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martes, 6 de abril de 2010

DESPERTAR EN ALGÚN PUNTO...



















Despertar en algún punto del año
en que todas las cuerdas del cuerpo están tensadas
bajo la luz sin temperatura que viene de la calle

torcido en el colchón

confundido con una noche larga de viaje
en la que el frío se filtraba
por los agujeros del auto

o es un sueño oscuro
con la respiración por única imagen
o sueño que mis ojos son ventanas
cubiertas por bolsas de consorcio
que se hinchan con el viento


Al prender la luz
la habitación se corta detrás de la lámpara
y hace pensar en todo lo que falta
para recibir el cuadro completo:
del suspiro en el teléfono,
el viaje de una respiración por la línea
sin demoras por encima
de paradas de taxi, farmacias de turno;
de los ladrillos cargados al sol durante la tarde,
el aura roja de la noche
depositada en el centro de los cuartos
Calle larga con luna y antenas
de televisión brillando en lo alto
Bajan hilos plateados de las constelaciones


La mitad de una bolsa de carbón
es suficiente para hacer la noche


para que empiece a brotar la corriente
de agua negra que baña las piedras
en los pasillos dejados por los objetos.

(el olimpo, Segunda Parte,
Colección Chapita,2009)

Francisco Bitar




Francisco Bitar. Poeta argentino, nació en la ciudad de Santa Fe, en 1981. Ensayista y traductor. Estudiante de Letras (UNL). Colabora habitualmente en el diario El Litoral y en la revista El niño Stanton, medios donde se han publicado sus poemas. Ganó el Primer Premio de la Bienal de Arte Joven de la universidad del Litoral 2004, especialidad poesía. Publicó Negativos, en 2007. Y "el Olimpo", en Colección Chapita.




lunes, 12 de enero de 2009

(la remera)



La remera puesta a secar

vuelve al cuerpo
polinizada estos días
y cuando la cabeza
se mete como serpiente
en esto que por un segundo
es un túnel opaco
y hace fuerza para salir
y sale por el cuello,
queda flotando el polen
de mi lado de la cama
bajo la luz de la lámpara

- Llegué tarde, perdoname, es el reloj

Hay poemas impagos, mi amor
y un cajón lleno de medicamentos
en general no más de un paso entre los objetos
y un frizer oxidado donde todo
lo sólido
se deshiela.



Francisco Bitar (Argentina, Santa Fe, 1981)




jueves, 18 de diciembre de 2008

BLIND LOVE MOVIE


Imaginate un ciego

arriba de un colectivo
sus lentes de ciego te reflejan
de fondo un cartel con tres ciudades
y los kilómetros que faltan quedan atrás
el ciego -inexplicablemente- se relaja

¿Para qué viaja el ciego?
comprendés con creciente entusiasmo
que cada ciudad tiene su propia música, su propio acento;
el movimiento - la velocidad al cubrir las distancias -
aparece como un asunto importante en este sentido:
no son lo mismo capitales y provincias
el centro y los suburbios
el derrumbe de estos últimos años
el estado actual del observador:
todo es un matiz al lado de la sordera del viaje

El ciego baja del colectivo;
abrió su camisa hasta el tercer botón
para agrandar al máximo de lo permitido
las partes desnudas entre la ropa.
Ahora pensás que sí te quedaras ciego
también vos te dedicarías a viajar
(solamente luego de superar
toda idea de suicidio).
Después de todo: qué es la muerte para un ciego?
que sea un taxi con los faros apagados
que viaja hasta el brazo extendido de una chica
y que, por favor, termine de una vez esta película
que se me hizo larga, larguísima.




Pero también nos dejamos ver.
Desde las partes del cuerpo
que no tienen nombre
(lápiz de laca blanca
que, letra por letra, borra las palabras)
nos sumamos al mundo al tocarlas.
Estuvimos drogados y al abierto
todo aquel viaje y cuando nos fuimos
no quedó otra cosa de nosotros
que el pasto seco abajo de la carpa
y el espacio sin llenar en la mochila
que llevamos atestada.



Francisco Bitar (Argentina, Santa Fe, 1981)



martes, 19 de agosto de 2008

PELIGRO CONSTRUCCIÓN


Arriesgamos un proyecto de nuestra casa,
nada tan real
como para que fuera cierto
nada tan hipotético
como para que no sea posible;
desde el cartón laminado
en la base de la maqueta,
las manos escamadas
del pegamento sobrante,
la forma es: improvisar como chicos
llegar bien lejos y de ahí para acá
cortar lo que no sirve
total todo lo que se muere
vuelve a crecer en alguna parte

Con las sobras del ferrocarril

probamos nuestra resistencia:
rieles por vigas, en los paneles
la lista de los viajes que ya no haremos
el pasillo entre andenes
donde trenes que van y vienen
nos dejan sin apoyo

Vos te dormiste

y lo que queda es mi diseño:
una conversación al azar termina revelando
que ambos dudábamos al principio;
el desprendimiento de una plancha
de revoque pintado sin que el perro
deje de humedecer el piso con su aliento
y a lo lejos la sensación de lo encontrado
al buscar otra cosa, el miedo súbito
de que si te sigo mirando fijo
podría hacer que despiertes.





Francisco Bitar (Argentina, Santa Fe, 1981)