
Les voy a contar que este
taller de magia está motivado en uno de los textos que nosotras tenemos que leer: “Podría
nacer una metafísica crítica como una ciencia de los dispositivos”, publicado
en la revista Tiqqun, en 2009, y firmado por un grupo que se llama "El Comité
invisible en Francia". Ahí me encontré con esto que dice: “Para una ciencia de los
dispositivos, el asunto no será por tanto el de denunciar el hecho de que estos
nos posean, de que habría en ellos algo de mágico -sabemos muy bien que al
volante de un automóvil es muy raro que no nos comportemos como automovilistas-, y no necesitamos para nada que se nos explique cómo nos condiciona la
televisión, una PlayStation o un ambiente acondicionado. Más bien, una ciencia
de los dispositivos, una metafísica crítica levanta acta de la crisis de la
presencia y se prepara para rivalizar con el capitalismo en términos de magia”.
La cuestión del dispositivo, qué es y cómo funciona, es lo primero que me interesa trabajar. Otra, es la cuestión de la presencia, que no la
vamos a ver hoy y que es un tema más complejo, al que estamos menos
acostumbradas y que lo vamos a tomar de un libro que no está en internet -hasta
donde tengo conocimiento de causa-, pero que pretendo que leamos algunas partes, que es "El Mundo Mágico" de Ernesto De Martino. Y finalmente, está la cuestión de
que al Capitalismo lo estamos combatiendo, si es que lo estamos combatiendo,
con armas inadecuadas porque una buena parte, sino toda la parte que tiene que
ver con el funcionamiento del Capitalismo, funciona en términos mágicos.
¿Qué
es lo que ustedes entienden de eso, de que haya que rivalizar con el capitalismo
en el terreno de la magia? La gente tiene Fe en el Capitalismo, efectivamente,
contra toda razón que estaría arrojando otra información. Lo sostiene en sus
creencias porque asocia Capitalismo con Progreso, una de las primeras cosas que
te dicen es: La gente antes se moría más, aunque nunca se haya muerto tanta
gente como ahora si vamos a los datos duros.
Esa es una de las cuestiones
fundamentales, a mí me gusta pensarlo de esta manera que tiene que ver con un
debate muy de nuestro mundo. Nosotras estamos acostumbradas a pensar que hay
algo así como la razón que tiene que ver con los efectos intelectivos o las
inteligibilidades duras y con lo que realmente es; y un mundo prehistórico,
primitivo, atrasada, que no funciona que es un mundo del pensamiento mágico,
así lo llama por ejemplo Levi-Strauss. En cambio, buena parte de la
bibliografía que nosotras vamos a trabajar estaría diciendo lo contrario, que
en realidad esto de la razón es medio un cuento, una creencia y que nos
seguimos manteniendo en un mundo de pensamiento mágico, la diferencia
es que no lo sabemos y que efectivamente lo que le falta a ese mundo mágico que
se sostiene bajo el pensamiento mágico porque la razón es una quimera, no
existe y está bien que no exista, no hay que salir a buscarla; pero lo que nos
falta es la presencia, que es lo que está en crisis que ahora no nos vamos a
meter. Con lo que sí nos vamos a meter va a ser con los dispositivos, entre
otras cosas.
Doy un ejemplo: ¿por qué la gente, ya sé que probablemente y
quiero creer que ustedes no, va a comer a Mc Donalds? Toda la gente sabe que eso
está lleno de sodio, todas vimos el mismo documental “Super Size me” que
después la persona se cagó muriendo, todos saben que eso que te dan no es ni
siquiera carne, no entremos en el debate antiespecista, incluso si una quiere
comer carne ahí no hay, no es barato, no es cómodo, no es lindo, no huele bien,
no te tratan bien… ¿por qué la gente va? ¿Por qué tiene tanto éxito? Tiene que
haber otra explicación porque todo el mundo sabe que las hamburguesas están
hechas de un material semiorgánico, semisintético, todas tenemos esta
información y sin embargo vamos. Otro ejemplo: ¿por qué las mujeres o los
cuerpos con úteros se embarazan? ¿Porque no saben los métodos anticonceptivos?
