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sábado, 6 de mayo de 2023

Cuántas tentaciones atravieso...

 


de Poesie (1974-1992)



Aun cuando parece que el día
ha pasado como un ala de golondrina,
como un puñado de polvo
arrojado y que ya no es posible
recoger y la descripción
el relato no encuentran necesidad
ni escucha, hay siempre una palabra
una palabrita que decir
aunque sea para decir
que no hay nada que decir.



Cuántas tentaciones atravieso
en el recorrido entre la pieza
y la cocina, entre la cocina
y el baño. Una mancha
en la pared, un pedazo de papel
caído en el piso, un vaso de agua,
un mirar por la ventana,
hola a la vecina,
una caricia a la gatita.
Así olvido siempre
la idea principal, me pierdo
por el camino, me desarmo
día a día, y en vano.

de: "El segundo novecento"- Poesía italiana 
contemporánea, Ed. en Danza,2020. 

Patrizia Cavalli (Todi, Italia, 1947-2022)


Selecciones y versiones: Jorge Aulicino



Anche quando sembra che la giornata
sia passata come un'ala di rondine,
come una manciata di polvere
gettata e che non è possibile
raccogliere e la descrizione
il racconto non trovano necessità
né ascolto, c'è sempre una parola
una paroletta da dire
magari per dire
che non c'è niente da dire.


Quante tentazioni attraverso
nel percorso tra la camera
e la cucina, tra la cucina
e il cesso. Una macchia
sul muro, un pezzo di carta
caduto in terra, un bicchiere d'acqua,
un guardar dalla finestra,
ciao alla vicina,
una carezza alla gattina.
Così dimentico sempre
l'idea principale, mi perdo
per strada, mi scompongo
giorno per giorno ed è vano

Pueden LEER la biografía en entrada anterior de la autora (N. del A.)


miércoles, 1 de septiembre de 2021

PEREZOSOS DIOSES Y PEREZOSA SUERTE (2006)












 ¿Qué les importa a los muertos
ser olvidados? Nada saben,
ni siquiera que están muertos. Pero somos
nosotros que sabemos que no saben,
o al menos creemos que no saben,
y así creyendo los salvamos. Sin embargo,
bien poco de esto sirve: en efecto,
los vivos se imaginan muertos, más aún,
muertos que ya olvidamos, y con un fatuo
dolor anticipado, aun creyendo
que una vez muertos no sabrán,
se desesperan sin razón
por ser tan prontamente abandonados.
 
 
 
Cada día hermoso de noviembre
es casi siempre una ocasión perdida.
La luz tiene prisa,
la luz de noviembre no te espera,
lo piensas un segundo y ya no está en oferta.
Nos entristece la promesa
de una felicidad más que segura
con sólo haber tenido el seso
de preparar el material preciso:
unas vueltas displicentes en la bici
y unos labios que se ofrezcan a tus besos.
 
 
 
Es mentira que Amor revolotea,
inmóvil duerme sin ser visto, oculto
en cálido remanso, nuestro cuerpo.
En qué lugar preciso de éste, mientras
se queda quieto, lo ignoramos, pues
cambia el lugar que elige en cada cual.
No quiero despertarlo, mas se agita en el sueño
y sé que ahora se halla atravesado
precisamente donde más me duele,
junto a la cuarta vértebra dorsal.
 
 
Amor que no me pertenece y a ti tampoco,
sino cerrado prado en el que entramos,
de donde al rato tú saliste y donde,
remolona, yo he fincado mi casa.
Te miro desde dentro a ti, que estás afuera,
que distraída merodeas por los márgenes
y a veces te aproximas para ver
si sigo aún ahí, inmóvil y aturdida.
 
  
(Del libro: “Yo casi siempre duermo”
Antología poética; El Puente, México.
2008)
 Patrizia Cavalli  
(Traducción de Fabio Marábito)
 

PIGRE DIVINITÀ E PIGRA SORTE
(2006)
 
Ai morti cosa importa
se li dimentichiamo? Non sanno niente,
neanche di esser morti. Ma siamo noi
a sapere che non sanno, o almeno
noi crediamo che non sanno: cosí credendo
li mettiamo in salvo. Ma questo a noi
non serve: i vivi infatti
s’immaginano morti e, per di piú,
morti dimenticati, e con un fatuo
dolore anticipato, pure credendo
che da morti non sapranno,
irragionevolmente si disperano
di essere cosí presto abbandonati.
 

