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martes, 25 de julio de 2017

LOS MISTERIOS DEL PUNK ROCK
















LAS FOTOS

en las fotos no parece existir la tristeza
apenas como un exceso la sospecha 
de que ese rostro no expresa felicidad
de que en tus ojos brilla un resto
de la discusión que tuvimos aquella tarde
pero no mucho más, no más que eso
en las fotos no parece existir la tristeza
estabas hermosa cuando nos conocimos
cambiaste de corte y color de pelo
a lo largo de las años y en esos cambios
que las imágenes registraban parecías
más madura de lo que en verdad eras
pero no mucho más, no más que eso
en las fotos no parece existir la tristeza
apenas la sensación cuando las miro
de haber perdido algo que jamás
jamás tuvimos pero que ahí
ahí está



LA PERSIANA

mientras construía
la casa de mis padres
mi abuelo se cayó del techo
y se quebró dos costillas
me contaron que no quiso ir en auto
al hospital llegó en colectivo
mi abuelo hablaba poco
y nunca fuimos muy cercanos
aunque pasamos algún tiempo juntos
cuando lo internaron una tarde
fui a cuidarlo y me confundió
con un ladrón al que quiso disuadir
acá no hay nada, repetía una y otra vez
acá no hay nada, no hay nada
y era cierto: no había, pero entonces
empezó a hacer algo con sus manos
como si atornillara algo en el aire
un movimiento que al final
abandonaba con resignación
hay que arreglar esa persiana
para mí la poesía es un poco como eso
querer restablecer un objeto invisible
y chau, morirse en el intento
pero sin embargo no quiero terminar
diciendo la poesía es esto
la poesía es aquello
quiero terminar
diciendo que mi abuelo
antes de tomarse 
vacaciones permanentes
quiso arreglar una persiana
que no existe.



CONTRA LOS SENTIMIENTOS

ahora para escribir
hay que ser sincero
re va
es la nueva onda
poesía es sinceridad
toda persona sincera es poeta
todos somos re sinceros
segurísimos de la poesía
que hay adentro de nuestros sentimientos
nuestros sentimientos son una cajita china
que tiene adentro la re poesía
que tiene adentro los sentimientos
que tiene adentro la re poesía
que tiene adentro la re poesía
pero los sentimientos
¿no son fascistas?
contra los sentimientos
¿se puede argumentar?
por ejemplo
si vos no me querés más
eso no tiene remedio
si estoy triste y lo escribo
nadie podría estar en desacuerdo
los poemas que hablan de sentimientos
¿se pueden corregir?
y si uno corrige la re poesía
que le sale de la cajita china de los sentimientos
el sentimiento
¿no se modifica?
una poesía sincera
¿es posible?
concretamente 
¿nos estamos haciendo los boludos?
este poema, por ejemplo
¿es sincero?
¿me estoy creyendo esto que digo?
¿ustedes son sinceros?
¿ante quién?
posta les digo
lo pregunto con respeto
¿alguien es sincero consigo mismo?
yo, por ejemplo
siento que me engaño 
que mi vida es una re mentira
que este poema es un re chamuyo
y que podría escribir otro
a favor de los sentimientos
y si uno puede escribir otro poema
puede tener otra vida
pero yo veo que todos estamos re pendientes
de poner frases copadas
y videos piola de música re piola
en facebook
yo tengo que admitir que me cansé un poco
parece que escribimos
solamente para que alguien nos diga
ey me re gustó ese texto que escribiste
está re bueno
me re llegó
cuando pasa eso
igual me encanta
sinceramente
me encanta
me la re sube que alguien diga eso
y a la vez
me importa un carajo
yo voy a seguir escribiendo
aunque nunca nadie diga
absolutamente nada
aunque tenga que mentirles
a todos
empezando por mí mismo



Matías Moscardi




Matías Moscardi (Mar del Plata, Argentina, 1983) Escritor y traductor; profesor y doctor en Letras. Publicó los libros de poesía  Los círculos del agua (Dársena3, Mar del Plata, 2004), Pluvia (Vox, Bahía Blanca, 2007); Una, dos comadrejas(Vox, 2010),Los sapos (Sacate el saquito, Mar del Plata, 2011); El ansia  (Neutrinos, La Paz, 2013);Bruma (Vox, 2012) y Los misterios del punk rock (Neutrinos, Rosario, 2015). También es autor de dos novelas. Tradujo, entre otras obras y autores, el Paterson V, de William Carlos Williams (Luz Mala Ediciones, 2012), Narración de George Oppen (2013), con prólogo de Martín Gambarotta y El hielo cubrirá Nineveh de Kenneth Rexroth, en colaboración con Tomás Boasso (2004); y el año pasado, publicó el Diccionario de separación -De amor a zombie, escrito junto a Andrés Gallina. Administra el blog de traducciones Me tradujo una mosca (metradujounamos-ca.blogspot.com) y organiza anualmente el Festival de Poesía de Acá, en Mar del Plata.





martes, 22 de abril de 2014

Bruma





Banda de pájaros cruza emitiendo un chirrido idéntico al de una persona que limpia un vidrio con una rejilla apenas húmeda. El ajetreo del mar, por su constancia, se volvió inaudible.


Camino adelante, los restos de otra construcción derrumbada cuelgan de la cresta del acantilado. Un fragmento de losa fluctúa como la pieza de un rompecabezas roto. Brillan al sol cerámicos de lo que antes pudo haber sido un baño, una cocina. Los pórticos se mantienen intactos y dan al filo del acantilado: entradas sin puerta que de un lado enmarcan el mar y del otro, el vacío.


Llego a una escollera en donde trabajan dos grúas, una naranja y otra amarilla. Mueven las palas mecánicas sobre sus ejes, sacando piedras de un lado y poniéndolas del otro. Abajo, puedo ver unas bolsas negras, enormes, pero ningún indicio de lo que guardan adentro. Una mosca recién nacida me roza los labios.


Una franja mínima de bruma se extiende sobre el horizonte límpido: un recordatorio de que las tormentas no desaparecen sino que se desplazan mar adentro, hasta perderse.



Latigazo de espuma se desploma y disgrega en gotas gruesas que el viento mantiene en el aire por unos pocos segundos hasta que la gravedad actúa sobre ellas; entonces caen formando, instantáneamente, con el impacto, una sábana homogénea, blanquecina, niquelada, tendida, que se resbala de la piedra, rebobínándose hacia el mar.


Una piedra de corazón hueco es cavada internamente por el oleaje y, en un exceso de presión, despide un chorro espumeante de agua salada hacia arriba, como la fosa del pulmón de una ballena que murió hace mucho tiempo, pero todavía respira.


Rodeando la estatua del Almirante Brown, un grupo de chicos cantan, con guitarra desafinada, una canción que habla de la distancia entre sentir y decir. Llego al mar. Leve refracción rosa, atenuada. Estrías oscuras producidas por el roce del viento en la piel de superficie (dunas móviles). No sé si esa línea que es la ciudad se pierde o si la prolongo mentalmente hasta un punto en donde se pierde. Incrementa el rosa en cuestión. El aire calca su textura en el agua, o al revés. Salgo sin querer en una foto ajena. Se amoretona el rosa como si el transcurso del tiempo fuera un golpe de puño en la intersección entre el cielo y el mar.



Matías Moscardi (Mar del Plata, Argentina, 1983)


IMAGEN: Estación marítima de Mar del Plata.