Habrá algunas que no ¿pero todas? Porque hay una población tan importante que
se embaraza pese a tener toda la información sabida y por haber anticonceptivos; tiene que haber algún otro motivo.
Bueno, esos son efectos
mágicos en el sentido de lo opuesto a esta idea pura del Positivismo y de la
Ilustración que creía que por escolarizarnos y alfabetizarnos a todas íbamos a
encontrar algo que se llama libertad, como si la libertad estuviera en la punta del lápiz con el que aprendimos el alfabeto. Si eso hubiera pasado así, si el
dicho de José Martí, el padre de la revolución independentista cubana: "saber
es lo único que nos hace libres", seríamos todas libres y somos todas sujetos.
Ese es quid de la cuestión de una buena parte de este taller. Bien, ¿a alguien
le gustaría explicarme qué entiende por dispositivo? Es un artefacto ¿material,
inmaterial, orgánico, inorgánico o todo? Un dispositivo puede ser casi
cualquier cosa que fija, como por ejemplo el dispositivo escolar que adoctrina,
captura.
Si leyeron el capítulo de Testo Yonki
que teníamos, hay otra función que Preciado la aplica a, por decirlo de algún
modo, el género, pero que ya los podríamos aplicar a los dispositivos. Esas
son las funciones; incluso Sarmiento sabe que tiene la escuela, y hasta
habría gente que le parece bien que te adoctrine la escuela porque te está
tirando buenas doctrinas, suponete. Pero hay cosas que hacer, los dispositivos son invisibles y la gente no sabe que están ahí. ¿Qué es lo que hace un
dispositivo?
Por ejemplo, la silla. Yo diría que
la silla es un dispositivo porque produce unos efectos disciplinadores en el
cuerpo, produce una disciplina. Por otro lado, me fija, porque ¿para qué usan
ustedes una silla? Para trabajar, para leer, para estudiar, para escribir. O sea,
no se les ocurre de repente: voy a escribir acostada, de costado, reclinada,
con las piernas para arriba o si quiero estudiar no se me ocurre que puedo estudiar en otra posición; ciertas tareas vienen inscriptas con la silla.
Además de esos efectos que ahora veremos, la silla lo que hace es que hay una
cantidad de tareas asociadas a ese dispositivo que a ninguna de nosotras se nos
ocurriría realizar de otra manera, o sea: produce agenciamientos. Los
agenciamientos: escritura, estudiar, leer un libro, enseñar no se hacen sin la
silla, no se me ocurre. Nosotras podríamos tener este mismo grupo caminando,
en un parque. De hecho, hay toda una escuela de filosofía antigua, los
peripatéticos, que lo que hacían era ir a caminar. Bueno, no existe más eso en
nuestro mundo y no está cuestionado, porque después de veinte años de educación
formal, vos dejaste de hacerte esa pregunta de que podía haber otra manera de estudiar
que no fuera sentado en un banco; te lo dejaste preguntar más o menos en quinto o sexto grado. Veinte años después, ya está completamente naturalizado e
invisibilizado. Por otro lado, produce efectos que tampoco se ven y que tiene que
ver con ese disciplinamiento del cuerpo. Por ejemplo, ¿qué te hace la silla? ¡Lastima,
te hace mierda!, por ejemplo. Esto viene muy a cuento con lo que dice Preciado
de los estrógenos. Podríamos haber usado para estas actividades el
modelo de la Ilustración, al que le parece de suma importancia, mucho más importante
aprender trigonometría, que saber reanimar a alguien si tiene un paro cardíaco; se podría haber utilizado incluso otro artefacto que no fuera una silla: un
puff, por ejemplo, pero se les ocurrió la silla. Esta es la función
universalizante del dispositivo: el dispositivo se hace pasar como algo
universal, transhistórico y apolítico como si en todas las partes del mundo, en
todas las épocas existentes, lo único que hubo para aprender a leer y escribir
fueran las sillas. No hace falta irte muy lejos, adonde viven los guaraní tupí nomás, y ahí te das cuenta que nunca tuvieron silla y andan lo más bien, vivitos y
coleando. Te vas a Oriente, y nunca nadie se sentó en una silla; todo el mundo
se sentó sobre el piso con su mesa baja. Pero se elige la silla, así como se
elige el estrógeno, para empezar a hablar un poco del texto de Preciado por
razones políticas, en el sentido de intereses políticos de porqué una silla y no
un puff; no la tibia, no parada.
