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domingo, 30 de marzo de 2025

SUEÑO Y VIGILIA DEL SALMISTA

 




 Y eran notables

Y eran notables
en la mañana aquella
todo entre las flores y los pastos
todo
como de brillos inauditos
y quisieras, salmista, acaso ser
como de aire casi, no?
para no extraviar así
ni el más pequeño de los encantos
que saltan de precisos frente a tus ojos
tus ojos
que en un baile de la luz
se llegan
hasta casi más allá del linde que los cubre,
salmista,
abre tu sueño a tanta música. 



Durante toda la mañana

Durante toda la mañana discurrieron en la luz,
“pequeñas gracias”
que en correspondencia acaso con las sombras
se hacían como de un milagro
sobre los sueños de los paseantes
entre las calles de la ciudad.

La música 
que la noche inclina
descansa
llevada en aires por las “pequeñas gracias”
y en asomos de 
delicadísimos instantes
inaugura sus tonos y encantos
y el salmista
que mirando al cielo pregunta
o discurre sus visiones al aire
mientras más abre su silencio 
a que lo invada
en esa hora
una, algo así, precisión, se diría,
algo cierto tal vez hoy.

Llegan al redil
las “pequeñas gracias”
tocan liras de aire los ojos
cuando se destellan en la luz

y algo de lo que siempre ha sido
se revela en este tiempo hoy

y entre los intersticios
de la manera en que descansa y se recorta la luz
a lo largo del día



Es en una oración de campanillas

Es en una oración de campanillas
o apenas luciérnagas en la noche
que se abre, diríamos así, se abre,
al silencio
el corazón del salmista
mientras hila
y de qué finísimas maneras hila
unas alusiones, unos indicios,
que se derraman silentes
sobre el sueño de todos aquí,
aquí, 
donde la piedra es piedra
y el agua canto.

Se inclina al silencio el salmista
y si acaso fuera, a la hoja,
al blanco de la hoja
y se brindaran así como en un vértice
destellos del cielo o apenas recuerdos
que son nubes
lirios que abren sobre un sinfín de amaneceres.

Cruzan el cielo
las aves de mi sueño

y se figuran de espanto
ante la miseria y el horror

mas hilan,
y lo ves,
hilan desde allá

unas casi
delicadezas a decir aquí
y es un apremio
que al salmista recoge 
en una zozobra
en una ilación transparente de músicas sobre su nombre

dando así
quién sabe qué figuras
o un corro de luces
mas
dando así
unos apuros
unas urgencias

de delicada acentuación
de ilusiones precisas
y amores que son
las dichas
que resplandecen
al correr lento de la tarde
y en el descanso también, sí, 
del cielo
sobre los ojos del salmista
y tú
que aquí
abres su nombre
con tanto amor 
que das, en brotes tan tiernos,
unos cariños ciertos
a decir…a decir.

(Del libro homónimo,
Barnacle, 2025.
Envío de Alberto Cisnero)

Sergio Leandro


Sergio Leandro, nacido en la ciudad de Cienfuegos, Cuba, 1981. Poeta.Vive en Argentina. Publicó los poemarios, “Hálito”, Barnacle (2022), “Un paseo entre las tumbas”, en formato digital.


viernes, 25 de octubre de 2024

EL CANSANCIO NACIONAL


EL CANSANCIO NACIONAL no se puede 
explicar con palabras. Dejar que el sopor de la tarde se aquiete.
Dejar que la música aminore. Ver pasar el cadáver de 
uno mismo. Decir la palabra abedul como un sorbo de té. 
Palpar la madera de la mesa que una vez fue árbol. Que 
la sentencia venga como un río. Como un río de los de 
antes.



Y PENSAR QUE ESTE OLOR VIENE DE LOS GENITALES del
almizclero y que ahora se mezcla con el agua de tu sexo 
como si el incienso y el cielo raso fueran uno solo.
Un humo que delira y jadea.
Que jadea y delira.
Delira. Jadea.



