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domingo, 21 de febrero de 2016

MEDITACIONES EN UNA EMERGENCIA























¿Me voy a convertir en un libertino como si fuera un rubio? ¿O en religioso como si fuera un francés?

          Cada vez que se me rompe el corazón me hace sentir más audaz (¡y cómo siguen recurriendo los mismos nombres en esa interminable lista!), pero uno de estos días no quedará nada con qué aventurarse.

          ¿Por qué debería compartirte? ¿Por qué no te libras tú de algún otro, para variar?

          Soy el menos difícil. Todo lo que quiero es amor ilimitado.

          ¡Hasta los árboles me entienden! Por Dios, me acuesto debajo de ellos, ¿no? Soy igual que una pila de hojas.

          Sin embargo, nunca me he atiborrado con los elogios de la vida pastoril, ni he sentido nostalgia de un inocente pasado de de actos pervertidos en los pastizales. No. No se necesita dejar los límites de Nueva York para conseguir todo el verde que se desea: yo no puedo disfrutar ni siquiera de una brizna de paso a menos que sepa que hay un subterráneo a mano, o una disquería o algún otro signo de que la gente no se lamenta por completo de la vida. Es más importante afirmar lo menos sincero; tal como están las cosas, las nubes ya obtienen suficiente atención, y aun así continúan pasando. ¿Sabrán lo que se pierden? Ajá. 

          Mis ojos son de un azul indefinido, como el cielo, y cambian todo el tiempo; son indistintos pero huidizos, enteramente específicos y desleales, de modo que nadie confía en mí. Siempre estoy apartando la mirada. O si no miro algo después que me ha dejado de mirar. Me pone inquieto y eso me entristece, pero no puedo mantener quietos los ojos. Ojalá los tuviera grises, verdes, negros, pardos, amarillos; me quedaría en casa y haría algo. No porque sea curioso. Por el contrario, vivo aburrido y es mi obligación estar atento: las cosas me necesitan, como el cielo ha de necesitarse sobre la Tierra. Y últimamente, tan grande es la ansiedad de mi mirada, que puedo darme el lujo de dormir poco.

          Ahora bien, hay un solo hombre al que me encanta besar cuando no se ha afeitado. ¡Heterosexualidad! Te estás acercando inexorablemente (¿Cómo desalentarla?)

          San Serapio, me envuelvo con la túnica de la blancura que es como la medianoche de Dostoievski. ¿Cómo habré de convertirme en una leyenda, mi querido? He intentado con el amor, pero eso lo esconde a uno en el pechode otro y no hago más que brotar de él como un loto -¡el éxtasis de estallar siempre!- (¡aunque no debe uno distraerse por ello!)- o, como un jacinto, "para mantener lejos la suciedad de la vida"; sí, allí, inclusive en el corazón, hacia cuyo interior es bombeada la suciedad, y calumnia y contamina y determina. Quiero mi voluntad, aunque puedo hacerme famoso por un misterioso vacío en ese departamento, en ese invernadero.

          ¡Aniquílate, si no lo sabes!

          Es fácil ser hermoso: lo difícil es parecerlo. Te admiro, bienamado, por la trampa que has armado. Es como un capítulo final que nadie lee porque se ha terminado el argumento.

          "Fanny Brown ha huido, se ha escapado con un Corneta Montado; no quiero a esa coqueta, & espero que pueda ser feliz, aunque con esta hazaña me ha fastidiado un poco. ¡Pobre tontaCecchina! O F:B:, como solíamos llamarla. Ojalá te dieran una buena paliza a 10000 libras".-Mrs. Thrale. 

          Tengo que salir de aquí. Elijo un pedazo de chal y mi atuendo de verano más sucio. Volveré, reemergeré, vencido, desde el valle; tú no quieres que vaya adonde tu vas, de modo que voy adonde tú no quieres que vaya. Sólo es de tarde, queda mucho por delante. Abajo no ha de haber correspondencia. Volviéndome, escupo en la cerradura y el picaporte se abre.  



Frank O' Hara

(Traducción: Rolando Costa Picazo)


