Mostrando entradas con la etiqueta Alelí Manrique. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alelí Manrique. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de junio de 2016

CUANDO LA POESÍA APARECE DE IMPROVISO





















Odio
cuando la poesía aparece de improviso
y no tengo vocativos para convidarle.
Si llega
sin siquiera
mandar antes un mensaje!
Y no hay gerundios en los jarrones!
Igual.
Cuando viene abrimos cajas
de gustos y recuerdos
que guardo junto a los adornos 
navideños
en cajas en el ropero.
Paseamos 
por campos semánticos verdes
o naranjas según la estación.
Escribimos las palabras
para que no se las lleve el viento.
Y tenemos relaciones léxicas
que me contagian su encanto.



EL FUTURO ESTÁ BRILLANTE COMO UN FUEGO ARTIFICIAL

Unos bares re pichichos
con el logo de Seven Up de los 70´s.
Una avenida bautizada California.
Podría ser Rosario
podría ser Tandil
podría ser el conurbano bonaerense.
Podría ser otra persona
bajo estos últimos soles de verano.
Los nombres de estas calles no me suenan.
Anteayer las palabras ajenas dejaron de ser sonidos
que me hacían imaginar cosas
para tomar  tridimensionalidad violenta.
Pero ayer tuve un sueño
el primero de la noche.
El futuro está brillante como un fuego artificial.



VIUDA I

Ella era tan hermosa
como su propio nombre.
Él tenía los ojos
de Lady Di.
Ella el pelo rubio rosado.
Él profesaba el piano.
Ella lo sabía:
la belleza de un cielo estrellado
dependía de con quien se lo mirara.
Antes de que el anillo se volviera dorado
ella esperó a tener su propio juego de tazas.
Pero la felicidad fue amousseada
y por lo tanto efímera
Porque además del piano
él profesaba el fantasmismo.
Ella al enterarse 
se puso como una novicia rebelde drogada.
A él se lo llevó la tragedia.
Ella lo veló
en una cajita 
de música.




Alelí Manrique




Alelí Manrique vive en Buenos Aires. Luego de estudiar algunos años de Artes Audiovisuales y dedicarse a la poesía visual, en el 2008 creó Ediciones Encendidas, proyecto que coordina desde entonces. Tomó clases de poesía con Daniel Durand y Arturo Carrera, estudió narrativa en Casa de Letras (Escuela de Escritura y Oralidad) y actualmente se encuentra finalizando la carrera de Edición en la UBA (Facultad de Filosofía y Letras).  Sus poemas fueron traducidos al inglés y publicados por Dead Ink -Manchester-. Fue finalista de una antología de relatos de la Escuela de Escritores Alonso Quijano -Alcázar-.y Oralidad). También dibuja (ilustró el libro infantil "No me gustan las princesas", por Eloísa Cartonera).   Es autora de los libros de poesía "Mucho fantasmo" (2008 - E.E.) y "Lunes" (2011- E.E.), Finalizó la Carrera de Escritura Narrativa en Casa de Letras.

 Blog:www.aleli-manrique.blogspot.com 







jueves, 18 de diciembre de 2014

LUNES










































EL NOVIO CORRECTO

La posibilidad de encontrar al novio 
correcto
es una en cuatromilmillones 
(población mundial masculina). 
Debemos poder llegar a su amor a tiempo, 
es decir,
ni tomándonos un café porque se hizo muy
                               /temprano
ni un taxi porque llegamos tarde. 
Aunque quizás sí,
su búsqueda implique gastar años de vida 
y todos nuestros ahorros 
en botellas de vino rojo 
y polvos dorados 
y exponer de vez en cuando 
nuestras piernas 
a finas medias de seda 
en noches invernales bajo cero,
en función de estar listas
para su arribo a nuestras vidas
en cualquier momento.
Pero a la larga tiene que sentarnos
como el aroma del jazmín en primavera
y la esencia de vainilla en el otoño.
Al fin y al cabo,
estamos desestimando al resto de los
tresmilnovecientosnoventaynueve
milmillones de hombres
por él.



EL SENTIDO DE LA VIDA

Acércate a tu balcón y mira para abajo. 
Seguramente prefieras seguir ahí antes que
tirarte cabeza abajo.
Entonces no te preguntes más eso, por
favor, y ocúpate de algo más.