HACER CAMA. Voltear el reloj. Derrota del mes, la 
semana, la jomada laboral. Acompañados de los fieles 
libros. Tapiar con corcho puertas y ventanas. No 
escuchar cuando Marcel venga a tomar el Té de las 
cinco. Hacer cama. Quedarnos así, indeterminados. 
Hacernos el dormido para ver el homenaje que no nos 
hacen. Dormir la totalidad. Hacer cama hasta que la 
vida nos despierte.



SOBRE UNA ESTERILLA de esparto mi padre colocaba 
hojas de tabaco y de vez en vez las rociaba con agua.
El asma le visitó con harta frecuencia. De esas cosas 
hablamos una vez en un hospital mientras yo le colocaba 
esferas azules a sus pies. Esas esterillas ya no se hacen, 
me dijo. De estas cosas me acuerdo ahora que camino, 
como Jesús, no sobre las aguas, pero sí con sandalias de 
esparto. Sin fumar. Sin asma. Sin rencor.



UNA HEBRA de azafrán encima de la mesa recuerda
que terminó la navidad.
Pongo la vajilla en la salida de aIre y salgo a la calle. 
Mínimos gestos que me regala el fin de año.



RETAHÍLA DE MUJERES RUBIAS de mujeres rubias. 
Como una Cadena Internacional de Postales. Una ringlera de mujeres 
parecidas a mi mujer. Una sarta de mujeres de Botero 
que no caben en la habitación. Serie de Dalí: Mujer 
y reloj. Mujer y esperma. Un conjunto sonoro y menstrual 
a las puertas del cielo. Sucesión de nalgas. Acervo & 
Boceto en la noche del solo.



MI HERMANA DANZABA SOBRE LA HARINA. Pesaba el molino 
y la piedra de triturar los granos.
En las sucedidas tardes nos sentábamos. Las mazorcas 
llegaban con la delicadeza de un canto.
Como si fuera un pastel de hojaldre eran las obleas.
Finas láminas al centro de la mesa. Encima de ellas 
mi hermana. La danzarina. La que ya no está.



ATERIDOS POR EL FRÍO DE LOS AÑOS los ancianos de mi 
edificio salen a tomar el sol. Dicen que añoran cuando 
nevaba en nuestro país y las barredoras despertaban 
al vecindario con el zumbido de sus paletas. Pero eso 
fue hace tiempo. Cuando teníamos nieve y los ancianos 
de ahora eran unos muchachos que se querían comer 
el mundo y las frutas de estación. Frente a estas 
realidades yo me quedo mudo. Sin nieve. Sin manzana. 
Sin palabras.

(Del libro homónimo,
Editorial Oriente, 2019,
Gentileza de Fernando Belottini)
Reynaldo García Blanco (Sancti Spiritus, Cuba, 1962)


Pueden LEER la biografía y más poemas en entrada anterior del autor.







 

miércoles, 7 de agosto de 2024

ESTO ES UN DISCO DE VINILO DONDE HAY CANCIONES RUSAS PARA ESCUCHAR EN INGLÉS Y VICEVERSA (II)

 


CARA B


AZAFATAS DEL PAPA

Santa María del Aire
Cuida esas piernas de tornasol
Esos pechos bíblicos
Esa boca tan dulce como un salmo
Mira que nuestra casa está en ruinas
Y hace falta restaurarla
Santa María del Aire.



ES MEJOR
                                                                                                                       Marino Wilson Jav



Ahora que se fueron los franceses con su vino de Charente y de Armañac. Ahora que se fueron los escoceses con sus bolsas de cebada y botellas de whisky. Ahora que la Frida y el loco ruso se fueron con su tequila vayamos por naranjas y recemos un Padre Nuestro a san Pedro Smirnoff. Vayamos por vermut rojo. Vayamos por pisco. Aleluya. Es mejor morir de vodka que de aburrimiento.