Frank O'Hara (Baltimore, 1926 - Long Island, 1966) Poeta y dramaturgo estadounidense. Entre 1944 y 1946 sirvió en la armada de su país y luego estudió en Harvard y Michigan, aunque la mayor parte de su vida y su intensa carrera creativa transcurrieron en Nueva York. Trabajó unos años en el Museo de Arte Moderno, puesto al que renunció en 1955 para dedicar más tiempo a la literatura. Durante un tiempo fue comediógrafo en el Poets Theatre de Cambridge. Varias de sus obras se representaron en teatros de vanguardia, entre ellas, su drama en verso The house at fallen hanging, que se estrenó en el Living Theatre, en 1956. Perteneció al núcleo fundador de la llamada "escuela de Nueva York", junto con J. Ashbery y K. Koch, cuyo objetivo fue instaurar un punto de encuentro entre teatro, poesía, pintura y música, y en la que los artistas buscaban un denominador temático y un lenguaje comunes. Parte de su poesía se publicó en colaboración con artistas plásticos; ejemplo de ello es Odes (1960), con serigrafías de Michael Goldberg. Es esencial en este poeta la presencia de Nueva York y su propia relación con la ciudad, en la que se entrelazan la sensibilidad del hombre y el detallado paisaje urbano de una forma poco común, compartiendo y retroalimentando su mutua energía. Registro diferente y muy tierno tiene en cambio en la poesía amorosa; despliega allí ingenio en las referencias musicales o pictóricas y, en general, en toda su obra, aun cuando abunda el lenguaje sofisticado, mantiene una voz de sorprendente equilibrio. Muerto de manera súbita en un accidente, su desaparición dejó un importante vacío en la poesía y el arte norteamericanos.





viernes, 19 de febrero de 2016

POR QUÉ NO SOY PINTOR y otros poemas



No soy pintor, soy poeta.
¿Por qué? Creo que preferiría ser
pintor, pero no lo soy. Bueno,

por ejemplo, Mike Goldberg
ha empezado un cuadro. Caigo de visita.
"Siéntate y tómate algo" me
dice. Bebo; bebemos. Alzo
la vista. "Le has puesto SARDINAS".
"Sí, le hacía falta algo ahí".
"Ah." Y me voy y pasan los días 
y vuelvo a visitarlo. El cuadro
marcha, y yo me voy, y los días
pasan. Caigo a verlo. El cuadro
está terminado "¿Dónde están las SARDINAS?"
Todo lo que queda son sólo 
letras, "Era demasiado", dice Mike.

¿Pero y yo? Un día pienso en
un color: naranja. Escribo una línea
sobre el naranja. Al poco tiempo es 
una página entera de palabras, no líneas.
Después otra página. Debería haber
mucho más, no sólo del naranja, de
palabras, de lo terrible que es 
el naranja y la vida. Los días pasan. Hasta está 
en prosa, soy un verdadero poeta. Mi poema
está terminado y no he mencionado
aún el naranja. Son doce poemas, lo titulo
NARANJAS. Y un día en una galería
veo el cuadro de Mike, titulado SARDINAS.



EN LO DE JOAN

son casi las tres
estoy sentado ante la mesa de mármol
eligiendo poemas, desdichado
la lamparita brilla débilmente
yo no brillo en absoluto

tomo otro congnac
y observo dos pinturas pequeñas
de Jean-Paul, tan magníficas
que yo debo hacer tanto
o es que simplemente resultaron

la brisa es fresca
apenas algún sonidose filtra
a través de mis confundidos ojos

siento soledad de mi mismo
no puedo encontrar un solo poema verdadero

si a mí no me resulta
qué haré.



À LA RECHERCHE D'GERTRUDE STEIN

Cuando me siento deprimido y ansioso malhumorado
todo lo que tienes tú que hacer es quitarte la ropa
y todo es barrido y se revela la ternura de la vida
que somos carne y respiramos y estamos cerca de nosotros
como eres tú realmente como eres yo me convierto en lo que
realmente soy estoy vivo y sé vagamente lo que es
y lo que es importante para mí por encima de las intrusiones
de las relaciones incidentales y accidentales
que no tienen nada que ver con mi vida.

cuando estoy en tu presencia siento que la vida es fuerte
y vencerá a todos sus enemigos y a todos los míos en mí
la lógica enferma y el razonamiento débil se curan
por la perfecta simetría de tus brazos y piernas
extendidos haciendo juntos un círculo eterno
creando un dorado pilar junto al Atlántico
la tenue línea de pelo que divide tu torso
da descanso a mi mente y libera mis emociones
al aire infinito donde como estamos
juntos siempre lo estaremos en esta vida pase lo que pase.



Frank O' Hara (Baltimore, Maryland, 1926; E.E.U.U.- Long Island, Nueva York, Ib., 1996)

(Traducción: Rolando Costa Picazo)


IMAGEN:  SARDINES, pintura de Mike Goldberg. 



miércoles, 17 de febrero de 2016

UNA IMAGEN DE LEDA y otros poemas






























El cine es cruel
como un milagro. Sentados
en la sala
oscurecida nada pedimos
al blanco espacio
vacío salvo que
permanezca puro. Y
de pronto a pesar de nosotros
se ennegrece. No por
la mano que esgrime
la pluma. No hay
mensaje. Nosotros
mismos aparecemos desnudos
en la margen del río
extendidos como águilas mientras
la máquina vuela
más cerca. ¡Chillamos
charlamos corveteamos y
nos lavamos el pelo! ¿Es
nuestro rezo o
deseo de que esto
ocurra? Ay, ¿qué es
esta luz que
nos sujeta con fuerza? Nuestros
miembros se estimulan incluso
hasta la vergüenza bajo
este ojo blanco ¡como
si fuera un verdadero
placer amar
a una sombra y aca-
riciar un disfraz!