ASTRONOMÍA



Y ahí es donde todos los seres videntes y sueltos tenemos algo que nos une más allá del   aire   libre,   concretamente.   Desde   el concreto, desde la terraza, desde la arena, la montaña o el mar, desde la primera mujer hasta el último hombre. 
Es el poder de nuestros ojos trascendiendo la Vía Láctea hasta chocarse y absorber la luz que refleja el satélite de amor, la fiel luna,    compañera    dependiente    de    lo terrestre.
Y ése es un gran punto en común, donde confluyen todas las miradas, porque a veces se ve mejor de cerca y otras de lejos, pero nunca si estamos entrometidos en el asunto. 
Después además,algunos estaremos conectados con otros al coincidir en: cometas (menor cantidad de la poblaciónmundial) y distintas estrellas y luceros, muchos   de   los   cuales   incluso...¡Ya   no existen! Hace muchos años se apagaron pero   su  luz  tardó  tanto   en llegar  que podríamos decir que es su almita la que toca nuestras crédulas pupilas, que creen lo que no existe solamente porque lo ven.


Alelí Manrique (Argentina, Río Negro, El Bolsón, 1979)







viernes, 2 de agosto de 2013

Campo de planes



You use to be the sunshine girl
but now you are criying all the time,
for some past gone time that never was”.
Euros Childs.
El (seguro) pasado se recuerda con dulzura,
porque lo sobrevivimos.
Ahora estamos a una canción pop
de dejar de ser jóvenes.
Festejemos la muerte de los adolescentes,
ellos solamente vivían en sus cabezas.
Derramo kilates de plástico.
El ama de casa los barre
desde la comodidad de su hogar.

Dicen que incluso un reloj roto
da la hora correcta dos veces al día.
“Some things that happened for the first time
Seem to be happening again”.

Haciendo tiempo y perdiéndolo a la vez.
La incapacidad para silbar
el pánico a las abejas,
y a los descorches de champagne
fueron mi herencia.
Mi momento
es el último momento,
cumplo años el día
fuera del tiempo.

Aquí son siempre
las cinco de la tarde,
cuando el reloj llega casi
a partirse al medio.
Hora de tomar café
y ver pasar el tiempo.
El cielo y el infierno
están entre la taza
y la curva de su platito.


 

*
Era otoño.
Las personas son
a donde van.
El Atlántico lo expone
y yo quiero irme a mi casa.
Las mariposas de este marzo
son iguales a las del año pasado,
pero son otras.

Qué dificil pasar los mediodías,
son un campo de planes.
Perder los días
aprovechar las noches.
Mi ánimo llega
a las siete de la tarde.
Mientras tanto,
estamos muertos.
¿De qué me olvidé?

*

Perdida en el detalle.
¿Te acordás lo que te dije hace mil años?
Eso que nunca se termina de ordenar.
Cuando se pierde algo
también se pierde el tiempo
en encontrarlo.
Quiero irme
al lugar más pensado.
Pido un deseo posible;
que este año termine 
y no vuelva nunca más.

*

El gato murió la familia mudó la casa vendió.
Hay quienes
abusan del tiempo.
También
quienes lo miden
en canciones
romances
o años de viudez.
Me voy a morir.
Es hora de sacarse
los moños rosas.

Aunque siga funcionando
un corazón puede estar roto.
“Some things that happened for the first time
Seem to be happening again”.

El tiempo llena las esquinas de recuerdos
formando capas.
Son tantos
que al fnal no son;
la melancolía desaparece,
y llega el momento
en que la ciudad descanse
de nuestra presencia.
Si otros se fueron
la que está en otro lado
también soy yo.

Hace tres horas
son las cinco de la tarde.
Llego a tiempo
y vacía.

(Inédito)

Alelí Manrique (Argentina, Río Negro, El Bolsón, 1979)




jueves, 3 de diciembre de 2009

UN TROPEZÓN NO ES CAÍDA (hubiera sido demasiado)














Cuando por fin te fuiste y vi alejarse tus
zapatos brit pop, resbalándose en el piso
mojado por la lluvia de las seis de la
mañana, al correr el colectivo, para que su
puerta se cierre detrás tuyo y vuelva a
abrirse enseguida para tirar tu cigarrillo a
medio prender, me dio una profunda
mezcla de ternura y pena.



Alelí Manrique (Argentina, Río Negro, El Bolsón, 1979)



IMAGEN: Zapatos Britpop.



TENGO QUE


Cuando tengo que coser,

quiero leer.
Cuando tengo que estudiar,
quiero coser.
Cuando tengo que trabajar, quiero
estudiar.
Cuando tengo que leer,
quiero escribir.
Cuando tengo que ir al microcentro,
quiero estar en la pradera de pastos más
verdes del mundo.
Cuando tengo que ir a la pradera
de pastos más verdes del mundo,
quiero estar en el microcentro.

¡Ah!
Cuando tenía que dibujar,
quería escuchar música.
Cuando tengo que estar sola,
quiero estar con alguien
cuando tengo que estar con alguien,
quiero estar sola.
Cuando tengo que verlo,
quiero verte a vos.
Cuando tengo que verte a vos,
quiero verlo a él.

Y siempre quiero dormir.


Alelí Manrique (Argentina, Río Negro, El Bolsón, 1979)