CANCIÓN EN INGLÉS PARA ESCUCHAR EN RUSO

A Noel Pérez

El día que unos extraterrestres rescataron a la perra Laika 
Mi padre se puso muy contento.
Me tomó de la mano
Y desde el patio me describió
Cómo era el cielo de noviembre de 1957.
Desde entonces
Todos nuestros perros han tenido nombres rusos:
Moscú, Mashenka, Sputnik, Mayakovski, Evtushenko,
                                       /Gorbachov.
Pero mira eso.
Nunca hemos tenido el valor de llamar a uno de nuestros
                                         /perros Laika.
A mi padre se le partía el corazón saber que pesaba menos 
        /de seis kilos y no sobrepasaba los treinta y cinco 
        / centímetros de altura.
Dicen que Laika tenía el carácter reposado y facilidad de
         /aprendizaje. 
Dicen que murió de calor y de pánico.
Y eso, eso nunca lo perdonó mi padre ni a Dios ni a Nikita
                                                / Jruschov.
Spasiva.



CANCIÓN RUSA PARA ESCUCHAR EN INGLÉS

Si por alguna casualidad histórica
No prevista por Carlos Marx o Antonio Gramsci
Los americanos se apoderan de Cuba
Iré al Ten Cent más cercano para comprar
Cien metros de tela blanca
Cien metros de tela azul
Cien metros de tela roja
Y en Sam Walton de Arkansas
Mandaré a hacer cientos de banderitas
Para poner en la puerta de cada McDonald.
Si por esas casualidades de la vida o la historia
No previstas por Charlie Marx o Tony Gramsci
Estas banderitas no alcanzaran
Volveré al Ten Cent más cercano
Para comprar cien metros de tela blanca
Cien metros de tela azul
Cien metros de tela roja.
Zenkiu.



LOS QUE AYER CANTÁBAMOS

Los que ayer cantábamos Yesterday 
Hoy nos hemos reunido a recordar 
El té Flor de Oro 
Las cebollitas búlgaras
Y la solana política con que decíamos adiós al siglo. 
Los que ayer cantábamos Yesterday
Estamos asomados al veril
Y una fina protesta cae a nuestros pies 
Como si fuera lluvia ácida
Como si fuera un maná desechable y transgénico. 
Los que ayer cantábamos Yesterday 
Seguimos cantando 
Seguimos.


Reynaldo García Blanco (Sancti Spiritus, Cuba, 1962)

(del libro homónimo,Editorial Oriente,
2020, cortesía de Fernando Belottini)

Pueden LEER biografía y otros poemas en la entrada anterior.



lunes, 5 de agosto de 2024

ESTO ES UN DISCO DE VINILO DONDE HAY CANCIONES RUSAS PARA ESCUCHAR EN INGLÉS Y VICEVERSA



CARA A


FRIDA KAHLO Y LEÓN TROTSKY
BEBEN TEQUILA BAJO EL CIELO DE MÉXICO

Mi padre decía desconfiad de los meseros que hablan mucho 
Pero no dejes de dar propina.
En esta mesa me dice se sentaron Carlos Gardel y Frank
                                              /Sinatra

Y yo sé que es mentira
Que eso fue en Nueva York en mil novecientos treinta y
                                             / cuatro
Y justamente ahora estamos lejos de Dios
Y cerca de Octavio Paz
Y cerca de los Estados Unidos más bien en Tijuana Bar
Y de la cúpula del Distrito Federal cae mostaza
Y del suelo un humillo de adormidera.
La gramola ha dejado de sonar para presentar a la diva de
                                                  / turno
Y en eso me da por mirar a mi derecha
Y allí como dos centauros los veo 
Beben tequila
Lo hacen con espíritu revolucionario.
Hago señas con mi mano en forma de Victoria
Y ellos me responden.
Me acerco como si fueran mis parientes
Mis compadres
Frida Kahlo y León Trotsky
Bajo el cielo de México y yo con ellos.