Cada dispositivo tendrá su efecto, pero qué es
lo que te hace la silla: problemas en la zona media que es mucho más complicado
porque es la que sostiene el cuerpo entonces básicamente lo que hacemos es
mantenernos durante toda nuestra vida en esta posición maravillosa en la que
estamos ahora, que es aplastando nuestras vértebras lumbares. Imagínense tener
toda la vida un brazo en un cabestrillo: eso es lo que hacemos con nuestras
vértebras lumbrales y nuestros músculos paravertebrales que nos impide pegar
patadas y hacer muchas cosas maravillosas. Se elige la silla y no se elige el
puff por algo, de la misma manera que se eligió el estrógeno y no la
testosterona. Ahí nos metemos en Preciado, el dispositivo tiene una función
material y además tiene funciones materiales, que para mí son todas porque para
mí no existe este mundo separado de lo simbólico y lo material, aunque sí
podemos decir que hay efectos más tangibles que otros más invisibles como por
ejemplo la función invisibilizante y
naturalizante del dispositivo. Como la silla, que parece que siempre estuvo
como la molécula de agua, que es H2O en esta atmósfera y volando en el éter del
universo. Bueno, la silla no es una molécula de agua, pero tiene esa función el
dispositivo, que es mágica y es el motivo tal vez por el cual hacemos ciertas
cosas que hacemos, no es que no tengamos la información, no es que no nos han contado, no es que no podamos googlear esa información, no es que no sepamos,
no es una batalla contra la ignorancia…de hecho estaríamos mejor si ignoráramos
muchas cosas.
Ya para entrar en Preciado con Testo
Yonki, que ya para esta altura es un texto clásico que ya ha tenido una serie
de críticas. Una se la vamos a hacer ahora que tiene que ver con que nosotras, no vamos a hacer historiografía, sino que vamos a hacer algo que se parece más
a la filosofía práctica, que en el texto lo dice en algún momento. Preciado
parece contar a lo largo de este capítulo en particular y del texto en general
que hubo tres etapas: sociedad disciplinar, sociedad de control y un tercer
régimen farmacopornográfico. Parece contarlo por un lado de manera teleológica,
es decir empieza uno, termina el otro. Cuando a mí me parece que estás tres
etapas, más que etapas son modos en los que el poder funciona y que lo que
produce es una retícula en el que cuando no está funcionando uno, está funcionando
el otro, y te atrapan siempre. Esa lectura teleológica me parece que hay que
evitarla y el texto no lo hace. La segunda cuestión, no menos importante y
relacionada con esta, es que parece que lo contara de manera universal. A
nosotras esta suspicacia que el texto presenta con respecto al estrógeno y a lo
que yo llamo la buena conciencia feminista que permite vehiculizar grandes
catástrofes como por ejemplo la pandemia de administración del estrógeno. Entonces la producción de la biotecnomujer en nuestro mundo contemporáneo no
ha aplicado geopolíticamente en todas partes de igual manera. Esto se aplica a
EEUU-Europa. Acá no fue así, acá, en Argentina, y me atrevo a decir que no
funcionó así en toda la región sudamericana. De todas maneras, no es lo que nos
importa ese dato; sino que por un lado es un dato muy interesante para repensar
la función de las sustancias o de la molecularidad de la guerra en curso y
segundo para desconfiar muy mucho de ciertos discursos justos, nobles
vehiculizados mediante o a través de lo mejor de la buena conciencia en la cual
también se incluye una buena parte del feminismo que no desconfía. Eso es lo
que a mí me interesa.
Vamos Primero a lo que se llama sociedades
disciplinarias. ¿Cuál es la característica singular y privativa de las
sociedades disciplinarias? El panóptico, una arquitectura visual inventada por
Samuel Bentham. ¿Cómo opera? Hay una celda en el medio que permite ver todas
las celdas, pero desde las celdas vos no ves si te están mirando. ¿Y dónde
encontramos panópticos? En: El hospital, la cárcel, la escuela, la fábrica, el
neuropsiquiátrico, es decir los grandes espacios de encierro tienen un
panóptico. El panóptico produce una subjetividad paranoide donde pienso que me
están mirando todo el tiempo, independientemente de que haya alguien ahí o no.