Ogni bella giornata di novembre
è quasi sempre un’occasione persa.
La luce ha fretta
la luce di novembre non aspetta,
ci pensi sopra e non è piú in offerta.
E ci si illanguidisce alla promessa
di una felicità, ah, piú che certa
se solo avessi avuto l’accortezza
di predisporre il giusto materiale:
un giro inconcludente in bicicletta
e labbra sfaccendate da baciare.
 

Amore non è vero che svolazza,
sta fermo e dorme invisibile nascosto
in caldo ripostiglio, il nostro corpo.
Ma quale sia precisamente il posto
finché sta fermo nessuno può saperlo,
quello che sceglie non è per tutti uguale.
Io certo non lo sveglio, però smania nel sonno
e so che adesso si è messo di traverso
proprio in quel punto dove mi fa male,
dietro la quarta vertebra dorsale.


Amore non mio e neanche tuo
ma chiuso prato dove siamo entrate,
da dove poco dopo sei riuscita
e dove io infingarda ho fatto casa.
Io guardo te da dentro che stai fuori,
che gironzoli ai margini distratta
e a volte ti avvicini a controllare
se ancora sono lì ferma e stordita.


 
Patrizia Cavalli (Todi, 1947 ) es una poeta italiana; nació en Todi y vive en Roma desde 1968. Además de su actividad poética, se dedica a las traducciones para el teatro. En 1992 Einaudi recopiló en el volumen Poesie (1974-1992) los dos libros Mis poemas no cambiarán el mundo (Einaudi, 1974) e Il cielo (Einaudi, 1981), con la adición de la sección inédita L'io singolare proprio mio . En este lapso cronológico no cambia la fisonomía de su escritura poética, que encuentra su medida en una dimensión cotidiana y coloquial, sin renunciar a la efusividad del yo poético. Tradujo obras de teatro (Shakespeare, Molière). Con la colección Teatro al aire libre Semper, ganó el Premio Literario Viareggio-Repaci. Publica, de nuevo con Einaudi : Teatro abierto Semper ( 1999 , Premio Literario Viareggio-Repaci ), [1] Divinidad Pigre y destino perezoso ( 2006 , Premio Dessì), Datura ( 2013 ), Wonderful Life ( 2020 ). Su única prueba narrativa es Con passi giappones i ( 2019 ), ganadora del Premio Campiello - Selección del Jurado de Literatura.





lunes, 30 de agosto de 2021

SIEMPRE ABIERTO TEATRO (1999)









Atrás, de pie, de lejos,
de paso, taxímetro en espera,
la miraba, sus cabellos miraba,
¿y qué veía? Teatro mío obstinado,
rechazo del telón, siempre abierto teatro,
mejor marcharse con la función ya comenzada.
 
 
Inmóvil en el centro de las cosas
sin jerarquía en la materia,
toda materia dulce en varias formas
y cada una fuerte noble y absoluta,
dúctil me entrego a la naturaleza
sin propiedad alguna, otra vez suya.
 

En una pequeña cocina
sobre un modesto mármol abro
mi envoltura con un sándwich. Vino,
sin embargo, glorioso. ¿Padre? Sí, padre.
Pero a veces también madre.

 
Nacen hermosos pensamientos en los puentes
y siempre en ellos se hace un alto
para apresar el átomo de gracia
que pende en equilibrio
entre aplomo de orillas y ciego fluir de agua.
Te daré cita en un puente,
en esa tierra casi ajena a todos.
 

Aquello que perdí se me ha devuelto,
aquello que está lejos hoy me queda cerca.
Si tú estás, dónde estás, hoy no me importa,
hoy me estrecha la cúpula tan dulce
que mezcla y humedece la madeja que surge
de los ruidos. Yo estoy adentro
y se me mete adentro lo de afuera.
 
 
(Del libro: “Yo casi siempre duermo”
Antología poética; El Puente, México.
2008)
 
 Patrizia Cavalli (Todi, Italia, 1947 )
 
(Traducción de Fabio Marábito)


SEMPRE APERTO TEATRO
(1999)
 
Indietro, in piedi, da lontano,
di passaggio, tassametro in attesa
la guardavo, i capelli guardavo,
e che vedevo? Mio teatro ostinato,
rifiuto del sipario, sempre aperto teatro,
meglio andarsene a spettacolo iniziato.
 