TENÍAS RAZÓN ERNESTO CARDENAL

Fuimos por nueces y artilugios de cetrería. La muchacha que nos atendió en Pajarolandia tiene unas tetas cósmicas. Unas tetas que no caben en la literatura. No por grandes. No. Son sencillamente cósmicas y una vez más la realidad es más dura que este oficio de mendigar constelaciones para intentar describir lo que hay entre el mostrador y el armario. Allí donde se acumulan como deudas, nueces y artilugios de cetrería pero uno se queda fulminado por las tetas cósmicas de la muchacha de Pajarolandia.



CERVEZATORIO (Revisitado)

Ayer en la tarde
Mi mujer y yo
Dejamos a un lado la Biblia
Y nos fuimos a la puta e inmunda ciudad 
Por unas cervezas.
Ella habló mal del poder eclesial
Y yo del poder político.
Para relajar la reunión Conté el chiste aquel
De que para reunir a Los Beatles se necesitan tres
  
                                      /disparos más
Y los amigos rieron hasta el desastre.
Pasada la media noche
Como dos tórtolos heroicos
Regresamos a nuestra casa detrás de las colinas
Y fuimos muy felices
Porque vimos a Dios dos veces.


(del libro homónimo,Editorial Oriente,
2020, cortesía de Fernando Belottini)
Reynaldo García Blanco


Reynaldo García Blanco (Sancti Spiritus, Cuba, 1962). Poeta. Actualmente escribe para radio y coordina el Taller Literario Aula de Poesía. Miembro de Honor de la AHS y de la UNEAC. Fue  director del Centro de Promoción Literaria José Soler Puig. Ha publicado, entre otros libros, Casa del fabulador (1989); Larguísimo elogio (1990);Textos para elogiar a la novia y al país (1991); Avertencias (in)fieles para escuchar El pájaro de Fuego de Stravinsky (1992); Otros campos de belleza armada (2013). Entre otros premios , en 2017 obtuvo el premio Casa de las Américas, con el libro que aquí presentamos.

IMAGEN: Fotograma de la película AMARCORD, de Federico Fellini. La actriz se llamaba Maria Antonietta Beluzzi. 

jueves, 7 de julio de 2022

LA ISLA EN PESO (II)


 









UNA BROMA COLOSAL (1988)
 
 
Lo de menos
 
Lo de menos:
que tú no me ames,
lo de más:
que soy el que te ama.
Es mi hermosa ventaja,
y no como piensan los bobos,
mi triste ventaja.
Soy tu cosa,
el piano que estás tocando,
y mientras tocas, te dices:
«Un piano es solo un piano».
Pero también,
casi con amargura:
«¡Qué enamorado está de mí!»
Quisieras arañarme
-y comprendo tu rabia-:
no estás en disposición de acariciarme,
en tanto que yo,
con la soberanía del amor,
te acaricio con la mirada.
Y tu alma, como un vampiro,
bebe la sangre de mi alma:
cada gota es la copa del lento veneno
que se administran los indiferentes.
Roto, exangüe,
incorpóreo, expirante
puedo decirte:
No me ames.
 
1967
 
 
Mi padre
 
Dice mi padre que es inútil la despedida:
no tiene la esperanza de un retorno.
Mi padre, cuya partida es inminente,
con su equipaje a la puerta,
en el helado aire de la mañana,
rechaza nuestros abrazos y nuestras lágrimas:
«Será inútil dejar las puertas abiertas».
 
 
 
No se parece
 
No se parece a mi persona
dice venir de otro mundo.
Y cuando lo dice,
me veo en su mundo
diciéndole lo mismo.
De modo que si viene y yo voy
ambos permaneceremos inmóviles.
Está su nave espacial
junto al latón de la basura en mi patio;
y está mi nave espacial
junto al latón de la basura en su patio.
Cuando él parte en su nave,
en el mismo instante
llego en la mía a su mundo.
 