A MI PADRE MUERTO

No me llames padre
dondequiera que estés sigo
siendo tu hijito
que corre en la oscuridad

no podría hacer lo que
dices aunque pudiera oír
tus rosas ya no crecen
mi corazón es tan negro como su

lecho sus delicadas espinas
se han convertido en la molesta barba
de mi cara tú
no debes pensar en flores

Y no asustes a mis
ojos azules con puntos avellana
ni engrueses mis labios cuando
me enfrento al espejo no pidas

que sea otro y no tu
extraño hijo que entiende
milagros menores no la muerte
padre ¡estoy vivo! Padre

perdona a las rosas y a mí.




CANCIÓN PARA LOTTA

No estás realmente enfermo
si no estás enfermo de amor
no hay medicamento

el atareado pasto puede crecer
otra vez pero el amor es un brujo
que envenena la tierra

no estás realmente enfermo 
si piensas en el amor como
unas vacaciones de verano

me voy a morir a menos que
mi amor ahuyente pronto
las nubes

y el azul sonría
y broncee mi fuerte
creencia de lo que es el amor.




AUTOBIOGRAPHIA LITERARIA

Cuando era niño
jugaba solo en un
rincón del patio de la escuela
totalmente solo.

Odiaba las muñecas y
odiaba los juegos, los animales no
eran amistosos y los pájaros
huían volando.

Si alguien me buscaba
me escondía detrás de un 
árbol y exclamaba: "Soy
un huérfano".

Y ¡aquí me tienes,
centro de toda belleza!
¡Escribiendo unos poemas!
¡Imagínense!




Frank O'Hara (Baltimore, 1926 - Long Island, 1966


(Traducción: Rolando Costa Picazo)


IMAGEN: Versión de Leda y el cisne por los fotógrafos de Vogue: Mert Alas & Marcus Piggott  -  "Katie grand love".



viernes, 6 de noviembre de 2009

De noche los chinos...





De noche los chinos arremeten
a golpes sobre el Asia

mientras a nuestro obstinado modo
nosotros, en secreto, jugamos

amorosas partidas, magulladas
nuestras rodillas como zapatos chinos.

Los pájaros se disputan las manzanas
entre la hierba la luna se torna azul,

estas manzanas ruedan debajo
de nuestras piernas como en un matorral

colmado de tordos chinos
que volaron desde brezales de China.

En tanto amamos de noche
pájaros cantan a lo lejos,

ritmos chinos golpean
contra nuestra fogosidad,

las manzanas y los pájaros
nos conmueven como dulces palabras,

nos abrazamos en la gracia
de esa raza misteriosa.



Frank O'Hara (Baltimore, 1926-Fire Island, Nueva York, 1966)



(Versión: Alberto Girri)

At night Chinamen jump

At night Chinamen jump
on Asia with a thump
while in our willful way
we, in secret, play

affectionate games and bruise
our knees like China's shoes.

The birds push apples through
grass the moon turns blue,

these apples roll beneath
our buttocks like a heath

full of Chinese thrushes
flushed from China's bushes.

As we love at night
birds sing out of sight,

Chinese rhythms beat
through us in our heat,

the apples and the birds
move us like soft words,

we couple in the grace
of that mysterious race.




Todos los espejos del mundo...













Todos los espejos del mundo

no ayudan, ni estoy conmovido

por el calmo emerger de mi
imagen en la lluvia, no soy

yo quien aparece o imagina. Mira
si puedes, si puedes hacer

el desagradable viaje, la casa
donde sombras de mi propia

infancia son regadas y forzadas
como plantas en exceso crecidas, debes

mirar porque yo no puedo. No
puedo enfrentar ese temible trato

y mis ojos en, digamos, el cristal
de un bar público, se vuelven

una caza depravada para otras
imágenes reflejas. ¡Y qué bendito

alivio! Cuando es una visión
odiosa, cualquiera

menos la antigua ilusoria contusión,
cualquiera pero no mis íncubos privados.

¿Cuando tenga cincuenta años tal vez
mi rostro vagará en esas prolongaciones
de la inocencia y me enfrentará?
¡Oh lluvia, disuélveme! ¡Espejo, mátame!




Frank O'Hara (Baltimore, 1926-Fire Island, Nueva York, 1966)

(Versión: Alberto Girri)

Hagamos algo noble ...


Hagamos algo noble

sólo esta vez. Algo

pequeño e importante y
no americano. Algo hermoso

que semejará a una mano humana
y realmente será sólo una cosa

que no necesitará de una banda militar
ni de una elegante proximidad

para burlar los proyectores o una mano
lejana de la opinión pública.

Pero sea. En un país desafiante
de por sí una verdadera cosa justa.


Frank O'Hara (Baltimore, 1926-Fire Island, Nueva York, 1966)

(Versión: Alberto Girri)