 
Immobile nel centro delle cose
senza gerarchia nella materia
tutta materia dolce in varie forme
ognuna forte nobile e assoluta
cedevolmente appaio alla natura,
io senza proprietà, di nuovo sua.
 
In piccola cucina
sopra modesto marmo apro
il mio cartoccio col panino. Vino
però glorioso. Padre? Sí, padre.
Ma a volte pure madre.
 
 
Nascono i bei pensieri sopra i ponti
e sempre ci si ferma sopra i ponti
per contenere quell’atomo di grazia
sospesa in equilibrio
tra gravità di sponde e cieca corsa d’acqua.
Ti darò appuntamento sopra un ponte,
in questa mezza terra di nessuno.
 
 

IMAGEN: Puente de Rialto -Italia




 

sábado, 28 de agosto de 2021

EL YO SINGULAR PROPIAMENTE MÍO (1992)


 












Si ahora tú tocaras a mi puerta
y te quitaras los lentes
y yo me quitara los míos que son iguales
y luego entraras dentro de mi boca
sin miedo a besos desiguales
y dijeras: “Pero amor mío,
¿cuál es cuál?”, sería una pieza
de teatro sin igual.

 
Ciertos días, cuando el cielo está más bajo
y voy, pongamos, de compras
al mercado, encuentro el círculo caliente
de la plaza, donde la luz no vuela
sino devota se agazapa en cada objeto
para exhibir su íntimo color.
Círculo amoroso que amalgama el tiempo
y la distancia, una melaza densa
tan parecida a la pasta de mi corazón
que ya no necesito entrar, ya estoy adentro.
 

Como a muchos de mis calcetines
al corazón no lo sujeta ya el elástico,
se afloja y me descubre y tengo frío.
 

Así se te van los años
entre falsos amores
para que no cambie nada,
transformando en pereza
cualquier pavor: en el punto inmóvil
sin distorsiones, entre dos inaccesibles
pasiones, que nada se acerque
de verdad, que nada se vaya.
 

Antes era fácil el pensamiento leve,
botón de clavel
que sólo aspiraba a abrirse vanidoso
y, si no lo hacía, se marchitaba.
Ahora este nuevo pensamiento duro
que no se abre ni decae,
esta mata espinosa siempreviva
que el frío no seca, que el sol
no enciende, que crece por lo bajo
retorciéndose en sí mismo siempre igual
y complicándose no sube, obligado,
tan sólo por haber nacido, a perdurar.
 
(Del libro: “Yo casi siempre duermo”
Antología poética; El Puente, México.
2008)
 
Patrizia Cavalli (Todi, Italia, 1947 )
 
 (Traducción de Fabio Marábito)


L’ IO SINGOLARE PROPRIO MIO
(1992)
 
Se ora tu bussassi alla mia porta
e ti togliessi gli occhiali
e io togliessi i miei che sono uguali
e poi tu entrassi dentro la mia bocca
senza temere baci disuguali
e mi dicessi: “Amore mio,
ma che è successo?”, sarebbe un pezzo
di teatro di successo.
 
Certi giorni quando il cielo s’abbassa
e esco magari per fare la spesa
al mercato io trovo il cerchio caldo
della piazza, dove la luce non vola
ma devota s’acquatta in ogni oggetto
per rivelarne l’intimo colore.
Cerchio amoroso che impasta insieme il tempo
e la distanza, una melassa densa
cosí simile alla pasta del mio cuore
che io neanche entro, sono già dentro.
 
Come alle tante mie calzette
non tiene piú l’elastico al mio cuore,
cede e mi scopre, ho freddo.
 
Cosí trasporti gli anni
tra falsi amori
perché nulla cambi,
riducendo in pigrizia
ogni terrore: nel punto fermo
senza distorsioni, tra due inaccessibili
passioni, che nulla si avvicini
veramente, che nulla se ne vada
 
 
Prima era facile il pensiero lieve
bocciolo di garofano
che ambiva solo a aprirsi vanitoso,
che se restava chiuso poi appassiva.
Ora questo nuovo pensiero duro
che non s’apre e non decade,
questo cespo spinoso sempreverde
che il gelo non secca, che il sole
non accende, che cresce basso basso
attorto su se stesso sempre uguale
e complicandosi non sale, costretto,
soltanto perché è nato, a perdurare.
 
IMAGEN: Fotografía de Andrei Turusov (1991).


jueves, 26 de agosto de 2021

EL CIELO (1981)












Te odio porque ya no te amo,
porque no puedo perdonarte
que ya no pueda amarte.