1976
 

(Del libro “La isla en peso”,
Ediciones Unión, 2011,
Gentileza de Fernando Belottini)
  Virgilio Piñera
 
 
 
Virgilio Piñera (Cardenas, 1912- La Habana, 1979) Poeta, narrador y dramaturgo cubano. Vivió doce años en la Argentina donde conoció a Jorge Luis Borges y a Witold  Gombrowicz, además de publicar su obra en la revista Sur. Fue miembro del grupo Orígenes y uno de los fundadores de la revista Ciclón. Publicó un gran número de piezas teatrales entre las que destacan Electra Garrigo (1941) y Aire frío (1959); tres novelas: La carne de René (1952), Pequeñas maniobras (1963) Y Presiones y diamantes (19679; varios libros de poesía y cuentos como La vida entera (1969) y Una broma colosal (1988). Cuentos fríos (1956) y El que vino a salvarme (1970). En 1968 fue galardonado con el premio Casa de las Américas por su obra teatral Dos viejos pánicos.   Es uno de los escritores cubanos más relevantes.




martes, 5 de julio de 2022

LA ISLA EN PESO (I)


 








UN BAMBOLEO FRENÉTICO
 
Entre la espada y la pared
 
Entre la espada y la pared
a nadie le gusta situarse;
cuando se está en ese trance
la vida sabe a vinagre;
cuando tocas a una puerta
es la espada quien te abre,
si la palabra socorro profieres
su filo la despedaza,
formando con sus fragmentos
un monstruo incalificable.
Estás vivo y estás muerto,
estás despierto y soñando,
tiras para el lado vivo,
y el lado muerto te arrastra;
miras a tu antagonista
-que es el fiel de tu balanza-,
clamas porque no te pese,
pero él te pone en el plato.
Ya tu corazón es polvo
y tus entrañas espanto,
y mientras el cielo brilla
se oscurece tu retrato.
Después la pared se cierra
como un telón de teatro.
Ya tu acto se acabó.
Me voy a tomar un trago.
 
1962
 
Cirugía plástica
 
¿Me acompaña, señora?
Es hacia el final del pasillo,
desde aquí se ve la placa:
Salón de Cirugía Plástica.
Me dice que de nuevo
querría ser joven, bella, seductora,
o parecerlo, que viene a ser lo mismo.
Me dice que ya no puede más
con las arrugas, las bolsas,
las patas de gallina,
y que en los cuartos del amor,
aun con la luz velada, se ven, señora, se ven
como un paisaje lunar.
Usted quiere la cirugía plástica,
tanto la quiere, mi señora,
que ya se ven en sus senos la turgencia,
y en su piel... ¡oh, la piel, señora mía!
si de sólo rozarla ya me quemo.
Es tan sólo cuestión de entrar en el quirófano,
dejar que la cuchilla haga su obra,
y dos horas después...
¿Después? ¿Después?
Después será la misma, mi señora,
con un ligero toque de ilusión.
 
1967
 
Ediciones Unión, 2011,
Gentileza de Fernando Belottini)
 
Virgilio Piñera
(Cuba, Cardenas, 1912- La Habana, 1979)



lunes, 13 de septiembre de 2021

SECA LAMENTACIÓN

 














A cada uno duele el abismo salvado.
Por encima de Dios nubes desesperadas
y la ruina que huye de la perfección.
A cada uno duele su desciframiento.
Como un arco tendido
cada cuerpo defiende su indiferencia.
Los muertos viven su descanso,
¿no fue para la vida que murieron?
Pero ahora vivimos. Esto es exacto;
exactamente vive aquel que está leyendo
y sabe que le duele el abismo salvado.
Son los desposorios de la bella lectura con el hombre.
Algo impuro se desprende de todo esto.
Tú no crees más en la navegación de la mano
por una pecera donde se ha ahogado un pájaro.
¡Oh siniestra cabeza, cabeza poesía!
¿podrías aún comunicarte con la mano y el pájaro?
Nuestra naturalidad en este acto es espantosa.
Ha sido nuestro pecado soñar con los ojos abiertos:
soñábamos que el aire tenía la forma de una lira.
¿Es posible aún esta cantidad de demencia?
Pero, ¡oh risa!, ¿puede caer este fruto?
¿puede siempre el deseo morder la pulpa?
A cada uno duele su dureza como a Dios la luz.
La afinada manera de Dios
que todos esperábamos desafinada
y la congoja de la inmóvil esfera siempre justa.
Ninguno podría levantar esta victoria sin alas;
y por fin sabemos la divina medida:
somos más astutos (pie la esfinge,
-esa pestilente estatua de la piedad humana.
¿Y conocía alguien el olor de la selva aturdida?
Pero no preguntéis ya más,
pues que cae aquel cuerpo como un ojo vaciado.
 