Como ustedes ya se habrán dado cuenta los grandes espacios de encierro se van
reconfigurando; en el siglo XXI incluso en lugares como Sudamérica, funcionan de
otra manera. La cárcel hoy tiene otra función que en el momento en el que fue
creada, que era para reformar a la persona que iba ahí. Tal vez hoy una siga
creyendo que la cárcel está ahí para reformar individuos, pero están para
exterminar gente sin que haya una cámara de gas que queda poco fino; y ahí, aunque sigue habiendo panóptico, se ha modificado.
La sociedad de control ¿cómo opera?
¿Cuál es su característica? Todos estos sistemas están intentando que la
fuerza no se use. ¿Cómo funcionaba en la Edad Media? Si vos eras el señor
feudal y querías que te pagaran un impuesto al pedo como el monotributo hoy,
frente a cien campesinos que se resistieran a eso, teniendo sus propias armas,
necesitabas otros cien mercenarios que los embistieran. El problema era que en
el camino podía ocurrir que los mercenarios cobraran la plata y se fueran a la
mierda porque no tenían ningún tipo de apego patriótico, que los campesinos les
hablaran y lo convencieran de cambiar de bando, podía pasar que los campesinos
mataran a todos porque se podían unir con campesinos de al lado. O sea, era
poco efectivo y poco económico en el sentido lingüístico que quiere decir que
quiere decir que es poco efectivo, rápido o diligente. Una de las primeras
cosas que Foucault nos enseña es a no confundir el poder con el despliegue de
la fuerza: el señor policía es el despliegue de la fuerza, lo cual no quiere
decir que sea bueno, mientras que el poder es aquello que lo instituye en aquel
lugar para que él pueda desplegar su fuerza. Si fueron a la manifestación de Ni
Una Menos… ¿vieron mucha policía? ¿Por qué? Lo que ocurre entonces no tiene
que ver con la fuerza sino con cómo administrar los cuerpos de una manera más
efectiva sin utilizar la fuerza, de eso se trata la sociedad de control, que es
un pasito más sofisticado y complejo que la sociedad disciplinar.
Ojo, para mí
siguen existiendo las sociedades disciplinares y cuando terminemos de hablar del
régimen farmacopornográfico, les diré porqué creo que igual todas estas
sociedades, etapas o regímenes, operan bajo el mismo paradigma. Sólo que si yo
lo digo de esta manera no vendo libros, porque hay un efecto de marketing porque
una tiene que comer vendiendo libros porque una no quiere trabajar; sino
trabajar de filósofa que es como no trabajar, y entonces para eso tengo que
estar todo el tiempo vendiendo lo que la gente quiere comprar, que es
innovación, originalidad e ideas buenas. Entonces si yo vengo y te digo que
todo esto ya lo había pensado Nietzsche y yo solamente le estoy dando una
vuelta de tuerca, no te vendo Testo Yonki. Pero todo esto es la tesis del
poder productivo
¿Qué entienden por la tesis del poder productivo? Un
poder que produce muchas cosas, pero lo que produce mayormente es el sujeto.
Usualmente la Ilustración, el Positivismo y todos los discursos
contractualistas, entre los que están los contractualistas del mal de los que hay que
alejarse como Adam Smith, Rousseau, Hobbs; y los contractualistas del bien (que
también son del mal) como Marx; toda esta gente dice que todos los individuos
nacimos libres e iguales por naturaleza, dicen eso sin ponerse colorados, qué bochorno.