 
Después de tanto tiempo
en la misma posición, en la misma condición,
pálida y temblorosa pidiendo disculpas.
Pero si luego pienso de veras en tu muerte,
no sé en qué cama de hospital o casa u hotel,
no sé en qué calle, quizá en el aire
o en un túnel; en tus ojos que ceden
bajo la invasión; en la extrema, terrible mentira
con que querrás oponerte al ataque
o a la infiltración; en tu sangre que pulsa indecisa
y convulsa por la última, inmensa visión
de un insecto que pasa, del pliegue de una sábana,
de una piedra o de una rueda
que seguirán aquí cuando no estés,
dime tú cómo voy a dejar que te vayas.
 

Sin duda todo habría marchado bien,
un paseo, un café, de vez en cuando
al cine juntas, las cenas en casa
o en un restaurante; todo, en fin,
habría marchado sin problemas
si de improviso, quitándose los lentes,
no se hubiera sentado sonriendo
con un aire ligeramente temeroso
y el pelo un poco despeinado
que la hacía parecer recién salida
de un sueño o una carrera.


 
“La vida hermosa hay que cultivarla”.
Los prados casi unas praderas y tú tendida
al sol hasta que el sol se ponga. La casa
abandonada entre los árboles, los caballos
que comen sueltos o ensillados;
la lectura de un libro, los pantalones rasgados,
algún signo que se añade a los brazos, al rostro
y a tus manos —las oscuras contusiones de las puertas—,
que son las pruebas para ti de tu avanzar
  

La ola que se retira y se aleja
de la orilla
en donde al levantarse
y derrumbarse hizo su salida
sin saber nada de las otras
que le abrían camino y la seguían
y que eran su avanzar y su quedarse,
perdió la superficie y al entrar de vuelta
en las aguas profundas
se revolvió en su propio cuerpo
donde prepara en los milenios por venir
su próxima idéntica salida,
su próximo idéntico derrumbe.
(Del libro: “Yo casi siempre duermo”
Antología poética; El Puente, México.
2008)
 
 
Patrizia Cavalli
(Todi, Italia, 1947 )

(Traducción de Fabio Marábito)
 
IMAGEN: Terese Cappucilli-dancer- Fotografía de Annie Leibovitz 


 

miércoles, 25 de agosto de 2021

MIS POEMAS NO CAMBIARÁN AL MUNDO (1974)


 










También cuando se cree que el día

pasó como un ala de golondrina,
como un puñado de polvo
que arrojamos y que no es posible
recoger y la descripción
el relato no halla sustento
ni oídos, hay siempre una palabra,
una palabrita que decir
aunque sea para decir
que no hay nada que decir.
 
 
Que sea con ligereza
por favor que me lo cuentes todo,
incluso tu tristeza.
 
 


Cuántas tentaciones
en el trayecto
que va del cuarto a la cocina,
de la cocina al baño.
Una mancha en el muro,
un papel que hay que recoger
del suelo, un vaso de agua,
mirar por la ventana,
decir hola a la vecina,
acariciar al gato.
De esta manera olvido siempre
la idea principal, me pierdo
en el camino, me descompongo
día a día y es inútil
que intente regresar sobre mis pasos.
 
(Del libro: “Yo casi siempre duermo”
Antología poética; El Puente, México.
2008)
 
 
Patrizia Cavalli (Todi, Italia, 1947 )
  
(Traducción de Fabio Marábito)
 
LE MIE POESIE NON CAMBIERANNO IL MONDO
(1974)
 
Anche quando sembra che la giornata
sia passata come un’ala di rondine,
come una manciata di polvere
gettata e che non è possibile
raccogliere e la descrizione
il racconto non trovano necessità
né ascolto, c’è sempre una parola
una paroletta da dire
magari per dire
che non c’è niente da dire.
 
 
Ma per favore con leggerezza
raccontami ogni cosa
anche la tua tristeza
 
 
Quante tentazioni attraverso
nel percorso tra la camera
e la cucina, tra la cucina
e il cesso. Una macchia
sul muro, un pezzo di carta
caduto in terra, un bicchiere d’acqua,
un guardar dalla finestra,
ciao alla vicina,
una carezza alla gattina.
Cosí dimentico sempre
l’idea principale, mi perdo
per strada, mi scompongo
giorno per giorno ed è vano
tentare qualsiasi ritorno
 
 


IMAGEN: Fotografía de Bernard Plossu