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domingo, 7 de junio de 2015

REALMENTE ERA INSOPORTABLE


















Yo  también  tuve  una muchacha  rubia  que  estaba  loca  por mí. Cuando empezó a asumir el papel de esposa perfecta huí como un potro que regresa a las praderas salvajes.
Cansada de esperarme con la mesa servida a media luz, se casó y comenzó  su vida escandalosa. Daba vergüenza mirarla  irrumpir entre mis  amigos. Se  sentaba  en  las piernas de  cualquiera  y me insultaba. Tenía que tomarla del brazo y conducirla a su casa.
Un día apareció en el bar con los ojos desvaídos y los labios húmedos como las mujeres rubias de las películas. Sacó de su cartera un revólver y me disparó. Caí destrozado el corazón.
Desde entonces no la he vuelto a ver.



Edwin Madrid




Edwin Madrid, poeta ecuatoriano, nacido en Quito, en 1961. Diploma Superior en Letras por la Universidad Andina Simón Bolívar.Ha publicado los siguientes libros:  !Oh! muerte de pequeños senos de oro (Quito, 1987); Enamorado de un fantasma (Quito, 1991); Celebriedad (Quito, 1992); Caballos e iguanas (Quito, 1993); Tambor sagrado y otros poemas (Quito, 1995); La tentación del otro (Quito, 1995); Puertas abiertas (Quito, 2000). Consta en la antología latinoamericana Poesía viva (Bogotá, 1993); La joven poesía hispanoamericana (Buenos Aires, 1995); Antología de la poesía latinoamericana: el turno a la transición (México, 1997); Memorias II Festival de Poesía Eskeletra'98 (Quito, 1998). Se ha desempeñado como periodista cultural para diversos diarios nacionales y del exterior. Obtuvo el Premio Casa  de América  de  Poesía Americana, España,  2004, entre otras distinciones.





viernes, 5 de junio de 2015

LA CHICA MÁS BONITA DEL BARRIO





Cuando pasaba la mirábamos hasta que se perdía. Luego retomábamos la charla como si nunca hubiese cruzado frente a nosotros un ángel con minifalda.
Ninguno se atrevió a decirle nada. Solo la mirábamos en silencio, y es probable que a todos se nos apareciera en el sueño. Era la muchacha más hermosa que había llegado al barrio. Minifalda, tacos, caderas electrizantes nos dejaban mudos cuando iban y volvían de la tienda. Nadie admitió estar enamorado. Nos hacíamos los locos conversando de fútbol o de cosas de mayores. Muchachos altaneros fumando todo lo que había en la esquina e intentando vivir la vida como en una película de Spike Lee.
Muchacha fresca. Diosa que al menor gesto suyo cualquiera hubiera ido como un perro a cumplir lo que pida. Pero antes de que esto sucediera apareció acompañada de un bonito, que al atravesar frente a nosotros  le pusimos el pie y cuando quiso reaccionar  le caímos a patadas.
Al poco tiempo, mi vieja decidió cambiarse de barrio, y más tarde me enteré de que Licario había vacilado con la muchacha, también el loco Miguel, antes de que cayera en manos del negro Carlos y  tuvieran una cría.



Edwin Madrid (Ecuador;  Quito, 1961)


IMAGEN: Mónica Belucci en una escena de "Malena", film de Giussepe Tornatore.