Entonces parece que el poder es algo que se pone sobre el individuo y
lo aplasta. Según los contractualistas del bien hay que levantar el poder,
liberando al individuo y tenemos un individuo libre. Esto es una pavada, es una
macana, nunca existió, nunca funcionó así. En realidad, lo que va a decir
Foucault, a partir de su lectura de Nietzsche que es el gran filósofo del
poder, es que el poder PRODUCE a ese
sujeto, entonces las malas noticias son que
no puede sacarle el poder de encima. De hecho, hay un tendal de dispositivos,
la silla no es uno de ellos, de los cuales, si nos desconectamos básicamente
mañana nos morimos; tampoco es tan simple como “Ah, me libero del poder”, cada
vez que hemos intentado liberarnos del poder ha pasado algo peor, como es el
caso de la píldora anticonceptiva. O sea, tanto liberarse de la sujeción
patriarcal, de la mística de la feminidad y miren como terminamos: con triple
jornada laboral y llenas de estrógenos. No sé si está tan bien.
Si la sociedad disciplinar tiene como
característica específica al panóptico, ¿Cuál es la de la sociedad de control?
Todas estas formas tienen como función que los individuos se controlen a si
mismos porque si no necesitaríamos 44 millones de policías. Entonces, todas las
técnicas del poder productivo, así sean más mecánicas como el panóptico de
Bentham o técnicas moleculares, líquidas como las sociedades de control o farmacopornográficas
tienen como objetivo producir una
subjetividad de autocontrol. No se vayan a
creer que esa subjetividad está tan mal, sino que el problema es masificarla,
que sea masificante. O sea, en la Antigüedad había producciones mediante
dispositivos técnicos que producían subjetividades del autocontrol singular:
cínicos, estoicos y epicúreos tenían sus herramientas para singularizarse de lo
que era la multitud y sus discursos, como el deseo de gloria, de fama, de
prestigio, de dinero, el miedo a la muerte, a los dioses. Entonces, con sus
técnicas para singularizarse de eso devenían más libres. El problema no es el
autocontrol, que bien puede servirte para no ponerte nerviosa delante de la
policía y bien ahí. El problema es que las técnicas de autocontrol de este
mundo sirven para que no robemos en el supermercado.
Volvamos a la característica singular
de la sociedad de control ¿Por qué gana Menem la segunda elección en la
Argentina? ¿A qué tenía miedo la gente? ¿Por qué tenían miedo al cambio? ¿Qué
habían hecho? Habían hipotecado, comprado con esas hipotecas, tenía cuotas en
tarjeta. Habían empezado a drogarse con los flujos del capital, una de las
peores drogas. Empezaron a utilizar estos flujos de capital: cuotas, liquidez,
flujos de dinero o numéricos, estadística, informática, códigos, todo eso es
propio de la sociedad de control: la deuda. Pero vos no te das cuenta que estás
endeudada, ahí está su magia, estás pensando que crece y crece la economía, el
país, el mundo y que nos va a todas muy bien. Es el panóptico a cielo abierto.
Está la cámara en la calle, por ejemplo, que hace que la gente se sienta cuidada,
pero en realidad es para que cuando pintemos el Cabildo y nos vean a cara.
Ahora vamos al tercer régimen, el farmacopornográfico. Como su nombre lo indica, está compuesto de dos palabras. ¿Por qué farmacológico? Pharmacon en griego quiere decir remedio, filtro,
encantamiento mágico, hechizo, veneno, todo eso. Utilizan la misma palabra para
todo esto porque en realidad tiene que ver con dosis, cualquiera que sabe
manejar un poquito de plantas básicas sabe que tiene que ver con una dosis: lo
mismo que te hacía bien, pero en una dosis más alta te hace agarrar una
gastroenteritis importante. En esta forma de operar el poder ya no es panóptico, ni el control es a través de su liquidez numérico-financiera-informática, sino
que es molecular; por ende, uno podría pensar que la guerra también es
molecular. Esto ya lo decía Félix Guattari treinta años de Testo Yonki, que era
la revolución molecular. Es decir que hacer la gran izquierda, la gran Del
Caño es básicamente como los polacos resistiendo en ejército alemán en
caballo. No va a funcionar porque si se te viene el ejército de Hitler en
tanques y vos tenés caballos, quizás lo que hay que hacer es salir corriendo
para el otro lado. Entonces, estamos
aplicando armas equivocadas; si la guerra
es molecular y el control se inyecta, se absorbe, se traga, se come en forma de
pastillas, medicamento endovenoso o en formas ya más sutiles, la guerra tiene que ser en los mismos términos o por lo menos repeler
esos embates tiene que ser en los mismos términos.
