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jueves, 21 de julio de 2011

Decadencia -2-


























Al atardecer cuando tocan a paz las campanas.
Sigo de las aves el maravilloso vuelo
Que en largas bandadas como devotos peregrinos
Desaparecen en las claras vastedades del otoño.

Deambulando a través de umbrosos patios
Sueño yo en sus lúcidos presagios
Y siento que de las sabias horas no podré apartarme.
Así prosigo, por sobre nubes, tras sus viajes.

He aquí que un hálito me hace temblar ante las ruinas.
El mirlo clama entre las ramas deshojadas.
Oscilan las rojas vides entre rejas herrumbrosas.

Entretanto como un corro mortal de pálidos infantes
En torno al oscuro borde de pozos en descomposición.
Se inclinan ante el viento, enteleridas, azules ramas.



Georg Trakl

(Traducción de Walter Hoefler)




Georg Trakl. Poeta austríaco (Salzburgo, 1887-Cracovia, 1914) En 1905 empezó a trabajar de aprendiz en una farmacia. Su familiaridad con las drogas, de las que abusó, provocó su muerte. Se dio a conocer en 1912 por sus colaboraciones en la revista Der Brenner. Sus Poemas (1913) y Sebastián en el sueño (1915) recuerdan el estilo de Hölderlin, y constituyen una de las obras poéticas en lengua alemana más desgarradoras e innovadoras.




domingo, 29 de mayo de 2011

EL CAMINANTE -Segunda versión



SlEMPRE se apoya en la colina la noche blanca,
donde se eleva el chopo, música plateada,
hay estrellas y piedras.

Soñoliento se arquea sobre el torrente el puentecillo,
un rostro muerto persigue al niño,
media luna en el barranco rosáceo

y a lo lejos celebrantes pastores. Desde el pedregoso lecho
mira con sus ojos cristalinos el sapo,
se levanta el viento floreciente, la voz de pájaro del que semeja a
un muerto
y los pasos verdean lentos en el bosque.

Y esto recuerda al animal y al árbol. Lentos escalones de musgo;
y la luna
esplendente que se hunde en la laguna melancólica.

El regresa y vaga por las verdes orillas,
se balancea en una góndola negra por la ciudad ruinosa.



Georg Trakl (Austria, Salzburgo, 1887- Cracovia, 1914)


(Sin mención del traductor)


DER W A. N DERER 2. Fassung

IMMER lehnt am Hügel die weiße Nacht,
Wo in Silbertöneri die Pappel ragt,
Stern' und Steine sind.

Schlafend wölbt sich über den Gießbach der Steg,
Folgt dem Knaben ein erstorbenes Antlitz,
Sichelmond in rosiger Schlucht

Ferne preisenden Hirten. In altem Gestein
Schaut aus kristallenen Augen die Kröte,
Erwacht der blühende Wind, die Vogelstimrne des Totengleichen

Und die Schritte ergrünen leise im Wald.

Dieses erinnert an Baum und Tier. Langsame Stufen von Moos;
Und der Mond,
Der glänzend in traurigen Wassern versinkt.

Jener kehrt wieder und wandelt an grünen Gestade,
Schaukelt auf schwarzem Gondelschiffchen durch die verfallene
Stadt.


(poesía alemana)

jueves, 8 de enero de 2009

UN ATARDECER DE INVIERNO

















Cuando la nieve cae en la ventana,
largamente suena la campana del atardecer,
la mesa está dispuesta para muchos,
y la casa bien abastecida.

Alguno en su peregrinaje
llega a la puerta desde sendas oscuras.
Áureo florece el árbol de las gracias
desde la fresca savia de la tierra.

Entra en silencio el caminante;
el dolor petrificó el umbral.
Brillan entonces con claridad muy pura
sobre la mesa el pan y el vino.




Georg Trakl (Austria, Salzburgo, 1887- Cracovia, 1914)

(Traducción de Rodolfo Modern)






EL ESPANTO



Me vi pasar por habitaciones desiertas.

Las estrellas bailaban dementes sobre el fondo azul,
En el campo los perros aullaban con fuerza,
Y los copos se sacudían ante la embestida del viento.

De pronto: ¡el silencio! Un sofocante escalofrío
Hace brotar venenosas flores de mi boca,
Del ramaje cae como de una herida
El pálido rocío, y cae y cae como sangre.

Del vacío engañoso del espejo
Se levanta lentamente, como hacia lo indefinido,
Desde el espanto y la oscuridad un rostro: ¡Caín!

Silenciosa susurra la cortina de terciopelo,
Por la ventana mira la luna cual si mirara al vacío,
A solas con mi asesino estoy ahí, por fin.



Georg Trakl (Austria, Salzburgo, 1887- Cracovia, 1914)

(Traducción de Sven Olsson-Iriarte)





CANTO DE UN MIRLO PRISIONERO













Para Ludwig Von Ficker

HÁLITO oscuro en el verde ramaje.
Florecillas azules en torno al rostro
del solitario, de sus pasos áureos
que mueren bajo el olivo.
Aletea con sus alas ebrias la noche.
Cuán levemente sangra la humildad.
Rocío cayendo gota a gota del espino florido.
La piedad con sus brazos radiantes
estrecha a un corazón que se parte.



Georg Trakl (Austria, Salzburgo, 1887- Cracovia, 1914)
(Versión de Americo Ferrari)


GESANG EINER GEFANGENEN AMSEL

Für Ludwig von Ficker

DUNKLER Odem im grünen Gezweig.
Blaue Blümchen umschweben das Antlitz
Des Einsameri, den goldnen Schritt
Ersterbend unter dem Ölbaum.
Aufflattert mit trunknem Flügel die Nacht.
So leise blutet Dermut,
Tau, der langsam tropft vom blühenden Dorn.
Strahlender Arme Erbarmen
Uinfängt ein brechendes Herz.