un vidrio rajado
se refleja un jardín
una imagen de la semejanza perdida
entre el niño y el adulto
(esa distancia entre la tierra y la ceniza
                           que es todo humano).
Una luz lejana
se concentra en la rajadura del vidrio
y mi mano palpa lo absoluto del frío.
Este invierno de la purificación
es un ir a una segunda inocencia
donde el camino hacia lo cercano
               es el más largo
y conserva el enigma de lo íntimo.
El cielo está aquí
se pierde y se recupera: un rayo de sol
                                       cayó del azul.
 
 
 
 
Salto
 
1
 
Cae el sol sobre tus ojos
y el nacer del otoño nos llama a la caída,
 
la de encontrarnos humanos en finitud hacia el
cielo.
 
2
 
Desde la orilla nos contemplamos raíz
siendo la ausencia
de lo que creció y nos olvidó.
 
La luz en el río y nuestra tierra del otro lado
                       destierro en el horizonte azul.
 
3
 
Algo de la belleza de tu nombre
sabe a partida:
                         la de aprender a volver a morir.
 
 

 Gonzalo Acosta Tito

 

Gonzalo Acosta Tito nació en Entre Ríos en 1982. Estudió Ciencias de la Comunicación de Ciencias Sociales de la UBA, e hizo su formación inicial en el Colegio Capuchinos de Concordia. Publicó los ensayos: Los góticos en la Argentina y Caminar la caída. Génesis y sentido cristiano, y el poemario El mendigo de ojos celezul  (Primer premio del Certamen Juventud y poesía 2009, Paraná). Realizó retiros espirituales en abadías de los monjes trapenses. Considera al poeta Hugo Mujica como uno de sus maestros.