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martes, 23 de febrero de 2016

IBA SOLITARIO...



















Iba solitario como una nube
que flota sobre valles y colinas,
cuando de pronto vi una muchedumbre
de dorados narcisos: se extendían
junto al lago, a la sombra de los árboles,
en danza con la brisa de la tarde.

Reunidos como estrellas que brillaran
en el cielo lechoso del verano,
Poblaban una orilla junto al agua
dibujando un sendero ilimitado.
Miles se me ofrecían a la vista,
moviendo sus cabezas danzarinas.

El agua se ondeaba, pero ellas
mostraban una más viva alegría.
¿Cómo, si no feliz, será un poeta
en tan clara y gozosa compañía?
Mis ojos se embebían, ignorando
que aquel prodigio suponía un bálsamo.

Porque a menudo, tendido en mi cama,
pensativo o con ánimo cansado, 
los veo en el ojo interior del alma
que es la gloria del hombre solitario.
y mi pecho recobra su hondo ritmo
y baila una vez más con los narcisos.


William Wordsworth

(Versión de Gabriel Insausti)



William Wordsworth(Cockermouth, Gran Bretaña, 1770-Rydal Mount, id., 1850) Poeta inglés. Pasó su infancia y su juventud en estrecho contacto con la naturaleza, circunstancia que ejercería una profunda y duradera influencia en su personalidad. Estudió en el John's College de Cambridge, aunque con escaso interés y aplicación, y aprovechó sus vacaciones de 1790 para realizar un viaje a Francia, donde se convirtió en un apasionado defensor de los ideales revolucionarios. Al año siguiente, tras obtener su graduación, volvió a Francia. Durante esta época estuvo ligado sentimentalmente a Annette Vallon de Orleans, con quien tuvo una hija, aunque el poeta no la reconoció hasta nueve años después de su nacimiento. La guerra entre Francia y Gran Bretaña le obligó a regresar a su país, pero no por eso decayeron sus simpatías hacia Francia. Sus primeros libros de poemas, como Un paseo por la tarde (Evening Walk) y Apuntes descriptivos (Descriptive Sketches), publicados en 1793, apenas le dieron fama y ningún dinero. El poeta y su hermana, Dorothy Wordsworth, a la que siempre estuvo muy unido, se trasladaron a Alxforden (Somersetshire), donde trabó amistad con el poeta S. T. Coleridge. Fruto de esta relación es el libro de poemas Baladas líricas (Lyrical ballads, 1798), que escribieron en colaboración. Innovadora en su estilo, vocabulario y temática, la obra es considerada como el manifiesto del romanticismo inglés. Para apoyar su teoría de la poesía, Wordsworth escribió un prefacio para la segunda edición (1800) en el que insistía en la superioridad de la emoción frente al intelecto como fuente de inspiración poética.






lunes, 25 de noviembre de 2013

Dos veces el río (estudio de pintor)





Entramados de luz al exterior de una célula 
Cruzando el Tíber
       arden en el interior del cráneo de la ciudad:

       al escanear los alrededores 
él examinó las oscuras superficies 
       de los acerados edificios,

       donde el trabajo inconcluso
de la historia
       aguarda, ambivalente, el final.

       Lamentan las sirenas en las calles 
los muros de la Ciudad Eterna
       y el color refulge como nervio desgarrado:

       estos amantes unidos, 
tejen hebras de luz
       sus cuerpos confluyen

       al fin, 
sobre la espalda del río,
       cada brizna de aliento

       trenzada por dedos senda arriba 
moviéndose sin cesar
       donde las piernas se entrelazan.

       Atisbando desde sus brazos, 
entre riberas deterioradas
       ella toma un ramillete de pinceles,

       divide la noche con retoños 
con estorninos
       su mano libera,

       y el cielo se expande 
amenazando el aire
       sobre el oscuro Hudson.


William Wadsworth


(Traducción: Jeannette L. Clariond)

The River Twice (a painter's studio)


         Webs of light outside this cell 
Crossing the Tiber
         burn inside the city's skull—

         scanning the surroundings 
he studied the dark surfaces 
         of steel-boned brick,
         
         where the unfinished work 
of history,
         waits, ambivalent to endings.

         Sirens in the street grieve 
the walls of the Eternal City
         and paint glows like a torn nerve:

         these lovers He spliced,
trailing threads of light
         their bodies merged

         at last,
on the river's back,
         each strand of breath

         braided by fingers up the path 
which moved endlessly
         where her legs converge.

         Prowling from his arms, 
between the decaying banks
         she takes a bouquet of brushes,

         divides the night with blooms 
with starlings
         her hand unleashes,

         and the sky swings open 
impending on the air
         above the black Hudson.



