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lunes, 6 de enero de 2014

Inconveniente

LA MUJER QUE RÍE COMO LA GIOCONDA
“La vaca es un mamífero. Tiene seis lados: el derecho, el de la izquierda, el de arriba, el de abajo, el de la parte de atrás tiene un rabo del que le cuelga una brocha, con esta brocha  se espantan las moscas para que no caigan en la leche.”
(niño francés, citado por Javier Naranjo)

Una dama piadosa y reservada
ve los órganos genitales de los hombres
con todo detalle
los analiza los sopesa
expulsa delicadamente sobre ellos el humo
 de su habanito azul...
¿qué quiere saber? ¿y qué sabe finalmente?


RATS

Ella quiere saber
qué fue de aquel Hombre de la Ciudad
cuyo ruido roedor habitaba
una casa humildísima a nuestras espaldas
O de La Santa
que sentada al pie de una palma
estalló
aquella vez en feroz carcajada
como si de pronto de una nube
oscura y peligrosamente
hubiera brotado
rodeada de zancudos
la perla de un Misterio
Se llenó de garras se llenó de terror
a lo fraternal y a lo desconocido
Cuanto más intentaban calmarla más sollozaba ella  más se obstinaba

El sur sin embargo había  
de medroso rayo anaranjado rajado
cambiado de aspecto
Aunque
ya se sabe:
no es nada fácil
tener
la última
palabra



LOVE IS AN STORY TALE

Me contaba una historia cada noche, sí
pero sólo el final
A veces
el hombre
caía como un montón azul
sobre una silla
o sobre el cemento
Un hombre capaz
de poner fin
a cada crimen
que ponía fin
a nuestra conversación
-siempre lo supe-
es alguien muy digno
de ser amado
Los niños del vecindario
aunque no valgan nada
cuando sepan leer
y estén en la tierna edad de besar chicas -qué lindo-
no se perturbarán con historias como ésas
podrán dormir tranquilos
Ellos tienen suerte



Carolina Contino



Carolina Contino. Poeta argentina, nació en 1975, en Cañada de Gómez, Santa Fe. Profesora de Letras. Ejerce la docencia y coordina talleres literarios. Escribe desde los 18 años, algunos de sus poemas fueron publicados en la revista argentina Hablar de Poesía y fue incluida en la plaquette Países inocentes, editada por la Universidad Nacional de Mar del Plata. Hierro de madera (Melusina, 2001) es su primer libro de poemas publicado. Además publicó Otra clase de animal (2008). Los poemas que presentamos están incluidos en un libro inédito: "Inconveniente". Ha participado en mesas de lectura en ciclos de Poesía en las ciudades de Mar del Plata, La Plata, Rosario y Victoria. 





miércoles, 29 de septiembre de 2010

DEL LAT. EXPERIMENTUM



Lo dotaron de demasiado realismo, sí.

La boca abierta y los ojos grandes como lelo de feria
frente a los ramalazos de cotidianeidad
(¡las cosas que le fue dado ver en esos días de terrícola!)
los pellejos de las uñas al rojo vivo
por acción de sus propios dientes
también de un realismo escalofriante
sobre todo a la hora del bruxismo del miedo.
La lengua, excitable por demás
su ápice de cuerpo más avispado para babear el descontento
como quien grita esto no puede quedar así frente a todas las puertas de la ley.
Miraba todo, pero no entendía nada.
Pasaba por todo, pero no se quedaba en nada.
Incluso a la hora del amor, lo hubieran visto
el más candoroso ser desacoplado
(buscar, buscar bajo todas las alfombras olfateando y el sexo ardiente).
Y para completarla, señores, su corazón
la parte corazón no el de la sangre
gordo, doblado por el peso
tuvo más entidad que la piel misma en esos días malos.
Sí, lo dotaron de un realismo excesivo, pobrecito
con todas las partes exteriores
que lo hacían confundirse con la multitud inútilmente.
Imposible asirse a algo que no fuera su propio
pasmo. Imposible de verdad.
Hay trabajos mal hechos a veces.
Hay trabajos por los que nadie responde.
Yo, que ahora vengo a dar la queja humildemente
estimo que me iré también con las manos vacías.

(De: Otra clase de aninal,
inédito)

Carolina Contino (Argentina, Santa Fe, Cañada de Gómez, 1975)




sábado, 18 de abril de 2009

No es ése el rostro...

24


No es ése el rostro que alborea en la mañana,
al que le tendí mis manos blancas
y mi pollera de lana azul.
Mi spray en crispaciones de dama en apuros
mis medias de nylon mate
tampoco.
No ése el mar que naufraga en la entrepierna
y no la ventana a medias abierta
por donde entra el aire fresco del verano
y sale un rumor de fox trot agrio.
Aquí: aroma a jazmines viejos,
olor a Mary Stuart:
un qué sé yo de dulzón y grave, un deja vù
que entra y sale de mi pelo;
una ternura tanto como una lágrima dice:
“Dame un beso más de amor desesperada
pero no me digas que es él en la mañana”


(De: Hierro de madera)

Carolina Contino (Argentina, Santa Fe, Cañada de Gómez, 1975)



UTERUS



Observa la dicha coloreada en mi rostro virgen,

cómo cae
suave
agua sobre agua
Voy a empeñarme en ser líquida
Hoy tuve tus manos nadando
dentro de mi vientre
y la esfera dio vueltas celeste
El agua es el agua
(y no sé por qué sueño con piscinas turbias)
te vas a sentir cómodo dentro de mí
pues todas lágrimas dulces soy y siempre he sido
para escucharte decir la canción que conozco de memorias
cae
cae de una vez
dentro de mí / que mil espejos esclavos te esperan


(De: Hierro de madera)

Carolina Contino (Argentina, Santa Fe, Cañada de Gómez, 1975)




EKLEGEIN














Atenti. Eso que viene ahí

es la máscara indulgente de la Muerte:
vos podés también calzartelá
y vivir así
montado en el deseo agónico de tus tobillos
en la supresión sin mengua de la realidad pastosa
rubia palpitación de la sangre
los caballos
no saben de memoria el viento
y lo tascan a sus anchas
o si no también tenés
la Muerte misma, usual
y sus cuantas flores flacas , tanta costilla, para qué.



(De: Otra clase de animal)

Carolina Contino (Argentina, Santa Fe, Cañada de Gómez, 1975)