A esto tampoco hay muchas
posibilidades de decir “Me voy a vivir al Cerro Huritorco, planto mi propio
tomate orgánico y me salvo”, porque si mal no me equivoco, por la condensación
de las nubes, el agua que cae de las nubes ya tiene glifosato de sodio, ya está
ácida, entonces no hay manera de escapar. A eso también nos referíamos cuando
decíamos que no se puede emancipar y liberar al sujeto porque el sujeto es el
efecto, el mundo todo es el efecto del poder.
Eso no quiere decir que no hay
fugas y que el panorama es tremendamente triste, que no hay futuro…bueno,
igual no hay futuro pero por otros motivos. Simplemente que las fugas no serían
tan mecánicas o automáticas como nos parecen a simple vista del tipo “bueno,
armo mi propio huerto y ya está, no como más Monosanto”, el agua tiene flúor,
olvídense. Preciado le dice farmacológico a este régimen, después vamos a la
palabra porno; por esta administración ya sea auto o no tan auto de las
moléculas del control. La metáfora que usa Preciado es que el control se
ingiere. ¿Cuál es la sustancia privilegiada para su análisis? El estrógeno y la
progesterona que vienen a ser hormonas. ¿Qué son las hormonas y cuál es su
función, qué regulan? Tiene una función anabolizante, hacen crecer y decrecer
cosas, por ejemplo: huesos, masas, órganos. Todas las hormonas tienen esa
función, después vino la política sobre la biología y nos dijo que los
estrógenos son femeninos y los andrógenos son masculinos, pero en realidad son
metabolizantes o anabolizantes, que te crezcan o no ciertas cosas. El estrógeno
evita la osteopenia que es la pérdida de la densidad ósea, por ejemplo, a todo
el mundo se lo hace. Si alguna de las personas que tiene ahora en el DNI “Sexo:
varón” le sale mal el análisis de estrógeno también va a tener osteopenia, no
es solo que le pasa a las que tenemos en el DNI “Mujer”. ¿Y por qué le interesa
a Preciado el estrógeno? Yo voy a la ginecóloga, no quiero quedar embarazada y
estoy teniendo sexo heterosexual clásico coital sin preservativo. La ginecóloga
me dice “tomá estrógenos”. El primer efecto privilegiado de los estrógenos es
no ovular, pero además te crecen las tetas, mejora la piel y el pelo entonces
puede ocurrir que te los den por alopecia o por acné. O sea, ya ven que te dan
estrógenos para cualquier cosa. También puede ocurrir que te lo den para
regular el ciclo menstrual con este cuento falso de la amenorrea, la
dismenorrea y en realidad ningún ciclo dura 28 días, pero la ciencia dijo eso
entonces venga con la pastilla. Te duele mucho: pastillas. No te duele nada:
pastillas. Te viene: pastillas. No te viene: pastillas. Se te cae el pelo:
pastillas. Tenés acné: pastillas. Las uñas: pastillas. La menopausia:
pastillas. Bueno, para cuando quisimos darnos cuenta estamos todas tomando
estrógenos. Forma parte del existir en este mundo para las así llamadas
mujeres que en algún momento te chuten estrógeno, con diferentes resultados
según las edades. Nunca te salvas del
estrógeno. Y ahora sí, ¿qué hace
el estrógeno? Porque si fuera tan copado como lo del pelo, las tetas y la piel
y solo eso no te lo darían tanto. Hace que no pueda crecer la masa muscular,
que no solo tiene que ver con la fuerza física porque una vez que no funcionan
bien las articulaciones lo único que sostiene son los músculos; te deprime de
manera controlada, no clínica como esas depresivas que no se bañan y el olor
sale por debajo de la puerta sino depresión en términos de potencias, porque la
menstruación no tiene muchas virtudes, pero una de ellas es su síndrome
premenstrual, que es donde deberíamos vivir todas porque es el momento del mes
donde nos damos cuenta que todo es una absurda mierda, no tenemos ganas de caretearla
y lo decimos. Bueno, ese tipo de depresión produce el estrógeno, te pone
estable y plana como te ponen los antidepresivos.