William Wadsworth (E.E.U.U., 1950) recibió su licenciatura en la Universidad de Wisconsin y su maestría en poesía en la Universidad de Columbia. Su colección de poemas,  The Physicist on a Cold Night Explains, fue publicado por Vaso Rota Press en 2010. Su trabajo ha aparecido en The New Republic, The Paris Review, The Yale Review, entre otras publicaciones, así como en diversas antologías, entre ellos Los mejores poemas eróticos de América, editado por David Lehman, y la Library of America antología de poemas religiosos de América, editado por Harold Bloom. De 1989 a 2001 se desempeñó como director ejecutivo de la Academia de Poetas Americanos, donde supervisó el lanzamiento del Mes Nacional de la Poesía, la página web Poets.org y otras iniciativas innovadoras. Fue nombrado Director del Programa de Escritura de Gestión Académica en 2008.


sábado, 23 de noviembre de 2013

Una noche fría el físico explica




que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas
de calor registradas durante el intercambio de toda
información. Anfitrión angélico, aguarda
en la puerta y sacude las partículas de nieve
de los hombros de los invitados, cada uno agregado
específicamente a la función para ser sustraído
de las posibilidades más frías de la noche.

Einstein afirma en su teoría,
entibiando sus alas frente a una hoguera virtual,
su fe inflamada por la triste conclusión de que x
debe igualar a más de lo que nunca sabremos
creyó que dos naturalezas complementarias —situadas
en puntos extremos del universo—
pueden intercambiar complementos en un instante sin tiempo.

Pero nadie lo ha demostrado; nuestros instrumentos
carecen de tiempo y mundo suficientes para comprobar
lo angélico de una lógica. Y sin embargo, Einstein lo
previó: miro tu mirada a través de la habitación,
y en esa mirada conjugamos cada instante
en el tiempo presente. A través del espacio exterior
intercambiamos las pérdidas involuntarias de calor.

Al observarnos ambos desde las alas,
otros comen y beben para colmar el silencio
que desciende de las nebulosas solitarias
hasta desvanecerse en centelleos
de conversación y constelaciones de alimento.
Pero entre tú y yo, el silencio demuestra
que amamos por leyes que no podemos romper ni probar.



William Wadsworth (E.E.U.U., 1950)

(Traducción: Jeannette L.Clariond)

The Physicist on a Cold Night Explains

that it all evens out, except for small losses
of heat which occur in the course of every exchange
of information. Angelic host, he stands
by the door dusting particles of snow
from the shoulders of each guest, each one uniquely
added to the function to be subtracted
from the colder possibilities of the night.

Einstein he tells us in his study, 
warming his wings at a virtual hearth, 
his faith inflamed by sad conclusions that x 
must equal more than we will ever know
believed that two complementary natures—removed
to opposite reaches of the universe—
may exchange complements in a seamless instant.

But no one has proved this; our instruments 
have neither time nor world enough to test 
angelic logic. And yet Einstein predicted 
us: I glance at your glance across the room 
and with that glance we conjugate every instant 
in the present tense. Across this outer space 
we trade involuntary losses of heat.

As we observe each other from the wings, 
others eat and drink to fill the silence 
that travels down from lonely nebulae 
to melt away among the Bickerings 
of conversation and constellations of food. 
But between you and me, silence is evidence 
we love by laws we cannot break, or prove.

lunes, 23 de noviembre de 2009

ODA: ATISBOS DE INMORTALIDAD EN LOS RECUERDOS DE LA PRIMERA INFANCIA


El niño es padre del hombre;
y cuanto deseo es que mis días
se enlacen uno a otro con natural afecto.

I

En otros tiempos, prados, bosquecillos y arroyos
la tierra y las visiones cotidianas
me parecían
nimbados con el celeste resplandor,
la gloria y lozanía de un sueño.
Ahora ya no es lo mismo que antaño:
dondequiera que me vuelva,
así en la noche como en el día,
ya no me es dado ver lo que antes vi.

II

Surge y se disipa el arco iris,
la rosa es bella,
la luna, con deleite,
contempla en torno, si despejado está el cielo;
en una noche estrellada, los destellos
son límpidos y hermosos;
el resplandor del sol es un glorioso nacimiento;
yo sé, empero, donde quiera que vaya
que un resplandor ya se extinguió en el mundo.



William Wordsworth (Gran Bretaña, Cockermouth, 1770-Rydal Mount, id., 1850) 

(Traducción de Patricia Mathews)



IMAGENRecuerdo de Mortefontaine (1864); pintura de Camille Corot.




domingo, 27 de julio de 2008

I WANDERER LONELY AS A CLOUD...




Un día erraba solitario como una nube que flota en las alturas sobre valles y colinas, cuando de pronto vi una muchedumbre, un ejército de narcisos dorados; junto al lago, bajo los árboles, se estremecían y bailaban en la brisa.
Sin interrupción, como las estrellas que brillan y titilan en la vía láctea, se extendían como una línea infinita a lo largo de las márgenes de aquella ensenada; de una sola mirada vi más de diez mil narcisos, que movían sus cabezas en animada danza.
También las olas danzaban a su lado, pero ellos estaban más contentos que las brillantes olas. Un Poeta sólo podía sentirse alegre en tan jovial compañía; yo miraba y miraba; pero no sabía aún cuánta riqueza me había proporcionado esta visión.
Porque muchas veces, cuando descanso en mi lecho, ocioso o pensativo, vuelven repentinamente a brillar ante ese ojo interior que es la felicidad de los solitarios; y mi alma se llena entonces de deleite, y danza con los narcisos.



William Wordsworth
(Gran Bretaña, Cockermouth, 1770-Rydal Mount, id., 1850)


(Traducción de J. R. Wilcock)





IMAGEN: Campo de narcisos.