(La Habana, 1941)
 
(Del Libro “Poesía”,
Editorial Verbum, Madrid, 2018)
Gema Areta Marigó (ED.)
Virgilio Piñera (Cárdenas, Cubas, 1912- La Habana, 1979)
 

Pueden LEER su biografía en una de sus entradas anteriores.
 


sábado, 11 de septiembre de 2021

De: EL GRITO MUDO

Composición N° 2


Distancia de la luz en arco apenas
donde el espacio roto se abandona
en viva línea de paisaje antiguo.
El grave espacio olvida su principio
diluyéndose en tiempo,
en escama de pez,
en agua simple.
No fueron más los ángeles rumor.
No fueron más los pies presagio interminable.
Se vistió la palabra de palabra.
Así vestida se marchó al suplicio.
 
 
(Del Libro “Poesía”,
Editorial Verbum, Madrid, 2018)
Gema Areta Marigó (ED.)
Virgilio Piñera (Cárdenas, Cubas, 1912- La Habana, 1979)

jueves, 9 de septiembre de 2021

VIDA DEL PINTOR

 




Aquí están los diez mil ojos que el pintor ha ocultado.
Los fue sacando de la paleta pero las damas coqueteaban en la terraza.
Sólo yo fui muerto de tanto brillo
y no podré salvarme porque no existe el pecado.

 El pintor pintaba su tela y se metía la luz en el puño
y el pueblo se prosternaba a sus pies pidiendo las cámaras del placer.
Diez veces en la misma noche hubo doncella penetrada:
una vez por cada uno de los dedos del pintor.
 
Al día día siguiente pintó al hombre que dormía la siesta
pero la luz fuése retirando del durmiente:
por eso tuvo que añadir a la figura las tinieblas.
Otra vez esa noche funcionaron las cámaras.
 
¿Cómo podían caber tantos cuerpos y tántas cámaras en el puño del pintor?
Por la mañana abrió la mano y las doncellas parlotearon.
 
Contaban cosas horribles con una gracia africana
y todas se conjuraron para no ser canonizadas.
El día que no suceda nada el pintor será devorado.
Era el color que faltaba. Tenga piedad de nosotros la nada.
 
Él invitó a sus amigos, a ver la tela que representa el parto de las doncellas
                                                                                                        (en la terraza:
cada doncella amamantaba cada dedo del pintor.
Ahora tiene el pintor diez hijos pero no podrá cerrar el puño.
En este trance terrible los amigos se orinaron.
 
 
Las doncellas sonreían con una sonrisa acuática
y la seriedad del pintor parecía una botella abandonada;
entonces fue abriendo su boca hasta la divisoria de las aguas
y las doncellas con sus hijos se fueron entrando en la nada.
 
En el puño la luz puede ahora comenzar sus trabajos.
Esta es la vida del pintor que tenía una paleta y la nada.
 
 (“Poesía y prosa”, 1944)
 
(Del Libro “Poesía”,
Editorial Verbum, Madrid, 2018)
Gema Areta Marigó (ED.)
Virgilio Piñera (Cárdenas, Cuba, 1912- La Habana, 1979)



IMAGEN: "El nido", pintura de la artista cubana Zaida del Río.