Ojo, igual yo creo que lo
mismo que los antidepresivos, no hay nada que deteste más que la moral del
abrazador de árbol hippie, si hay que tomarse el prozac, nos lo tomamos hasta
nuevo aviso, porque en una de esas no llegamos a abrazar el árbol y probablemente
nos colguemos de una rama. Lo mismo con los estrógenos, lo que estoy
intentando decir es que es propio de las lecturas maniqueas, bipolares y
antagónicas decirle no a tal cosa, en vez de analizar si hay reapropiación de
eso. Por ejemplo, los estrógenos y la progesterona que a nosotras nos convierten
en la biotecnomujer,
la que parece natural, como la silla parece natural; pero en realidad es una
construcción políticamente orientada a realizar unos ciertos efectos dentro
del capitalismo como lo conocemos, global cognitivo, heterocapitalismo, época
global, Imperio, es decir este momento.
Construye este tipo de mujeres, que no
son las mismas de siempre, de hace trecientos años, que no son las espartanas,
no son las de la edad media, ni mejores ni peores, pero las hace pasar por
naturales, como si fueran naturales los efectos disciplinarios de la disciplina
mecánica. Es decir, nos alimentan, nos hacen hacer ejercicios, nos tratan de
manera diferentes, que producen ciertas atrofias en un cuerpo que los muchachos
no tienen; y además, nos dan esta ingesta desmesurada de estrógenos, para casi
cualquier cosa que te pasa: produce este tipo de corporalidad y de
subjetividad que viene asociada a la corporalidad, que es lo que
Preciado llama la biodrag; drag, pensando en lo que es una drag
queen, el montaje mediante artificios estéticos y protésicos de una mujer
que se piensa como natural. En realidad no existe tal cosa, nunca existió
en nuestro mundo; pero en otros, si una mira Grecia y Roma, se va a dar cuenta
que mujer o femenino, son funciones sociales más que tipos
biológicos.
Ahora
vamos a la parte de pornografía.
Preciado dice que los géneros son tipos sociales no biológicos. La biología es
también una ciencia que en sí misma es social, entonces las hormonas y el sexo, son algo biológico, pero lo biológico es algo social. Preciado lo que va a
decir en Testo Yonki es que el efecto que tiene este régimen molecular
mediante los estrógenos y otras sustancias es cristalizar y naturalizar el
modelo de la diferencia sexual. Previo a esto, y a ustedes les va a sonar muy
mal, el modelo que se utilizaba era el modelo unisexual, solo había varones y
todo el resto, lo que fuera, eran versiones degradadas del varón. Lo que hacen
las hormonas y esta conformación biopolítica farmacopornográfica es cristalizar
la idea de la diferencia sexual como datos naturales transparentes. A lo que
yo me refería es que, por ejemplo, los griegos no pensaban biológicamente las
funciones sociales. Los romanos las pensaban en términos espaciales: es de
acuerdo a cómo coloques el cuerpo que vos vas a tener una posición femenina o
masculina. Por eso no existe la heterosexualidad, por ejemplo. Denostado como
varón es el que está en cuatro patas recibiendo, no el que da y que le gusta
dar porque ese tiene cuerpo por encima del otro, esa es la razón por la que el
cunnilingus tiene en Roma la misma apreciación que tiene para nosotras la
cropofagia, si a alguna de ustedes les gusta ninguna lo va a decir. Eso hacían
los romanos, no contaban, porque por el simple hecho que, para chupar una
concha, salvo que la persona sea muy acrobática, hay que estar abajo. Un romano
eso no lo va a hacer, a eso me refiero con que mujer no es la lectura de un
paradigma físico, sino la lectura de un paradigma social. Por eso cuando se
habla de la reclusión de las mujeres en Grecia, en realidad se está hablando
sólo de las ciudadanas atenienses en el siglo V; el resto anda por donde quiere, porque no son esposas y no van a ser nunca esposas de nadie, por ende no son
realmente mujeres.
(octubre-noviembre de 2016)
Leonor
Silvestri (Buenos Aires, Argentina, 1976)
(Material bajado del
servidor on line,
ISSUU, digitalizado
seguramente por
algunas de las alumnas
del Taller de L.S.)
-Cortesía de Ana Herrera-